Todos los datos que tu coche chiva de ti al fabricante

Nuestros coches recopilan y almacenan cada vez más datos. Pero van más allá: además, tu propio coche transmite regularmente esa información al fabricante por telefonía móvil.
Carlos Cuesta Chanes. Fuente: Auto Motor und Sport -
Todos los datos que tu coche chiva de ti al fabricante
Todos los datos que tu coche chiva de ti al fabricante

Los amantes del automovilismo suelen jactarse de todo lo que saben de coches: en su cerebro tienen archivados incontables datos de potencias y pares motor, y serían capaces de recitar por orden alfabético todos los modelos que existen en el mercado. Pero quizá cuánto sabemos nosotros sobre coches no sea tan interesante como cuánto saben los coches sobre nosotros. Hoy en día no es poco, como demuestra un estudio que ha llevado a cabo la FIA. La Federación Internacional de Clubs de Automovilismo ha analizado en concreto dos modelos de BMW (el 320d y el i3) para descubrir qué datos, de entre todos los que almacena, acaban en manos del fabricante.

Chivatos sobre ruedas: estamos desnudos ante la marca

De ese estudio salieron a la luz muchos detalles que impactarán a más de un lector: los coches revelaban, entre otros datos, el número máximo de revoluciones alcanzadas por el motor, con el correspondiente kilometraje, el número de veces que entró en funcionamiento el control electrónico del cinturón de seguridad a causa de frenadas bruscas, o el número de veces que se ha activado el modo ‘Sport’ o ‘Confort’. Todo ello orientado a conocer con exactitud el estilo de conducción del propietario.

Los BMW 320d e i3 analizados también desvelaban el número de recorridos de 5, 10, 20, 100 y más de 100 kilómetros que el coche hacía, las últimas direcciones introducidas en el navegador y todos los datos que se pueden extraer de un móvil conectado al coche por Bluetooth: nombres, direcciones, números de teléfono, direcciones de correo electrónico y hasta fotos de contactos almacenadas en el dispositivo. No deben de ser muchos los propietarios de vehículos BMW que tengan claro que sus coches tienen un sistema de almacenamiento de datos a bordo que registra la aceleración, la velocidad, el gas y la posición del pedal del acelerador en el momento inmediatamente anterior al disparo de los airbags. Las unidades analizadas eran versiones estadounidenses, pero eso no te da motivos a ti, conductor europeo, para quedarte más tranquilo: los probadores de la FIA han encontrado indicios de sobra para creer que BMW está almacenando datos similares en Europa. Y atentos a los descubrimientos encontrados en el eléctrico BMW i3, porque no fueron menos impactantes.

Tu coche, en conexión constante

El eléctrico de BMW no se conforma con almacenar infinitos datos, sino que además envía muchos de ellos a la marca. Sirviéndose de un módulo de telefonía móvil que lleva incorporado, el i3 registra los lugares donde estaciona, el estado de las baterías, la autonomía restante, las diez últimas direcciones introducidas en el navegador y el contenido de la memoria de errores… para enviarlo a un servidor de BMW.

BMW i3

No hizo falta más que comprar un software de diagnóstico en E-Bay para conocer los datos que revelan sobre nosotros estos dos vehículos. No hacen la más mínima concesión a la intimidad del usuario. Para procesar todos esos datos, la FIA necesitaría varias personas trabajando en ello durante todo un año. Por tanto, lo que aquí te contamos es sólo la punta del iceberg: en realidad se almacena muchísima más información. Y el hecho de que la marca analizada sea BMW no es motivo para que los clientes de otras marcas estén tranquilos. En el futuro, la FIA pretende sacarle los colores al resto de fabricantes, y no hay motivos para creer que difieran mucho de BMW. Parece ser que es algo común.

Las aseguradoras también quieren tu intimidad

El hecho de que los datos son el oro del siglo XXI ha cogido fuerza en la industria automotriz, que parece decidida a lucrarse con ese tesoro. Otras industrias, como las aseguradoras, participan también de él. Ya hay alguna por Europa que ha empezado a ofrecer descuentos a sus clientes en sus pólizas si conducen de una forma considerada ‘de bajo riesgo’. Para ello, el cliente accede a instalar en su coche una especie de caja negra que registra multitud de información. En principio, el uso de datos no es malo: ayuda a la electrónica a hacer coches más cómodos y seguros. Los datos personales ya juegan un papel importante en otros ámbitos de la vida. Pero, en el caso del automóvil, el coche conectado a la red abrirá pronto muchas puertas que aún permanecen cerradas.

Mientras que los usuarios de Facebook tienen bastante claro qué huellas digitales deja su actividad y qué tipo de cosas es mejor no hacer en la red, el automóvil lo percibimos como un lienzo en blanco que otorga absoluta libertad e independencia. Durante el desarrollo de este estudio, la FIA preguntó a 12.000 conductores europeos su opinión acerca del coche conectado. Sólo el 6 por ciento de ellos considera que su coche ya está interconectado. También sorprende que casi el 50 por ciento de los encuestados no mostró ningún interés por la interconexión entre vehículos.

Cuando los encuestadores preguntaron a los encuestados sobre sus preocupaciones, el 70 por ciento se mostró receloso a registrar su lugar de residencia; al 86 por ciento le preocupaba el uso comercial de sus datos personales y al 88 por ciento, la divulgación de información privada. De ahí que un 91 por ciento abogue por poder en el futuro interrumpir la comunicación entre el coche y su entorno. Una reclamación a la que se suman los expertos. La FIA se ha convertido en un organismo fuerte en lo que al acopio de datos personales se refiere, y considera que estos datos deben ser accesibles a los consumidores a un costo razonable.

