Antes de viajar, reposta barato

Llegan las fechas del año en que más desplazamientos por carretera se producen. Con lo caros que están los combustibles este año, es importante saber dónde hay que repostar para que el viaje nos cueste lo menos posible. En España hay lugares donde la gasolina sale más barata.

No es lo mismo repostar en Asturias que hacerlo en Cantabria. Ni es lo mismo llenar el depósito en Madrid que llenarlo en Huesca, por poner un ejemplo. Las diferencias ente unas provincias y otras, aunque no son muy llamativas, hacen que nos ahorremos un buen dinero en combustible.

El Ministerio de Industria ha colgado en su página web (te ofrecemos el enlace) un listado con las 20 estaciones de servicio más baratas de España. En esta relación, la gasolinera más barata es la localizada en Guarromán, Jaén, en plena Nacional IV, la carretera que une Madrid con Andalucía. Allí, un litro de gasolina sin plomo cuesta 0,839 euros, bastante por debajo del precio medio, que se ha quedado en 0,984 euros y muy lejos del máximo actual, que está en 1,043 euros.

Otras gasolineras muy baratas son las de los hipermercados Sabeco de Vilanova i la Gletrú (Barcelona), Tortosa (Tarragona) y Vinaros (Castellón). En ellos se puede repostar por menos de 0,800 euros. Como se puede ver, hay desfases importantes entre los precios medios, los máximos y los mínimos, con lo que es interesante informarse antes de viajar de dónde nos va a salir más barato el repostaje. Hay que tener en cuenta que, a fecha de junio, el litro de gasolina de 95 octanos costaba una media de 0,984 euros, mientras que la de 98 octanos promedia 1,084 euros por litro y el gasóleo, el combustible más demandado, 0.918 euros.Estas grandes divergencias entre las tarifas se deben a muchas causas. Por un lado, hay comunidades donde los gobiernos autónomos aplican un impuesto propio para financiar la sanidad, lo que se conoce como “céntimo sanitario". En estas regiones siempre vamos a tener precios por encima de la media.

Otros puntos se benefician de su ubicación estratégica: tienen cerca refinerías o centros de distribución, con lo que el transporte del combustible hasta la gasolineras es más barato.
También hay zonas en las que la competencia es tan fuerte que no queda más remedio que bajar los precios y, por tanto, recortar los beneficios de las estaciones.
Por último, los supermercados utilizan la gasolina como reclamo para que los clientes vayan a sus tiendas, así que pueden permitirse ofrecer precios bajos en los combustibles, pues no son su negocio principal. Los precios descritos más arriba constituyen un nivel de récord. Las gasolinas están más caras que nunca y, de momento, no parece que vayan a bajar mucho.
Esta situación está haciendo mucho daño a la economía española, pues pone contra las cuerdas a la industria, el transporte y gran parte de los servicios.Afortunadamente, parece que el petróleo ha entrado en una etapa más tranquila y se han terminado los “rallyes" de las últimas semanas. Ayer, el precio del barril de Texas, referencia para Estados Unidos, retrocedió hasta los 56 dólares. Por su parte, el Brent, la referencia europea, también bajó y cerró el día en 55,58 dólares. El precio medio del petróleo que vende la Opep secundó estas bajadas y se vende a 52,50 dólares por barril. Aunque todavía son precios muy altos, ya no son tan escandalosos como al principio de la semana. Parece que la buena voluntad de la Opep, que estudia un nuevo incremento de la producción, ha logrado calmar un poco este volcánico mercado.
Sin embargo, estas tarifas siguen presagiando un verano y un otoño muy duros. Estos precios no traerán bajadas significativas en los carburantes. Al menos, a corto plazo.

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