¿Es posible hackear un coche?

Acceso a Internet en nuestro coche, poder arrancar el motor a distancia con la llave, gestionar el climatizador desde nuestro móvil, dejar un mensaje en Facebook desde el automóvil. El universo 2.0 ha llegado al mundo del automóvil y trae consigo los riesgos inherentes a la conectividad global: la piratería informática. ¿Son los coches la nueva golosina de los ‘hackers’?
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¿Es posible hackear un coche?
¿Es posible hackear un coche?

La convergencia electrónica, el universo 2.0, la globalización informática a través del Internet… La última década ha supuesto una revolución en lo que a tecnología se refiere. Una revolución a la que no ha sido ajeno el panorama automovilístico. Hoy en día, los coches, más que vehículos mecánicos, son avanzadas computadoras. En los automóviles actuales, todos los elementos van gestionados electrónicamente mediante centralitas: los sistemas de seguridad, el equipamiento de entretenimiento, la mecánica, el sistema de frenado... Si bien este avance tecnológico ha convertido a los coches en máquinas más confortables para sus ocupantes y más seguras sobre el asfalto, también puede hacerlas más vulnerables.

McAfee ha publicado recientemente un informe ‘Caution Malware Aheads’ en el que analiza los riesgos a los que se enfrentan los coches de hoy. Y es que, según McAfee, el hecho de que se controlen todas sus funciones electrónicamente les hace más susceptibles de ser 'hackeados'. ¿Hasta qué punto es esto cierto?

La compañía perteneciente al conglomerado de Intel Inside y experta en seguridad informática ha basado su estudio entorno a una conclusión: cuanta más electrónica equipe un vehículo, mayor es el riesgo de sufrir un ataque informático.

Tomando como referencia el estudio de diversas universidades estadounidenses, su conclusión no puede ser más apocalíptica: los componentes más importantes para la seguridad de un automóvil pueden ser hackeados. Según expone McAfee, los coches actuales pueden ser objeto de piratas informáticos, que bien podrían arrancar el motor o pararlo a antojo sin que podamos hacer nada para evitarlo. Así mismo, podrían inutilizar los frenos, robar nuestros datos a través de la tecnología bluetooth, desactivar los sistemas de emergencia y seguridad pasiva o hacer un seguimiento de nuestras rutinas desde la sombra.

‘La industria del automóvil está incluyendo en los coches nuevas características y tecnologías que ofrecen mayores comodidades, como el acceso a Internet y la posibilidad de personalizar, todavía más, la experiencia de la conducción. Los consumidores quieren estar conectados incluso en los coches, lo que ha motivado a los fabricantes a aumentar la integración con dispositivos como los ‘smartphones’ o las tabletas electrónicas. Sin embargo, al incorporar estas nuevas prestaciones, la seguridad ha quedado en un segundo plano. A medida que se van incorporando mayor número de funciones en la tecnología digital de los automóviles, las amenazas de ataques se incrementan’.

Si bien todo lo que afirma McAfee en su informe es cierto, también es verdad que generalizarlo a todos los coches es más una teoría conspiratoria que una realidad. Decir que ‘los fabricantes dejan la seguridad en segundo plano’ es caer en la exageración. Evidentemente, las marcas de coches tienen presente el riesgo que supone la piratería informática, por lo que todos los sistemas electrónicos de sus modelos están protegidos por avanzados códigos de encriptación que son prácticamente imposibles de violar.

Otra cosa es que, de forma deliberada, una marca decida dejar estas ‘puertas abiertas’. Es cierto que muchas marcas Premium ofrecen en sus modelos avanzadas comodidades tecnológicas para seducir a sus clientes, como, por ejemplo, arrancar el motor del coche desde el mando de la llave. Este es el caso de Volkswagen y el Passat. La marca alemana ha llegado incluso ha llegado a alardear de ello en un anuncio con un pequeño Darth Vader, iniciándose en los caminos de ‘La Fuerza’, como protagonista. Así mismo, BMW ofrece a sus clientes en algunos modelos de su gama el sistema Connected Drive, que permite realizar ciertas funciones desde su teléfono móvil: abrir y cerrar las puertas, tocar el claxón, gestionar las luces y el 'warning', activar la calefacción y el aire acondicionado.

Quizá sea motivo para jactarse el hecho de que podamos programar unos minutos antes el sistema de climatización en nuestro coche para ahorrarnos el frío, o el calor, en los primeros minutos que accedemos al habitáculo. Pero, por un momento, imaginemos que alguien ‘hackea’ nuestro teléfono inteligente, obtiene las claves que permiten a nuestro smartphone gestionar la calefacción y bloquea la temperatura de nuestro coche a 30 grados en pleno verano.

Asimismo, BMW en su avance hacia la conectividad ofrece otra útil función: a través de la tecnología GPS podemos saber en cada momento donde está nuestro coche. Si bien esta útil función nos da una mayor tranquilidad en caso de que roben nuestro vehículo, también invita a un pirata informático a conocer su ubicación.

Y es en este punto en donde el informe de McAfee está en lo cierto: a cuanta más conectividad entre el individuo y el coche a través de terceros dispositivos, mayor es el riesgo. Esto sigue siendo una asignatura pendiente para los fabricantes y más teniendo en cuenta que por disfrutar de estas futuristas ventajas el cliente lo nota en su bolsillo.

  • ¿Qué sistemas se conectan a Internet a través de una red de telefonía móvil y hasta que punto son seguros?

  • ¿Existe conexión posible entre el sistema de navegación, el GPS y los sistemas electrónicos del coche?

  • ¿Es realmente segura la tecnología Bluetooth?

  • ¿Qué cantidad de datos personales precisa el GPS y dónde se almacena esta información? ¿Está realmente protegida? ¿Hasta que punto podemos estar seguros de que estos datos no pueden ser alterados o modificados?

  • ¿Existe la posibilidad de acceder a los datos que vinculo a través de Internet? ¿Es posible, llegado el caso, borrarlos por completo?

  • ¿Hasta qué punto los fabricantes de automóviles se responsabilizan de la seguridad electrónica y se comprometen a salvaguardarla?

- 'Hackeo' de coches ¿mito o realidad?
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