50 taxistas sancionados en Madrid por manipular los taxímetros

Las prácticas ilegales entre taxistas están proliferando. Sólo en Madrid se denunciaron en 2000 casi 2.500 casos en los que el taxista prestó un servicio poco satisfactorio a los clientes.

50 taxistas sancionados en Madrid por manipular los taxímetros
50 taxistas sancionados en Madrid por manipular los taxímetros

Casi medio centenar de taxistas que trabajan en Barajas han sido sancionados por el Ayuntamiento como resultado de prácticas ilegales en sus taxímetros. Según las denuncias, estos conductores tapan el taxímetro con trozos de radiografías o cinta aislante negra, para evitar que se vea con claridad este dispositivo.

La sanción del Ayuntamiento consiste en retirar la licencia al taxista entre tres y cuatro meses. El reglamento del taxi especifica que debe haber una manipulación clara del taxímetro y estas prácticas lo ocultan deliberadamente. Según un agente municipal, "la verdad es que casi no se ve nada". De este medio centenar de taxistas, tres han interpuesto un recurso, alegando que colocaban estos trozos de radiografías, para preservar el aparato del sol o bien la cinta aislante, porque se había despegado el cristal que cubre la pequeña pantalla.

Pero estas no son las únicas prácticas ilegales, algunos taxistas conectan un dispositivo debajo del embrague que está comunicado al taxímetro. Cuando el conductor lo aprieta disimuladamente, las cifras del contador se disparan. Aparentemente no hay manipulación, pero el precio de las carreras resulta sospechosamente alto.

Hace unos meses los redactores de Autopista Online comprobaron

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en sus propias carnes los timos que los turistas extranjeros sufrían a la llegada a nuestro país: no se pone en funcionamiento el taxímetro, se cobran carreras ajustadas a ojo, etc. Las experiencias de nuestros redactores en Untitled Document

Madrid y Untitled Document

Sevilla lo confirman.

No obstante, el Ayuntamiento de Madrid recogió durante 2000 un total de 2.403 quejas de usuarios descontentos con el servicio público de taxi. En algunos momentos, dicho servicio dista mucho de ser público. En no pocas ocasiones, según han denunciado numerosas personas, los taxis rehusan coger a personas en el aeropuerto cuyos destinos son cercanos. Los taxistas se justifican, porque, tras esperar algunas horas en la cola para recoger viajeros, hay carreras que no compensan por la cercanía.

Sin embargo, los taxistas se defienden, "si yo conociera algún caso, lo denunciaría", porque al final se tiende a generalizar y a perjudicar a todo el sector.