El aumento disparado también del precio del níquel podría encarecer mucho los coches eléctricos

Cuando todavía estamos inmersos en una crisis de semiconductores, el incremento en el precio de metales como el níquel por la guerra en Ucrania podría encarecer aún más el precio de los coches… especialmente los eléctricos.

El aumento disparado también del precio del níquel podría encarecer mucho los coches eléctricos
El aumento disparado también del precio del níquel podría encarecer mucho los coches eléctricos

Dicen que no hay dos sin tres y esto bien podría aplicarse al automóvil. Cuando todavía estamos arrastrando las consecuencias de una pandemia y la posterior crisis de los semiconductores, el sector se topa ahora con otro problema añadido: el aumento del precio de metales como el níquel, el paladio o el aluminio como consecuencia de la guerra de Ucrania. Algo que muy previsiblemente va a aumentar los costes de producción y, por ende, el precio de los vehículos.

Y es que Rusia es uno de los principales exportadores del mundo de esos y de otros metales que utiliza la industria automovilística en sus cadenas de producción. Y aunque desde Occidente aún no se han aplicado sanciones en este sector, sí en otros, unido a la retirada de importantes multinacionales de Rusia y la incertidumbre que genera en los mercados la guerra, están provocando que ya esté aumentando el coste de estas materias primas.

Desde la agencia Reuters apuntan a que este incremento se debe a que muchos fabricantes de componentes para automóviles ya han comenzado a alejarse de los metales rusos por precaución, para tratar de reducir su dependencia de estos.

Un duro golpe para la industria

Aunque todavía es pronto para que este aumento del coste de los metales se refleje en el precio de venta final de los vehículos, la guerra de Ucrania ya está repercutiendo en las transacciones de estas materias primas a gran escala. El pasado lunes el aluminio y el paladio alcanzaron máximos históricos, y el níquel, que se usa, entre otras cosas, en las baterías de los automóviles, superó el martes los 100.000 dólares por tonelada por primera vez en la historia.

La subida del níquel ha sido, precisamente, la que más ha impactado a las transacciones internacionales del metal hasta el momento. Tanto que el mercado de futuros más importante del mundo de estas materias primas, el London Metal Exchange, tuvo que suspender la negociación de sus contratos después de una subida acumulada de su precio del 250% en sus dos últimas sesiones. Hay que recordar que Rusia produce el 17% de todo el níquel de primera calidad que se usa en el mundo.

Con todo, esta crisis de los metales va a suponer otro duro golpe para una industria ya muy tocada por la escasez de componentes, sobre todo de semiconductores, sin olvidar una crisis energética que también se ha visto agudizada estas últimas semanas por la guerra en Ucrania.

Algunos fabricantes confían en que el fin de la escasez de chips, que podría llegar el año que viene, compense la subida de los metales y equilibre los costes, de tal modo que el cliente final no note una subida de precio muy elevada. Algo que sí ha pasado con la crisis de los semiconductores, que en 2021 provocó que el precio medio de los coches nuevos se incrementase un 3% con respecto a 2020.

La crisis de los metales rusos amenaza especialmente la industria de los coches eléctricos, ya que el níquel de alta calidad es un componente muy importante de las baterías de estos vehículos. Además, esta materia prima, usada también para la fabricación de paneles fotovoltáicos o aerogeneradores, es crucial para la tan ansiada transición energética que quiere la UE y que pasa obligatoriamente por el uso de energía renovable.

 

Archivado en:

Ley Europea de Chips: el plan de la UE para resolver la crisis de los semiconductores… para siempre

Relacionado

Ley Europea de Chips: el plan de la UE para resolver la crisis de los semiconductores… para siempre

El elemento de los coches más robado y el material que esconden

Relacionado

El elemento del coche que oculta el metal más caro del mundo y que persiguen hoy todos los ladrones