¿Posibilidad de desconectar el registro de datos?

Otros expertos van más allá: Christian Mentrup, experto en coches interconectados en la empresa Telekom, aboga por ofrecer la opción de desactivar únicamente los servicios de datos. Hoy, los conductores pueden, en el mejor de los casos, seleccionar entre tener activado todo o nada. Si sólo quieres, por ejemplo, información en tiempo real sobre atascos, debes acceder a dar información personal a cambio. Así, existe un peligro en otra dirección: a finales de octubre, Google filtró un sistema operativo para vehículos con el fin de desarrollar su propio sistema sobre la interfaz de Android con una gama de funciones mayor que la de los móviles actuales. El software del vehículo asumirá por completo el control de la unidad de información y entretenimiento, y se podrá ejecutar en vehículos de todas las marcas.

Todo los datos que tu coche chiva de ti al fabricante

Los sistemas de asistencia y las funciones de conducción autónoma del futuro funcionarán exclusivamente por conexión a la red. Por ejemplo, los asistentes de aparcamiento pronto ayudarán al conductor a buscar plazas libres. Lo harán mediante sensores ultrasónicos que escanearán el entorno constantemente para encontrar las plazas libres y las recogerán en un servidor para que estén a disposición del público en general. Al mismo tiempo, las cámaras de a bordo registrarán las fases de los semáforos y los límites de velocidad para enviar la información a los conductores que estén en las proximidades. Los sentidos del coche interconectado van más allá de la incorporación de sensores universales, y esto es lo que los hace tan interesantes para muchos. Escapar de esta tecnología se hace cada vez más difícil: a partir del 31 de marzo de 2018 cada coche nuevo que llegue al mercado estará obligado a incorporar el sistema de llamada de emergencia eCall.

eCall, el próximo canal de datos de los coches

A partir de marzo de 2018 todos los coches de nueva producción estarán obligados a incorporar el sistema de llamada de emergencia eCall. Este módulo móvil, en caso de accidente, se comunica automáticamente con el número internacional de emergencias 112. Al mismo tiempo, envía un registro en el que informa del lugar del accidente, incluyendo el sentido del tráfico, y otros datos como el número de víctimas implicadas. La llamada también se podrá hacer de forma manual, pulsando un botón, para los casos en que se presencie un accidente, por ejemplo. 

eCall está basado en un módulo de radio móvil, a través del cual cada coche dispone de un canal de retorno de datos que puede enviar información, al margen de que el conductor haya conectado su móvil al vehículo. Hoy, este canal lo emplean a menudo los sistemas de información y entretenimiento de los vehículos de alta gama.

Cuando los fabricantes se vean obligados por la ley a construir un módulo de radio, ninguno podrá resistir la tentación de transferir una serie de datos adicionales. Algo que a los conductores no les hará demasiada gracia. En las discusiones en torno a este tema, no es raro oír comentarios como ‘me he comprado un coche sin sistemas de interconexión poco antes de que entre en vigor la obligación de llevar eCall y pienso conducirlo hasta que se caiga a trozos’. Estas opiniones ponen de manifiesto la necesidad de que los fabricantes traten este asunto con extrema transparencia.

A partir de marzo de 2018 todos los coches de nueva producción estarán obligados a incorporar el sistema de llamada de emergencia eCall. Este módulo móvil, en caso de accidente, se comunica automáticamente con el número internacional de emergencias 112. Al mismo tiempo, envía un registro en el que informa del lugar del accidente, incluyendo el sentido del tráfico, y otros datos como el número de víctimas implicadas. La llamada también se podrá hacer de forma manual, pulsando un botón, para los casos en que se presencie un accidente, por ejemplo.

¿Qué datos registra BMW?

Hay una gran diferencia entre los datos que registran los dos coches probados por la FIA. El  i3 envía una parte de ellos a BMW incluso después de haberlo dejado aparcado.

Algunos de los datos que registra un Serie 3

- Revoluciones máximas alcanzadas por el motor con su kilometraje correspondiente.

- Número de rutas de 5, 20, 100 y más de 100 km.

- En qué modo del cambio automático se condujo y durante cuánto tiempo.

- De cada módulo telefónico: nombre, dirección, número de teléfono, dirección de correo electrónico y fotos de los contactos.

- Los últimos destinos introducidos en el navegador.

- Posición del pedal del acelerador, velocidad, gas y freno antes de que se disparara el airbag.

- Horas de funcionamiento de la iluminación del vehículo, especificando en cada caso el tipo de luces.

- Número de posiciones distintas en el asiento del conductor (cambios de conductor).

- Número de medios insertados en el reproductor de CD.

- Número de tensados electrónicos del cinturón de seguridad, a causa, por ejemplo,  de una frenada brusca.

Algunos de los datos que registra un i3

- Los últimos 100 puntos en los que ha estado estacionado el vehículo.

- La ubicación de los últimos 16 puntos de recarga utilizados.

- Contenido de la memoria de averías.

- Estado de carga y temperatura de las células de la batería.

- Puntos de conexión intermodal (dónde se hizo transbordo a un medio de transporte distinto).

- Modos de conducción (‘Eco’/’Sport’, etc.).

- Datos de uso del ampliador de autonomía.

Algunos de los datos que envía un i3 cada vez que se conecta a un teléfono

- Lugar de estacionamiento.

- Carga de la batería, limitación de corriente, predicción de duración restante de la batería.

- Estado de puertas y ventanas (abiertas/cerradas).

- Estado de las luces.

- Los últimos destinos introducidos en el navegador.

- Contenido de la memoria de averías.

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