Cómo pasar la ITV con un coche de gas

El proceso que sigue la ITV para realizar la inspección técnica de estos vehículos de gas no es muy diferente de los coches Diesel o gasolina, aunque tienen su particularidad.
Miriam Montero -
Cómo pasar la ITV con un coche de gas
Cómo pasar la ITV con un coche de gas

El parque de coches de gas en España está creciendo a un fuerte ritmo, más cuando a las ventas de modelos nuevos, tanto de Gas Natural Comprimido (GNC) como de Gas Licuado del Petróleo (GLP), se van sumando también numerosos vehículos que en su día eran de gasolina y ahora han sido adaptados en talleres especializados para convertirse en híbridos de gas.

A las ITV no les pilla de nuevas esta creciente oleada de coches de gas y están más que preparadas para realizar la inspección correspondiente. El proceso no difiere en demasía de los coches Diesel o gasolina en el apartado general: retrovisores, lunas, limpiaparabrisas, luces, dirección, etc… Como inspección específica se comprueba que no haya fugas en el circuito de gas y se realiza una revisión ocular de los elementos principales, ya que durante el proceso de inspección no se puede efectuar el desmontaje de ninguna pieza del vehículo.

Los coches de gas tienen los mismos plazos de ITV que el resto de vehículos de combustión tradicional, es decir, a partir de los cuatro años y hasta los diez, cada dos años; y de manera anual cuando superan los 10 años.

Publicidad

Certificación periódica en los coches de gas

Sin embargo, a estos coches de gas se les exige tener en regla y actualizado el certificado de estanqueidad al pasar la revisión, según el reglamento de inspección de estaciones que entró en vigor el 20 de mayo de este mismo año. En el caso de los GNC la revisión ha de realizarse cada 48 meses a partir de la fecha de matriculación del vehículo, de la puesta en servicio del sistema, así como cuando se producción un accidente o modificación de la instalación. Por su parte, los tanques de gas deben re-inspeccionarse por un servicio técnico de homologación al menos a los 10 años desde la fabricación del depósito, para obtener el retimbrado que exigen en la ITV.

Está previsto que las ITV puedan pasar en sus instalación la prueba de estanqueidad, pero aún no es una opción viable ya que sus centros no están preparados para ello. La idea es hacer una carga de los depósitos y, en modo gas, someter a todos los componentes y canalizaciones de la instalación a la suficiente presión y temperatura para comprobar la no presencia de fugas.

Publicidad

Precio de la ITV para un coche de gas

Pasar la ITV de un vehículo de gas no difiere en precio al resto de turismos. Al tener un funcionamiento bi-fuel, se aplican las tarifas correspondientes a los coches de gasolina. Suele rondar los 45 euros, aunque varía de una comunidad autónoma a otra, al tener transferidas las competencias en materia de ITV.

La diferencia más importante llega por otro lado, pues deben presentar de forma obligatoria el certificado de estanqueidad cuyo precio oscila entre los 70 y los 100 euros, que hay que sumar a la tarifa de la ITV. Recuerda que tendrás que desembolsar este dinero cada cuatro años en el caso de los vehículos GNC y cada 10 años en los GLP.

La ITV para un coche de gas adaptado

Una adaptación a posteriori de un coche de gasolina para que use GNC o GLP, es una reforma de importancia. Hay que incorporar los tanques de gas, un sistema de inyección especial o un sistema electrónico de gestión del motor para elegir entre gasolina o gas (automáticamente y/o manualmente). La complejidad del proceso exige su realización en un taller especializado. Estas adaptaciones suelen costar entre 1.500 y 2.000 euros.

Publicidad

Una vez completada dicha instalación se debe registrar y aprobar la modificación en la ITV, aportando la documentación correspondiente, facilitada por el propio instalador. Una vez homologado el coche por la ITV, hay que renovar en Tráfico el Permiso de Circulación para reflejar que tiene un motor bifuel en el apartado P.3 de la tarjeta verde.

No olvides que al transformar tu coche en uno de gas, puedes optar a la etiqueta ECO de la DGT y aprovechar todas sus ventajas.

Publicidad
También te puede interesar

Pasarse al gas natural (GNC) o al licuado del petróleo (GLP) es una decisión que arroja beneficios más allá de los medioambientales o económicos: la Administración concede algunas ventajas que conviene conocer.

Te recomendamos

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...

Uno de los motivos principales a la hora de comprar un coche de segunda mano es el pr...

Bridgestone nos presenta su nuevo neumático Weather Control A005, que mantiene un ren...

Casi todo cuanto imaginas se puede comprar con dinero, menos tu tiempo, pero MINI te ...

El Jaguar E-PACE tiene el honor de ser el primer SUV compacto de la historia de la ma...