4x4

Lexus RX 400h President

Es el primer SUV híbrido que desembarca en el Viejo Continente. Su tecnología bi motor (uno térmico y dos eléctricos), que se sitúa un escalón por encima de la desarrollada por Toyota para su berlina Prius, aúna brillantes prestaciones con un bajo consumo… que reduce hasta en un 36% las emisiones menos respetuosas con el medio ambiente

Lexus RX 400h President
Lexus RX 400h President

Sumando todas estas cifras tendríamos en el pedal de acelerador una potencia altísima, próxima a los 450 CV. Pero en verdad este supuesto no se da nunca, la particular colaboración que mantienen los tres motores hace que se combinen su funcionamiento en medida de la necesidad y régimen al que este girando el térmico. Lexus en este sentido da como buena la cifra de 272 CV efectivos.De esta forma en ciudad y cuando circulamos a baja velocidad, hasta 50 km/h aproximadamente, solo actúa el motor eléctrico delantero, y cuando pisamos fuerte el acelerador, por ejemplo para efectuar un adelantamiento, se pone en marcha también el de gasolina. Y si aceleramos más o el coche detecta perdidas de tracción, entra en funcionamiento el segundo motor eléctrico, sistema E-Four. Esto le otorga unas prestaciones comparables a las de un SUV de muy alta cilindrada combinadas con un consumo de uno de muy baja.Dicho de otra forma, el motor eléctrico delantero a baja y media velocidad siempre da un empujón extra al de gasolina de forma que este puede llegar antes a sus mejores cotas de par.Y el secreto de tan exitoso sistema se oculta en un mini ordenador, combinado con el sistema de control de estabilidad (VDIM), que decide en toda situación que ejes y que motores, y en que porcentaje, han de moverse. Así de fácil.El eterno problema de aparatos autónomos con motores que dependen de la electricidad es precisamente almacenar su fuente de energía, las baterías. Es significativo la dependencia que hoy en día tenemos prácticamente para todo de estos acumuladores, el tlf. móvil, la agenda electrónica, el ordenador portátil, son algunos ejemplos. Y ello porque siempre hay que hacer un stop para «recargar pilas». Una parada mucho más larga que llenar de combustible el depósito. Pues esto no reza para RX 400 h. El solito las recarga en cuanto deceleramos o frenamos. De esta forma aprovecha una energía, cinética, que el resto de los vehículos se pierde en forma de calor.

