Todos los motivos por los que debes llevar el coche limpio (VÍDEO)

Llevar tu vehículo limpio es importante por varios motivos: higiene, sensación de bienestar en el interior del coche y, aunque pienses que no, también por tu seguridad.

Adrián Lois

Todos los motivos por los que debes llevar el coche limpio (VÍDEO)
Todos los motivos por los que debes llevar el coche limpio (VÍDEO)

Hay conductores que tratan su vehículo casi como a un hijo, y los hay que lo descuidan y lo utilizan únicamente para desplazarse del punto A al B. En el medio está la virtud, o eso dicen ¿no? En este caso, aplicándolo a la limpieza del coche, está claro que más valdría dedicarse de forma seria a ello y periódicamente.

Hay muchos motivos que justifiquen una limpieza frecuente el vehículo: por una cuestión de higiene, ya que la imagen que pueda dejar un coche sucio –tanto por fuera como por dentro– hacia el resto de personas y, más aún, a los acompañantes que lleves contigo, no es del todo buena. Conducir un vehículo limpio y sin que parezca un desastre, te puede transmitir una sensación de tranquilidad añadida. ¿O es que trabajar en una mesa desordenada o cocinar con todos los “trastos" por el medio no te transmite una mínima sensación de agobio o malestar? Deshazte de aquellos objetos que no vayas a utilizar de verdad en el coche.

Y por último, también entra el apartado de la seguridad. Por ejemplo, la limpieza de los cristales es fundamental, por fuera y por dentro: además de restar visibilidad de cara a la carretera, los reflejos o los destellos de los faros del resto de coches podrían producirte deslumbramientos incómodos. Si se te empañan los cristales, utiliza un paño y evita hacer el tan recurrido “truco" de limpiar el vaho con tus manos. También a este respecto, la limpieza de los faros es importante para que tú mismo puedas ver con claridad en la oscuridad.

Los espejos de los retrovisores son también vitales para la visibilidad del conductor. Asegúrate de llevarlos limpios para que no se te escape ningún ángulo trasero mientras conduces. Y ten cuidado con las alfombrillas: suelen ser un imán para la suciedad de todo tipo, por lo que sacúdelas y pásales la aspiradora (al igual que los asientos) con frecuencia. Además, si éstas están rotas, pueden producirse atascos de tu calzado en ellas, con el consiguiente peligro cuando estás accionando los pedales.