4x4

Ruta 4x4: Calatayud-Montalbán

En su Ruta del Destierro el Cid recorre el fértil valle del Jiloca sometiendo a los reyezuelos musulmanes de Albarracín, Daroca y Molina y cobrándoles parias e impuestos. Esta etapa atraviesa el valle del Jiloca, desde Calatayud hasta Caminreal, y se adentra por las agrestes sierras de la provincia de Teruel, terminando en el comienzo del Maestrazgo turolense.

Ruta 4x4: Calatayud-Montalbán
Ruta 4x4: Calatayud-Montalbán

La ruta comienza en una de las salidas de Calatayud, en el punto kilométrico 258 de la carretera N-234 que lleva hacia Teruel. Seguimos la carretera hasta Paracuellos de Jiloca, el primero de los pueblos situados a lo largo del valle del río Jiloca pasado Calatayud. Paracuellos comparte el apellido «de Jiloca» con la mayoría de ellos. Una suave y corta bajada nos acerca hasta la zona central del valle, donde cogemos una pista, no muy ancha, que se interna por la hondonada siguiendo el trazado de una antigua vía de ferrocarril, abandonada en la actualidad, que unía Calatayud y Calamocha. Toda la superficie de la vaguada está cultivada. Abundan las huertas con multitud de cultivos y los árboles frutales, entre los que destacan manzanos, perales y melocotoneros. La pista da servicio a los agricultores de la zona y, aunque en algunos tramos tiene roderas debidas a la multitud de tractores que circulan habitualmente por ella, en la mayor parte del trazado el firme es excelente. Seguimos junto al cauce del Jiloca cruzando frecuentemente los oxidados raíles flanqueados, a veces, por las ruinas de alguna estación. Desde la hondonada por la que discurre la pista vemos los altos campanarios mudéjares de la iglesias de los pueblos que, a ambos lados, jalonan el curso del río: Maluenda, Velilla de Jiloca, Morata de Jiloca, Fuentes de Jiloca, etc. Al pasar junto a la ermita de la Virgen de Alcaraz por primera vez vemos vides a ambos lados del camino. El trazado de la pista se estrecha y aparecen algunos baches que obligan a circular con mayor lentitud, aunque no plantean dificultades a nuestro paso. Pasado Fuentes de Jiloca cogemos una pista, asfaltada al principio, y seguimos junto al cauce del río entre altos árboles. El nuevo tramo es ancho y de firme empedrado y nos lleva con rapidez cerca de Montón. En las afueras del pueblo dejamos la pista principal e iniciamos suave ascensión por una pista estrecha y algo pedregosa de buen firme. Este camino nos aleja temporalmente del valle del Jiloca internándose por la sierra de Atea. La subida nos ofrece bonitas vistas del valle, en el que destacan el cercano Montón y el gigantesco Monumento al Sagrado Corazón de Jesús, cerca de Villafeliche. Ascendemos por una zona agreste, muy bonita, en la que abundan los pinos y algunas plantaciones de árboles frutales. Cruzamos al otro lado de la sierra y el terreno parece estar cubierto en su totalidad por un extenso pinar. La pista, buena aunque no muy ancha, va buscando y encontrando los collados entre las montañas. Una suave bajada por una zona pedregosa nos lleva hasta Atea, el pueblo que da nombre a la sierra. Salimos de Atea por una pista incómoda, aunque ancha que, tras pasar por debajo de la carretera, sigue entre sembrados por una llanura cultivada hacia una formación de montañas que se divisa al fondo. Una suave pero continua subida nos lleva a recorrer una preciosa zona cubierta de vegetación. Es la sierra de Santa Cruz cubierta de pinos y encinas, y de arbustos, jaras y romero. Un hermoso y largo recorrido, casi veinte kilómetros, que nos lleva hasta Orcajo, situado en la falda del monte de San Quile. Nos alejamos de Orcajo por un camino que sale junto al cartel de entrada al pueblo y pasa junto a una antigua ermita. La pista es excelente y discurre por un terreno rojizo que alberga algunos sembrados. Un tramo sobre una atalaya nos brinda una panorámica sobre el río Jiloca que seguimos de nuevo, ahora por carretera, hasta Daroca. Dejamos Daroca siguiendo de nuevo la carretera N-234 en dirección hacia Teruel y Calatayud. Seguimos la N-234, que sigue por la margen izquierda del Jiloca, unos doce kilómetros hasta Burbaguena. Aquí, junto a la residencia de los hermanos franciscanos de la Cruz Blanca, cogemos una pista ancha y lisa que comienza a ascender por una zona agreste en la que destacan algunos almendros. Comienzan a verse campos de labor precediendo a una amplia llanura cultivada. Un último tramo que discurre íntegramente entre sembrados a través de una zona lisa y rápida, aunque algo pedregosa nos lleva hasta Calamocha.