4x4

Mercedes ML 350

El excelente y equilibrado Mercedes ML 320 ha dejado paso al nuevo ML 350.

Mercedes ML 350
Mercedes ML 350

La gama ML sufrió en 2002 una renovación estética con el fin de modernizar su imagen exterior, y además se incluyeron nuevas motorizaciones, tanto gasolina como Diesel. Lo que no ha cambiado en absoluto es la robustez y fiabilidad de este modelo, que aún con imagen de SUV es un auténtico todo terreno. El bastidor de largueros y travesaños con la carrocería atornillada, y la caja tránsfer con reductoras, son las señas indiscutibles de un auténtico TT, y el Mercedes cumple con ambas directrices. La principal novedad es el motor, aunque bien es cierto que más que nuevo propulsor es una evolución del anterior 320. Las modificaciones más importantes residen en la cilindrada que ha aumentado en 525 cc, pues aunque su denominación 350 nos puede hacer creer que nos encontramos ante un 3.500, la realidad es que la cilindrada de este ML es de 3.724 cm3. Viendo la diferencia de cubicaje, sería de esperar que la ganancia de potencia fuese más notable, pero el aumento es de 218 CV a 234 CV, y el par motor se sitúa ahora en 346 Nm, frente a los anteriores 310 Nm. Como el peso también se ha visto incrementado, las prestaciones se mantienen prácticamente inalteradas, habiendo aumentado únicamente la velocidad máxima y algo los consumos. Con todos estos datos sobre la mesa nos preguntamos el porqué de esta maniobra, si bien lo más seguro que sea más una cuestión de marketing que de mejora de la gama.

La renovación se deja notar a su vez en el interior con nuevas tapicerías y combinaciones de colores. El ML goza de una habitabilidad más que correcta, siendo sencillo acomodar a los cinco ocupantes. La zona de carga es también generosa, además de contar con un bien resuelto sistema de abatimiento de los asientos traseros para aprovechar todo el espacio disponible. El equipamiento de la versión básica es ya muy completo, pero en el caso de la unidad de pruebas que tuvimos la oportunidad de ensayar contaba con una buena cantidad de euros en extras. El navegador de pantalla grande es lo más destacado, y además de su clara utilidad viste de manera acertada el tablero del Mercedes, algo anodino sin este elemento.

Un punto criticable del ML, y que deja entrever el origen estadounidense de su diseño, son algunos detalles de acabado poco dignos de la marca a la que representa. Elementos como los embellecedores de los tiradores interiores de las puertas que se desprenden, o un acabado pobre del mecanismo de la guantera, llaman la atención en una marca que destaca por un remate final incuestionable. También nos llamó la atención el excesivo ruido del tablero y las puertas cuando pasamos por las inevitables irregularidades de nuestras carreteras. Hay que argumentar en favor del Mercedes que los neumáticos de perfil bajo no ayudan en absoluto a mitigar estos defectos.

Adentrándonos en apartados más mecánicos, encontramos una suspensión independiente a las cuatro ruedas muy acorde a los nuevos TT light con bastidores monocasco, pero que en el caso del Mercedes se fijan a un excelente y robusto bastidor de largueros y travesaños. Esta solución es muy poco acorde con la imagen civilizada de este TT, pero que demuestra sus beneficios de durabilidad como queda demostrado en competiciones como el París-Dakar, donde los ML arrasan siempre en la categoría de vehículos de serie. El problema no viene por la fiabilidad, sino más bien por el desacertado tarado de la suspensión, y por los discretos recorridos libres. Circulando por autovías a buen ritmo la estabilidad del ML es excelente siempre que el firme se halle en perfecto estado (situación casi inexistente en nuestro país y más extendida en Alemania), pero si los baches se suceden la trayectoria del ML se deshace. La sensación es como si el ML tuviese unos muelles muy fuertes, con unos amortiguadores incapaces de retener la extensión de ellos. En unidades con motor Diesel esta situación no aparece, siendo la estabilidad correcta tanto en asfalto como en campo.

Al menos la dirección en alta velocidad se comporta correctamente y ayuda a mantener a raya el ML, pero circulando por cuidad o por carreteras de segundo orden es demasiado pesada, y sin retorno al enderezar.

Con los frenos sucede algo parecido al contar con una potencia y resistencia aceptable, como demuestran las distancias de frenado. El problema al que hay que acostumbrarse es al tacto esponjoso del pedal ya que aunque el ML frena bien, en según que situaciones el pedal llega hasta el suelo. Aun así la resistencia es buena para un vehículo que no es especialmente ligero.