Publicidad

El escándalo de las piezas falsas: las marcas de coches ya las analizan

Comienza a analizarse el impacto del conocido “Escándalo Kobe Steel”. Toyota, Mazda y Honda, tres de las marcas afectadas, confirman que no hay riesgos de seguridad en sus primeros controles.
Jordi Moral.

Twitter: @jordimoralp -

El escándalo de las piezas falsas: las marcas de coches ya las analizan

La potentísima industria japonesa, históricamente referencia por su alto estándar de calidad de producción y fiabilidad, vive inmersa en una profunda depresión. Si en los últimos meses conocíamos como la crisis de los airbags con problemas de seguridad hundió al gigante de componentes Takata, ahora el que hemos bautizado como “Escándalo de las piezas falsas” ha puesto contra las cuerdas, no sólo a la industria japonesa, sino a buena parte de la mundial. No hay casi sector que no se haya visto, en mayor o menor medida, afectado: desde el automovilístico, al aeronáutico o el ferroviario, por poner sólo tres ejemplos.

Pero si hasta ahora no has oído hablar de este problema, te lo resumimos lo más brevemente. Tal y como ya te contamos el pasado día 17 de octubre, en una información que puedes leer en este enlace y que ha sacudido al sector del motor, la siderúrgica Kobe Steel (la tercera mayor de Japón) reconocía públicamente haber falsificado durante más de una década datos de resistencia y durabilidad de diversos metales, como el aluminio, el acero, el cobre o el hierro. Estas piezas habrían sido vendidas directamente sin certificación a al menos 500 grandes fabricantes de todo el mundo para la construcción de coches, aviones o trenes, e indirectamente a través de muchas empresas proveedoras.

Si las primeras alarmas surgieron al conocerse que Boeing, Airbus, Mitsubishi Heavy Industriesm, General Electric o la Central de Fukushima estarían afectadas por la compra de estas piezas, rápidamente la preocupación se extendió también a numerosos fabricantes de coches, tal y como empezaron a informar el diario japones Nikkei (el que destapó toda la trama), la agencia Bloomberg o The Guardian. Los primeros listados ponían el foco en Nissan, Toyota, Mazda, Subaru, Ford, PSA, Renault, Daimler, la empresa de equipos y componentes Valeo o hasta el fabricante de motocicletas Kawasaki. Todos, sin tener nada que ver, se enfrentaban a un problema de magnitud desconocida.

Toyota, Mazda y Honda analizan las piezas

Ahora, y mientras tanto el ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón como el Departamento de Justicia de Estados Unidos piden a Kobe Steel y a su filial americana información del problema, resultados de nuevos controles de seguridad y medidas de choque a aplicar en un plaza de dos semanas, los propios fabricantes se han apresurado a iniciar análisis para determinar si sus coches corren algún tipo de riesgo al haber sido montado con piezas sin certificación.

Toyota, Mazda y Honda han sido los tres primeros fabricantes que han confirmado públicamente que los primeros materiales sometidos a nuevos controles cumplirían todos los requisitos de seguridad. En concreto, las marcas de coches están poniendo especial atención en el análisis de las placas de aluminio, uno de los 16 productos vendidos sin certificación por Kobe Steel, y que suelen emplearse en los coches para la fabricación de puertas o capós.

A través de un comunicado oficial, Toyota Motor asegura haber “confirmado que los materiales cumplen las normativas vigentes y nuestros propios estándares aplicables a requerimientos básicos de seguridad y durabilidad para vehículos”. Eso sí, el propio fabricante confirma que hasta el momento sólo ha podido analizar los componentes fabricados con placas de aluminio, por lo que faltaría aún identificar el impacto o la resistencia de otros materiales.

Honda y Mazda, por su parte, también han dado públicamente por válida la seguridad de estos mismos componentes de aluminio utilizados en sus coches, al tiempo que, como Toyota, aseguran seguir analizando el resto de materiales para total tranquilidad.

