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Porsche Cayenne 3.2 V6

La variante V6 del Cayenne que probamos hoy se sitúa como la puerta de acceso al atractivo SUV del fabricante alemán. Una puerta de acceso que mantiene la imagen de poderío de sus hermanos mayores, así como su brillante bastidor y comportamiento, pero cuyo sosegado carácter contrasta con el dinamismo que se espera de un vehículo que porta en su capó el codiciado anagrama Porsche.

Porsche Cayenne 3.2 V6
Porsche Cayenne 3.2 V6

El que no admite notas inferiores al sobresaliente es al bastidor. Pese a las dimensiones y el peso de este Cayenne, las sensaciones que recibe el conductor a su volante son excelentes, ya que el coche es muy noble de reacciones, bien ayudado por su control de estabilidad, por una dirección con asistencia variable rápida y muy, muy precisa, y por un equipo de frenos que cumple más que bien tanto por su potencia y resistencia a la fatiga, como por la estabilidad direccional de que hace gala en frenadas de emergencia. No obstante, si hemos de buscar el verdadero artífice de tan satisfactorio comportamiento, esa medalla debe recaer en el sofisticado diseño y efectividad de sus suspensiones. Y es que el SUV de Porsche dispone de un esquema independiente en las cuatro ruedas por paralelogramo deformable que para sí quisieran muchos vehículos de talante muy deportivo. La única pega que podemos ponerle a estos conjuntos es la rigidez de tarados a que obligan los más de 2.250 kg que pesa el coche, imprescindibles para mantener siempre bajo control sus importantes inercias.

También es verdad que esta es una característica que puede mejorarse incorporando al Cayenne el sistema de amortiguación regulable en dureza denominado Porsche Active Suspension Management (PASM) que, junto con la suspensión neumática regulable en altura, se ofrecen en opción y equipaba nuestra unidad de pruebas. Respecto a él, el modo «confort» nos permitirá rodar en plan turístico o sobre pistas de firme bacheado con el máximo confort, ya que en esta posición las suspensiones absorben muy bien las irregularidades y transmiten muy pocos traqueteos al interior del coche. Si vamos a practicar una conducción un poco más alegre, la posición «Auto» resulta ideal, ya que varía el tarado de amortiguación en función de nuestra vehemencia en la conducción. La posición «Sport», por último, es obligada para rodar por carreteras de trazado ratonero pese a la pérdida de confort que lleva aparejado este reglaje, ya que es la posición en que mejor se «sujetan» las importantes inercias en curva del Porsche. Por lo que se refiere a los apartados estáticos, el Cayenne V6 no presenta nada nuevo respecto a lo ya conocido en sus hermanos mayores. Pero esto no deja de ser una buena noticia, por cuanto la nota alcanzada en estos apartados por el Porsche ha sido siempre muy alta. Así, a su excelente calidad de realización y a la tradicional sobriedad del diseño Porsche, añade una habitabilidad excelente. De hecho, tanto por el espacio disponible para las piernas de todos los ocupantes, como por la anchura del interior del habitáculo, incluso cinco adultos de buen tamaño podrían acomodarse sin estrecheces. Eso sí, el ocupante de la plaza central trasera verá ligeramente mermado su confort por culpa de un respaldo algo rígido debido a que oculta el reposabrazos central de las plazas traseras.

La capacidad de carga tampoco es «manca», ya que los 480 litros que ofrece de volumen si se utilizan todos los asientos, pueden ampliarse hasta los casi 1.700 litros que podrían utilizarse con los asientos traseros abatidos.

Por lo que se refiere al equipamiento, el Cayenne cumple sin más. Y es que aunque el coche dispone de origen de dirección con asistencia variable, llantas de aleación de 17", tapicería de cuero, alarma antirrobo, cierre centralizado con mando a distancia, ordenador de viaje, aire acondicionado, elevalunas eléctricos, asientos delanteros con regulación eléctrica, e incluso equipo de audio con CD, doble módulo amplificador y doce altavoces, eso es lo mínimo que cabe exigir a un coche que supera con holgura los 53.000 euros. Y además, carece de rueda de repuesto, que es sustituida por un simple arreglapinchazos, elemento que nos complicará enormemente la vida si tenemos la mala suerte de rajar un neumático.Capacidades TT: la suspensión regulable en altura, las reductoras y los sistemas de ayuda a la tracción hacen de este Porsche una herramienta de primer nivel en campo duro.
Comportamiento: en asfalto tampoco se queda manco este coche, ya que su bastidor es un ejemplo de efectividad y sano comportamiento, pese a su importante peso y notables dimensiones.
Frenos: potentes, resistentes y con una estabilidad direccional excelente, los frenos responden más que bien. Hasta el ABS se muestra más que bueno incluso en utilización campera. Prestaciones: las prestaciones del motor V6 que anima a este Cayenne resultan muy discretas y, además, el precio que hay que pagar en combustible para alcanzarlas es alto.
Desarrollos del cambio: aunque suave en modo automático y con una buena gestión en modo manual, el cambio peca de unos desarrollos muy largos que dejan grandes saltos entre marchas.
No lleva rueda de repuesto: Por lo que cuesta este coche, la ausencia de rueda de repuesto, sustituida por un simple antipinchazos, no es justificable ni por seguridad, ni por comodidad. El que no admite notas inferiores al sobresaliente es al bastidor. Pese a las dimensiones y el peso de este Cayenne, las sensaciones que recibe el conductor a su volante son excelentes, ya que el coche es muy noble de reacciones, bien ayudado por su control de estabilidad, por una dirección con asistencia variable rápida y muy, muy precisa, y por un equipo de frenos que cumple más que bien tanto por su potencia y resistencia a la fatiga, como por la estabilidad direccional de que hace gala en frenadas de emergencia. No obstante, si hemos de buscar el verdadero artífice de tan satisfactorio comportamiento, esa medalla debe recaer en el sofisticado diseño y efectividad de sus suspensiones. Y es que el SUV de Porsche dispone de un esquema independiente en las cuatro ruedas por paralelogramo deformable que para sí quisieran muchos vehículos de talante muy deportivo. La única pega que podemos ponerle a estos conjuntos es la rigidez de tarados a que obligan los más de 2.250 kg que pesa el coche, imprescindibles para mantener siempre bajo control sus importantes inercias.

