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¿Son válidos los argumentos de la DGT para comprar más radares?

Próximamente, la DGT comprará 30 nuevos radares. Se sumarán a los más de 40 adquiridos en el último año y medio, incluidos los de helicóptero. La antigüedad de los equipos actuales y la imposibilidad de encontrar repuestos para ellos, las claves de las compras. Muchos de ellos serán usados por policías locales.
Alicia Fernández.

Twitter: @aliciautopista -

¿Son válidos los argumentos de la DGT para comprar más radares?

La DGT quiere comprar detectores con tecnología láser que puedan medir el límite de velocidad de coches, camiones, la distancia entre vehículos, el límite de velocidad de la carretera y también la anchura y altura de los vehículos, con un disco duro con capacidad mayor de 1GB y con posibilidad de medir más de 2 carriles en el mismo sentido simultáneamente, o más. Estas son las condiciones que rezan en el pliego de la compra de los próximos 30 radares, más bien cinemómetros láser, que están en proceso de licitación y que estarán disponibles a principios del año que viene. Son idénticos a los que ya compró el año pasado la DGT. Por ellos prevé desembolsar casi 2 millones de euros, IVA incluido.

¿Cuál es la justificación que Tráfico esgrime para la compra de radares de forma tan seguida? Desde el Área de Vigilancia se apuntan diferentes razones para la adquisición de gran parte de los radares si bien sobre todo es “sustituir los cinemómetros dados de baja, al efecto de mantener operativos el número considerado como idóneo para realizar controles en carretera por la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil (ATGC)”. Para este año 2014, según lo presupuestado, la ATGC y las jefaturas de Tráfico deberían contar con 485 cinemómetros operativos. Apuntan desde la DGT que “los medios para el control de velocidad de los que se disponen son escasos” y que “los últimos 30 medidores láser son necesarios para reponer los cinemómetros de las jefaturas provinciales de Tráfico para su cesión a las policías locales y de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil averiados y dados de baja así como satisfacer la demanda de los nuevos ayuntamientos incorporados a los convenios sobre control de velocidad y alcoholemia”.

Actualmente, la Guardia Civil dispone de dos tipos de medidores de velocidad, los radares propiamente dichos, basados en la tecnología 'doppler', y los que se sirven de la tecnología láser. Para el Área de Recursos Materiales de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, “la utilización de ambas tecnologías de forma conjunta se considera fundamental para el servicio por cuanto las ventajas e inconvenientes de cada una se contrarrestan y complementan”.

Radares, faltan repuestos

En un informe con fecha del 5 de septiembre de 2014 desde esta área de Recursos Materiales afirma que “la Agrupación de Tráfico tiene un buen nivel de dotación aunque evidentemente sería deseable poder disponer de más equipos”. Revela que “la antigüedad de algunos equipos es elevada, (sobre todo la de los radares clásicos) con tecnologías ya obsoletas y en algunos casos con dificultades de reparación/reposición de los elementos que componen los equipos”.

A modo de ejemplo señala que “hay cinemómetros que datan del año 1991, que aunque con dificultades de encontrar repuestos aún funcionan”.  La justificación para la próxima compra de 30 radares reside en que si bien la antigüedad de los cinemómetros láser no es tanta, sí es cierto que mantener operativos el módulo de ellos está siendo difícil por la imposibilidad de reparación y/o reposición de elementos, por escasez de repuestos o inexistencia de los mismos. ¿Y cuál es la operatividad de los equipos con tecnología láser? Actualmente, del 71 por ciento, según comenta el propio jefe de área de Recursos Materiales de esta división de la Guardia Civil.

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