El VW Touareg W12 que analizamos hoy nos ha hecho hervir la sangre aún más de lo que lo hizo en su día el poderosísimo 5.0 V10 TDI. Y es que aparte de lo interesante y novedosa que es la estructura de su motor desde el punto de vista técnico, su poderío y refinamiento se han disparado a cotas realmente altas. Algo lógico, no obstante, si tenemos en cuenta que ese motor se diseñó para mover al modelo más lujoso de la gama Volkswagen: el Phaeton.Lo que más llama la atención desde el punto de vista técnico es la peculiar disposición de sus 12 cilindros que, como indican sus siglas, conforman una estructura en W. Y es que éste 6 litros está formado por dos motores V6 a 15 grados, unidos entre sí por un cigüeñal común de siete apoyos. Con esta peculiar arquitectura se ha conseguido un motor muy potente, pero al tiempo muy compacto, ya que sólo mide 513 mm de largo, 715 mm de ancho y 710 mm de alto.
El bloque está fundido en aluminio y utiliza camisas tratadas especialmente para obtener la máxima resistencia. Por su parte y buscando también una reducción de peso, el magnesio es el material utilizado para realizar las tapas de balancines y los colectores de admisión. No obstante, puestos a resaltar algún apartado en este generoso «corazón», lo realmente espectacular es ciertamente su rendimiento. 450 CV de potencia y un par de nada menos que 600 Nm a 3.300 rpm, son cifras que nos sitúan ante un propulsor muy serio.Con semejante potencia y par las prestaciones son lógicamente espectaculares, máxime sabiendo que este VW roza las 2,5 toneladas de peso. Para muestra basta un botón. El coche alcanza con facilidad su velocidad máxima de 250 km/h, velocidad que podría ser mucho mayor ya que se encuentra autolimitada electrónicamente (el velocímetro está calibrado hasta 320 km/h).
Aparte de este importante detalle el Touareg W12 acelera de 0 a 100 km/h en 6,7 segundos y cubre el kilómetro con salida parada en tan sólo 26,8. Para situarnos, estas cifras representan invertir 0,6 y 1,6 segundos menos respectivamente que el ya rapidísimo 5.0 V10 TDI, y le permitirían seguir sin problemas los ritmos de viaje de berlinas tan rápidas como el BMW 760i o el Jaguar XJ SúperV8.
El complemento ideal a este impresionante motor es la caja de cambios automática de seis velocidades con posibilidad de accionamiento secuencial, que no sólo aprovecha a la perfección su potencial, sino que es todo un dechado de suavidad sin que ello la convierta en lenta en el paso entre velocidades. Además cuenta con unas útiles reductoras para cuando nos sentimos aventureros y abandonamos el asfalto.No obstante, disfrutar de este potencial tiene también sus contrapartidas. La más «dolorosa » es la factura en gasolina que habrá que pagar si se abusa del pié derecho. Así, aún no siendo especialmente agresivos en la conducción, nos hemos ido a un consumo medio por encima de los 24 litros cada 100 kilómetros.
Los frenos es otro de los apartados que nos han dejado un cierto mal sabor de boca. Resultan suficientes a ritmos no muy elevados y si no se los exige muy de continuo, pero a alta velocidad o en carreteras muy retorcidas que exigen su uso frecuente, se quedan algo cortos… ¡y poco estéticos en combinación con las llantas de 20"!.
Por lo que se refiere al comportamiento en carretera, el coche mantiene la nobleza de anteriores versiones, si bien a alta velocidad las inercias en los apoyos en curva hacen que el coche resulte muy subvirador —se va de «morro»— .
En campo, sus capacidades son impresionantes gracias a la suspensión regulable en altura, a las reductoras y al control de tracción y bloqueos que disfruta el coche, aunque dudamos que sus propietarios las pongan a prueba. Además, las llantas de aleación y los neumáticos de perfil 40 son inadecuados para «hacer campo» algo roto.El confort está garantizado por el excelente filtrado de las suspensiones neumáticas y por un habitáculo amplio. Dos aspectos a los que se une un equipamiento simplemente regio.
Y es que por lo que respecta a la seguridad pasiva y activa el Touareg W12 Sport dispone de serie de airbags frontales y laterales, airbags de cortina, control de estabilidad (ESP), bloqueo electrónico del diferencial (EDS), control de velocidad Tempomat, lavafaros, sensor de lluvia, suspensión neumática CDC y control de tracción (ASR).
En lo tocante al confort cuenta con climatizador de control independiente para las plazas delanteras y traseras y lado derecho e izquierdo, dirección asistida Servotronic, asientos delanteros con regulación eléctrica y calefactables, tapicería de cuero “Nappa" y ordenador de viaje.
Pero aún hay más, esta variante Sport disfruta también de llantas de aleación de 20" con neumáticos 275/40, cuatro salidas de escape cromadas, lunas traseras tintadas, faros Bi- Xenon con iluminación lateral en curvas, sistema de navegación y bloqueo del diferencial trasero. Y si aún se desea más, puede acudirse a opciones a sobreprecio como el volante calefactable, control de la presión de los neumáticos, sistema de cierre asistido del portón trasero, techo eléctrico corredizo de cristal, control de distancia en aparcamiento con cámara posterior y pantalla en el salpicadero, receptor de TV, paquete multimedia —pantalla TFT abatible, reproductor de DVD’s, conectores para videoconsolas, cámaras digitales y MP3 y auriculares por infrarrojos—, teléfono móvil… Ciertamente el coche es caro, muy caro, ¿pero no lo justifica?…







