4x4

Mitsubishi Montero 3.2 DI-D GLS Corto

La suavidad no está reñida con la efectividad. Con su nuevo Montero, Mitsubishi demuestra que se puede ofrecer un vehículo de soluciones modernas y muy buen comportamiento en carretera, que a la vez no pierda un ápice de sus cualidades camperas.

Mitsubishi Montero 3.2 DI-D GLS Corto
Mitsubishi Montero 3.2 DI-D GLS Corto

Tan útil como una buena suspensión para el campo lo es una buena transmisión. El nuevo Montero mantiene el conocido sistema Superselect, aunque mejorado. La palanca de transferencias dispone de cuatro posiciones. La primera es la de 4x2, para circular sólo en tracción trasera. La segunda es la de 4x4 con el diferencial central sin bloquear, con la que se puede circular con la tracción total conectada en todo tipo de terrenos, con un reparto de potencia que se manda sobre todo al tren trasero (un 70 por ciento), que varía según las necesidades de tracción de ambos trenes. Así, si las ruedas delanteras patinan, el diferencial manda más fuerza a ese eje. La tercera posición es también 4x4, pero con el diferencial central bloqueado, más idónea para terrenos muy deslizantes. Y la última es la reductora. A esto hay que unir que todos los Montero montan de serie un diferencial trasero de deslizamiento limitado, con la posibilidad de bloquearlo también al cien por cien. Con la conjunción de todos estos sistemas, la capacidad de tracción del Mitsubishi es impresionante y sólo la monta de un neumático con un dibujo muy de carretera resta capacidad de agarre en terrenos poco adherentes. En lo que al motor se refiere, el nuevo Montero también ha ganado mucho. Ahora monta un 3,2 litros de inyección directa, con cuatro válvulas por cilindro, turbocompresor e intercooler, que ofrece una potencia máxima de 165 CV a 3.800 rpm y un par de 373,4 Nm a 2.000 rpm. Una potencia que, además, entra de una forma muy progresiva, haciendo la conducción muy agradable. Y, cómo no, las prestaciones son de primer orden, y eso que el coche cuenta con el handicap que supone su alto peso, ya que el Montero, pese a su configuración monocasco, pesa nada menos que dos toneladas de peso en su versión corta. Con una aceleración 0-100 km de 12 seg (según nuestras mediciones) y unas brillantes recuperaciones, el nuevo Montero se convierte en el turbodiésel más rápido del mercado, permitiéndose el lujo de codearse con algunos de los más potentes TT de gasolina.