Participamos en las 24 Horas Ford 05

Por tercer año consecutivo se ha celebrado la tercera edición de las 24 Horas Ford, una prueba de regularidad y consumo en la que la victoria tiene una causa muy justa: la solidaridad. Todos los premios son donados a organizaciones no gubernamentales.

Participamos en las 24 Horas Ford 05
Participamos en las 24 Horas Ford 05

En esta ocasión ha sido el madrileño Circuito del Jarama el escenario elegido para la celebración de las 24 Horas Ford, una prueba en la que han participado 12 equipos que representaban a otras tantas ONG´s. Cada formación estaba integrada por ocho personas, entre ellas, famosos -embajadores de cada ONG-, periodistas especializados, representantes de la marca y empresas vinculadas con el sector (neumáticos, combustibles, flotas, etc.).El orden de salida quedó establecido la semana anterior, tras una competición de coches de radiocontrol (en la que, por cierto, nosotros quedamos fatal, en la penúltima posición).La carrera comenzó el pasado sábado a las 18 horas, tras haber recibido todos los participantes un “briefing" sobre la normativa, las condiciones del circuito y el combustible disponible para la prueba. Ganaría el equipo que más vueltas completara al trazado en 24 horas con un Ford Mondeo 2.2 TDCi; sólo podría emplear 240 litros de gasóleo. Sobre el papel, muy fácil; en realidad, más complicado.Terra Autopista participaba con la ONG Fundación Desarrollo y Asistencia, representada por Álvaro de Marichalar, Liborio García, Juan Carlos Delgado, Javier de la Calzada, Rafael Guitart, José Miguel Mostaza, Benito Albero, Carlos Ovilo y nuestro coordinador, Jaime Falguera, que estuvo más de 24 horas “al pie del cañón" sin dormir, sin apenas comer, planificando la estrategia adecuada para lograr la máxima velocidad con el mínimo consumo.Liborio fue el encargado de tomar la salida a las 18 horas que, con un calor agobiante y durante una hora, logró llevar el Mondeo a la cuarta posición. Después, Juan Carlos Delgado y Alvaro de Marichalar lograron mantener la tercera posición durante muchas vueltas. El sistema montado por Vodafone con videollamada permanente nos falló nada más tomar la salida y no pudimos comunicarnos nada más que por nuestros teléfonos móviles en modo altavoz, pero sin manos libres Bluetooth, que era como estaba previsto.Llegó la noche y todo parecía ir sobre raíles: buena posición, buen consumo, el coche fetén, los neumáticos en buenas condiciones… Según avanzaba la madrugada las cosas se fueron poniendo más difíciles. Tras un repostaje, aprovechamos para cambiar los neumáticos delanteros, que llevaban ya más de 200 vueltas al circuito y, aunque hubieran aguantado más, el delantero izquierdo estaba ya algo deteriorado. Poco después, aún de noche, el coche se nos quedó sin potencia, lo que nos obligó a pasar de nuevo por boxes, retrasándonos alguna vuelta.Cambiamos radicalmente de estrategia para intentar recuperar el tiempo perdido, pero entonces subieron alarmantemente los consumos y tuvimos que recular de nuevo a valores en torno a los 9 litros a los 100 km para poder asegurar la permanencia en pista durante las 24 horas, lo que nos relegó hasta la octava posición.El sábado a mediodía seguíamos alternando la octava posición con la séptima, incluso la sexta, pero el indicador de combustible seguía bajando y nos quedaban ya pocos litros en el camión cisterna de BP, proveedor oficial de la prueba.Las dos últimas vueltas fueron de infarto, pues no nos salían las cuentas. Si corríamos, no llegábamos al final y, si íbamos despacio, terminaríamos en mala posición.Tomé yo el coche en el penúltimo relevo y, cuando apenas llevaba un cuarto de hora en la pista, se me encendió el testigo de reserva. “Horror", pensé. Imposible acabar (una hora y tres cuartos de carrera con unos ocho litros de combustible). Bajé el ritmo al mínimo, pero se lo dejé a mi compañero Juan Carlos Delgado, “El Pera", absolutamente seco. Todavía tenía que aguantar durante una hora. Decidimos correr lo que pudiéramos, pues casi seguro que no íbamos a terminar. Pero hubo sorpresas, pues Delgado logró hacer la vuelta rápida (sin apenas combustible y con los neumáticos literalmente degollados). Lástima que a dos vueltas del final el coche se parase en seco nada más coronar la rampa Pegaso. Tras abrir el depósito y dejar que respirara un poco de aire, el coche arrancó y logró llevar nuestro Mondeo Solidario hasta la meta en séptima posición.La victoria fue para FEIS, Federación Española de Instituciones para el Síndrome de Down, que completó 554 vueltas a un promedio de 88,85 km/h, seguido de la Fundación Red de Apoyo a la Integración Sociolaboral e Intermon Oxfam.Un total de 12 ONG’s se repartieron 54.000 euros, destinados a cubrir proyectos solidarios.

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