También es verdad que esta es una característica que puede mejorarse incorporando al Cayenne el sistema de amortiguación regulable en dureza denominado Porsche Active Suspension Management (PASM) que, junto con la suspensión neumática regulable en altura, se ofrecen en opción y equipaba nuestra unidad de pruebas. Respecto a él, el modo «confort» nos permitirá rodar en plan turístico o sobre pistas de firme bacheado con el máximo confort, ya que en esta posición las suspensiones absorben muy bien las irregularidades y transmiten muy pocos traqueteos al interior del coche. Si vamos a practicar una conducción un poco más alegre, la posición «Auto» resulta ideal, ya que varía el tarado de amortiguación en función de nuestra vehemencia en la conducción. La posición «Sport», por último, es obligada para rodar por carreteras de trazado ratonero pese a la pérdida de confort que lleva aparejado este reglaje, ya que es la posición en que mejor se «sujetan» las importantes inercias en curva del Porsche. Por lo que se refiere a los apartados estáticos, el Cayenne V6 no presenta nada nuevo respecto a lo ya conocido en sus hermanos mayores. Pero esto no deja de ser una buena noticia, por cuanto la nota alcanzada en estos apartados por el Porsche ha sido siempre muy alta. Así, a su excelente calidad de realización y a la tradicional sobriedad del diseño Porsche, añade una habitabilidad excelente. De hecho, tanto por el espacio disponible para las piernas de todos los ocupantes, como por la anchura del interior del habitáculo, incluso cinco adultos de buen tamaño podrían acomodarse sin estrecheces. Eso sí, el ocupante de la plaza central trasera verá ligeramente mermado su confort por culpa de un respaldo algo rígido debido a que oculta el reposabrazos central de las plazas traseras.

La capacidad de carga tampoco es «manca», ya que los 480 litros que ofrece de volumen si se utilizan todos los asientos, pueden ampliarse hasta los casi 1.700 litros que podrían utilizarse con los asientos traseros abatidos.

Por lo que se refiere al equipamiento, el Cayenne cumple sin más. Y es que aunque el coche dispone de origen de dirección con asistencia variable, llantas de aleación de 17", tapicería de cuero, alarma antirrobo, cierre centralizado con mando a distancia, ordenador de viaje, aire acondicionado, elevalunas eléctricos, asientos delanteros con regulación eléctrica, e incluso equipo de audio con CD, doble módulo amplificador y doce altavoces, eso es lo mínimo que cabe exigir a un coche que supera con holgura los 53.000 euros. Y además, carece de rueda de repuesto, que es sustituida por un simple arreglapinchazos, elemento que nos complicará enormemente la vida si tenemos la mala suerte de rajar un neumático.Capacidades TT: la suspensión regulable en altura, las reductoras y los sistemas de ayuda a la tracción hacen de este Porsche una herramienta de primer nivel en campo duro.
Comportamiento: en asfalto tampoco se queda manco este coche, ya que su bastidor es un ejemplo de efectividad y sano comportamiento, pese a su importante peso y notables dimensiones.
Frenos: potentes, resistentes y con una estabilidad direccional excelente, los frenos responden más que bien. Hasta el ABS se muestra más que bueno incluso en utilización campera. Prestaciones: las prestaciones del motor V6 que anima a este Cayenne resultan muy discretas y, además, el precio que hay que pagar en combustible para alcanzarlas es alto.
Desarrollos del cambio: aunque suave en modo automático y con una buena gestión en modo manual, el cambio peca de unos desarrollos muy largos que dejan grandes saltos entre marchas.
No lleva rueda de repuesto: Por lo que cuesta este coche, la ausencia de rueda de repuesto, sustituida por un simple antipinchazos, no es justificable ni por seguridad, ni por comodidad.

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