Si nos detenemos en otros sectores de la industria, las compañías ferroviarias Central Japan Railway y West Japan Railway han emitido comunicados similares. De momento aseguran haber verificado con éxito la resistencia de materiales en sus trenes operativos, sin hallar ningún defecto o problema de seguridad. De momento estas son las mejores noticias que podían llegar de un escándalo que ha cogido por sorpresa a toda la industria, sin margen de reacción para comprobar la seguridad o durabilidad de muchos productos fabricados durante años.

También te puede interesar:

El posible cártel de marcas alemanas, ¿el mayor escándalo de la industria?

¿NOx engañan? VW y los fabricantes, en el punto de mira

Pero si hasta ahora no has oído hablar de este problema, te lo resumimos lo más brevemente. Tal y como ya te contamos el pasado día 17 de octubre, en una información que puedes leer en este enlace y que ha sacudido al sector del motor, la siderúrgica Kobe Steel (la tercera mayor de Japón) reconocía públicamente haber falsificado durante más de una década datos de resistencia y durabilidad de diversos metales, como el aluminio, el acero, el cobre o el hierro. Estas piezas habrían sido vendidas directamente sin certificación a al menos 500 grandes fabricantes de todo el mundo para la construcción de coches, aviones o trenes, e indirectamente a través de muchas empresas proveedoras.

Si las primeras alarmas surgieron al conocerse que Boeing, Airbus, Mitsubishi Heavy Industriesm, General Electric o la Central de Fukushima estarían afectadas por la compra de estas piezas, rápidamente la preocupación se extendió también a numerosos fabricantes de coches, tal y como empezaron a informar el diario japones Nikkei (el que destapó toda la trama), la agencia Bloomberg o The Guardian. Los primeros listados ponían el foco en Nissan, Toyota, Mazda, Subaru, Ford, PSA, Renault, Daimler, la empresa de equipos y componentes Valeo o hasta el fabricante de motocicletas Kawasaki. Todos, sin tener nada que ver, se enfrentaban a un problema de magnitud desconocida.

Toyota, Mazda y Honda analizan las piezas

Ahora, y mientras tanto el ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón como el Departamento de Justicia de Estados Unidos piden a Kobe Steel y a su filial americana información del problema, resultados de nuevos controles de seguridad y medidas de choque a aplicar en un plaza de dos semanas, los propios fabricantes se han apresurado a iniciar análisis para determinar si sus coches corren algún tipo de riesgo al haber sido montado con piezas sin certificación.

Toyota, Mazda y Honda han sido los tres primeros fabricantes que han confirmado públicamente que los primeros materiales sometidos a nuevos controles cumplirían todos los requisitos de seguridad. En concreto, las marcas de coches están poniendo especial atención en el análisis de las placas de aluminio, uno de los 16 productos vendidos sin certificación por Kobe Steel, y que suelen emplearse en los coches para la fabricación de puertas o capós.

A través de un comunicado oficial, Toyota Motor asegura haber “confirmado que los materiales cumplen las normativas vigentes y nuestros propios estándares aplicables a requerimientos básicos de seguridad y durabilidad para vehículos”. Eso sí, el propio fabricante confirma que hasta el momento sólo ha podido analizar los componentes fabricados con placas de aluminio, por lo que faltaría aún identificar el impacto o la resistencia de otros materiales.

Publicidad

Honda y Mazda, por su parte, también han dado públicamente por válida la seguridad de estos mismos componentes de aluminio utilizados en sus coches, al tiempo que, como Toyota, aseguran seguir analizando el resto de materiales para total tranquilidad.

Si nos detenemos en otros sectores de la industria, las compañías ferroviarias Central Japan Railway y West Japan Railway han emitido comunicados similares. De momento aseguran haber verificado con éxito la resistencia de materiales en sus trenes operativos, sin hallar ningún defecto o problema de seguridad. De momento estas son las mejores noticias que podían llegar de un escándalo que ha cogido por sorpresa a toda la industria, sin margen de reacción para comprobar la seguridad o durabilidad de muchos productos fabricados durante años.

También te puede interesar:

El posible cártel de marcas alemanas, ¿el mayor escándalo de la industria?

¿NOx engañan? VW y los fabricantes, en el punto de mira

Publicidad

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.