Dani Sordo ya es campeón de España de Rallies

Hacía mucho que no veíamos una prueba tan emocionante como esta del Rally Príncipe de Asturias, en la que los aspirantes al primer puesto estaban separados por escasos segundos. Sin embargo, el bonito duelo que vivimos durante casi dos etapas se vio truncado cuando unos troncos aparecieron en la antepenúltima especial, poniendo en peligro a los participantes que salían tras Hevia. Aunque éste, sobre el papel, ganó el rally, las decisiones de la organización otorgaron la victoria y el certamen a Sordo.

Dani Sordo ya es campeón de España de Rallies
Dani Sordo ya es campeón de España de Rallies

Ya anunciamos que la lucha por el primer puesto en Asturias iba a ser muy reñida: Alberto Hevia (Renault Clio S1600) tenía que ganar si quería mantener sus opciones para revalidar el título. Su máximo rival, Dani Sordo (Citroën C2 S1600), ni siquiera estaba obligado a vencer; le bastaba con que Hevia no subiera a lo más alto del podio.Sin embargo, Sordo tenía ganas de hacerse con un título que ya casi estaba en su bolsillo, así que impuso un ritmo muy alto desde los primeros compases de la prueba. Aunque fue el piloto de Renault quien se llevó el “scratch" (mejor tiempo) en los tres primeros tramos, el cántabro no se despegó de su rival. Cuando llegaron al primer parque de trabajo, Sordo estaba a 5,3 segundos de Hevia.El piloto del C2 S1600 comenzó a atacar con más fuerza y, turnándose con el asturiano en los mejores cronos de cada especial, llegó a recortar su diferencia hasta dejarla en medio segundo. La prueba se ponía cada vez más interesante y, en cada tramo, se contenía el aliento cuando se anunciaba el vencedor. Sordo-Hevia-Sordo-Hevia… Sólo quedaba una especial para que finalizara la primera etapa y el asturiano estaba en la primera posición, con dos segundos de ventaja sobre su rival. La expectación fue tal que los aficionados se agolparon en Libardón, el último tramo del día, para ver el duelo… y tuvo que ser anulado por exceso de público.Los pilotos no llegaron a pisar la especial (la primera pasada por esta zona ya había sido neutralizada tras la salida de pista de Fernando González, del Desafío Peugeot) y se encaminaron directamente hacia el parque cerrado. Hevia, líder, saldría en primera posición al día siguiente, seguido por Sordo, Miguel Fuster, Sergio López-Fombona (ambos con Clio S1600) y Sergio Vallejo (Fiat Punto S1600). En teoría, el primero siempre tiene ventaja, ya que encuentra la carretera más limpia y no corre el riesgo de “enganchar" a otros participantes. En este caso, como veremos, resultó crucial, aunque no beneficioso.Enrique Garcia-Ojeda (Peugeot 206 S1600) tuvo que abandonar cuando era tercero, debido a una salida de carretera.Aunque por la noche amenazó la lluvia, lo que hubiera dificultado la elección de neumáticos en los ya de por sí resbaladizos tramos asturianos, la mañana de la segunda etapa amaneció despejada. Los pilotos se dispusieron a entregar lo mejor de sí y el primero en demostrar sus dotes fue Dani Sordo. El cántabro, decidido a conquistar el título (y no a esperar, simplemente, un improbable fallo de Hevia, que jugaba “en casa"), dio un golpe de mano en la primera especial y arrebató el liderato al asturiano, que se quedó a tres décimas del primer puesto.Los dos tramos siguientes sirvieron para que Sordo aumentara su ventaja, que, a falta de tres tramos para el final de la prueba, era de 2,7 segundos. Los aficionados –los de verdad- se frotaban las manos pensando en las tres especiales que quedaban, que prometían un espectáculo como hacía mucho que no se veía en el Nacional de Asfalto. Pero se planeaba otra cosa. Hevia completó la segunda pasada por La Horrea-Pajomal (un tramo nuevo que sustituía al de Carbayín) sin problemas. Misteriosamente, tras el paso del asturiano, aparecieron piedras y troncos en la carretera, que complicaron el paso de los demás participantes. Sordo fue, lógicamente, el primero en encontrar los obstáculos y los esquivó como pudo. Fuster pinchó, el embrague del Clio de Fombona se rompió y todos se llevaron un buen susto. Armide Martín, con Borja Rozada como copiloto, sufrió una salida de pista en este tramo y tuvo que abandonar la prueba. A pesar de lo que se dijo en los medios de comunicación, Rozada ha confirmado a Terra Autopista que “el accidente no fue ocasionado por los troncos que había en la carretera; el coche se salió antes de llegar a esta zona".Aunque la organización está investigando los hechos (según anunciaron, el tronco y las piedras podrían haber llegado al asfalto por causas naturales, como un desprendimiento), la opinión de los pilotos fue unánime: “estaban colocados a propósito". El mismo Hevia se sintió tan abatido al conocer la situación que declaró a la emisora de radio oficial de la prueba: “Ya no me importa perder o ganar". Perder significaba el adiós al campeonato.

Con el ambiente enrarecido, los protagonistas completaron las dos especiales que quedaban, la 13 y la 14. En la última, Hevia se lo jugó todo y, según el cronómetro y la suma de tiempos, se convirtió en el vencedor del rally: la lucha por el certamen seguía viva. Sin embargo, la organización de la prueba, que estaba decidiendo qué hacer con el polémico tramo 12, dio su veredicto: la especial se neutralizaba y, como reza el reglamento, todos los participantes obtenían el tiempo del último piloto que la había completado sin problemas. Éste era Hevia, que, de esta forma, vio cómo también su tiempo era compartido por Sordo y la suma final en el casillero de éste no dejaba lugar a dudas: el ganador era el cántabro. Con 22 años, Dani Sordo se ha convertido en el piloto más joven que gana el Nacional de Asfalto. Aún podremos verle en el Rally Costa del Sol, que cierra la temporada.- Aunque a Renault le resultó difícil realizar declaraciones tras los sucesos vividos, anunciaron que el equipo se sentía “moralmente ganador" de la prueba. Asimismo, han asegurado que acatarán la resolución del colegio de Comisarios Deportivos. Hevia, visiblemente afectado, ni siquiera pudo bajar del coche.
- Las piedras y los troncos se encontraban en una zona comprometida. Según nos explicó Fuster, estaban situados “en la salida de una curva que se hace en tercera, acelerando".
- Los hermanos Vallejo estrenaban motor en su Fiat Punto para este rally, aunque no obtuvieron los resultados deseados. Finalizaron en la quinta plaza, tras Fombona, Fuster, Hevia y Sordo.
- Cuando se anula un tramo, se considera que los pilotos no lo han disputado y el tiempo empleado en recorrerlo –si es que llega a hacerse- no se suma. Cuando una especial se neutraliza, los participantes que pasan por ella tras decidirse la “neutralización" obtienen el tiempo del último piloto que haya completado el tramo sin problemas.