En la pantalla multifunción de su salpicadero (que hace también de TV retrovisor posterior y navegador) mediante una animación gráfica podemos ver en todo momento el estado de carga de las baterías, que motores estamos utilizando en ese instante, así como el consumo en tiempo real de combustible. Para conocer el alcance instantáneo del «voltaje» que estamos utilizando hay un reloj adicional. Y esta combinación de octanos y voltios llega a las ruedas mediante una transmisión que esta gobernada por una caja de cambios automática con variador denominada E-CVT que reduce en un 30% las fricciones. A lo que hay que restar, o mejor sumar, otro ahorro importante. Que carece de alternador, motor de arranque (función que realiza el motor eléctrico principal) y de compresor del A/C, que como en el caso de la servo dirección también es eléctrico. Por cierto, las baterías, que son níquel metal hidruro, van dentro del habitáculo debajo de los asientos traseros. Son tres unidades, no más grandes que una carpeta cada una, y cada módulo (una media de 96 por unidad) cuenta con una tensión de 9,6 V, lo que da una cifra total de 288 V de corriente continua que se transforma en 650 de alterna mediante un trasformador elevador. Se refrigeran con el aire que discurre por dentro del coche. La carrocería así como la arquitectura del chasis es igual a la del RX 300. Monocasco con el esquema de suspensiones McPherson anclado sobre sendos subchasis. Pero en este caso se ha perdido la opción de contar con regulación neumática de altura de suspensiones. El RX 400 h es un coche de un tamaño considerable, cerca de 4,6 metros de largo, pero las formas de su carrocería lo disimulan muy bien. Con respecto al RX 300, aparte de los logotipos, las únicas diferencias apreciables son que dentro del habitáculo su piso carece del discreto túnel de trasmisión que le recorría y que en el frontal la matrícula queda más baja. Ahora sobre esta, en el parachoques, hay una rejilla de aireación para el radiador de aceite del motor eléctrico. También son diferentes, los faros auxiliares. ¡Ah! y la báscula nos anuncia que el 400 engorda cerca de 170 kg, con respecto al hermano menor. Para la mayor parte de los mortales el primer contacto con el Lexus RX 400 h aparte de despertar una enorme curiosidad, representará una experiencia de esas que se recuerdan durante un tiempo.Una vez acomodados en su espacioso y luminoso habitáculo no hay nada, en principio que te invite a pensar que no es un coche normal. La cosa cambia cuando giras la llave de contacto y compruebas que… no pasa nada, no hay ni un cambio, ni un ruido, lo que teja un poco descolocado. Lo único destacable es que al instante en el salpicadero se ilumina un icono con la palabra ready (preparado). Te quedas un poco desconcertado sin saber muy bien que hacer, en cualquier coche por muy bien insonorizado que esté notas que el motor, aunque sea por la vibración, está en marcha. Aquí no. Pisas suavemente el acelerador pensando que no va a ocurrir nada pero aquello se mueve, es una sensación que nos recordó a la primera vez que montamos en los autos de choque de las ferias. Avanzar sin hacer nada de ruido.Uno poco a poco se acostumbra a un andar en el que prima la suavidad. El motor térmico apenas se siente cuando entra en acción. En ciudad en uso normal, es más o menos el 50% del tiempo, eso si no vamos atentos ya que aplicándonos, conduciendo de forma suave, podemos bajar mucho la intervención del V6. Ya en carretera el RX 400 h según usemos el pié derecho puede manifestar dos muy distintos caracteres. Es posible conseguir llanear a una velocidad media entorno a los 120 km/h, con total suavidad y en silencio, sólo con la asistencia del motor eléctrico principal, algo comparable a viajar en un planeador o un velero. Ausencia de ruidos y vibraciones marca las pautas. Como también que se comporte como un SUV de alta cilindrada, respondiendo con vigor y contundentemente su musculoso V6 que cuenta con distribución variable, si no somos cautos con el acelerador. En tal situación la pantalla que nos informa el consumo medio de gasolina más vale no mirarla, ¡asustan las cifras!Notable
El rendimiento de sus tres motores combinados es excelente sobre terreno seco, en donde no supone para nada un handicap insalvable el calzado original, Dunlop SP Sport con un perfil de solo 55", con dibujo totalmente de carretera. Muestra tanto par y una respuesta tan suave que el Lexus puede trepar por pendientes muy pronunciadas sin el más mínimo esfuerzo.
Tranquilidad
A base de maña e inercia se acaban pasando, pero su discreta luz suelo no permite milagros. Enseguida tocan los protectores del depósito de gasolina, el punto más bajo del coche, y se puede llegar a encallar. Algo que se solventaría si pudiéramos contar con la suspensión neumática regulable en altura que venia como equipo de serie en el RX 300. Razonable
Puede aplicarse lo mismo que en el epígrafe anterior. Al no poder incrementarse el recorrido de suspensión cuando se hace necesario, le es imposible librar las discretísimas cotas de su ángulo ventral. A su favor citar que para un coche con una distancia entre ejes de más de 2,7 m y poco más de 30 cm de recorrido de suspensiones podría ser peor.Un detalle reseñable es que cuando pisando el acelerador a fondo para alcanzar la máxima aceleración se nota en la dirección, de cremallera y eléctrica, un efecto curioso. El exceso de asistencia en este mecanismo y el de par que llega a las ruedas delanteras, hacen que el RX 400 h se comporte como un tracción delantera muy potente, y eso que en estas circunstancias es un 4x4 ya que están en funcionamiento los tres motores. Se aprecia que el eje directriz tira del coche con demasiado protagonismo y que el papel del trasero es secundario. La dirección se vuelve muy directa, tipo kart. Por lo demás no hay nada reseñable con respecto a un SUV convencional. Con un paso por curva equilibrado y sin inercias y con un tarado de suspensiones que sobre asfalto lo más llamativo es que invita a viajar placidamente sin pensar en más, puede decirse que es un coche de los que enseguida te encandila.Ya lo comentamos en su correspondiente recuadro, en off-road no puede alcanzar el mismo nivel que el RX 300. Su larga batalla, unida a una muy discreta altura libre, 17,5 cm, en la zona del depósito de combustible, no aconsejan aventurarse por pasos desconocidos. A base de intentos y de afrontar los obstáculos con inercia conseguimos completar nuestro habitual recorrido por campo pero… escuchando demasiados «clonks». Y no lo metimos en complicaciones exageradas. Tampoco es un problema de tracción, o si según se mire. Ya que está producido por lo que ya hemos citado. Falta altura libre. En situaciones en las que el RX 300 habría salido airoso simplemente con ajustar más altas las suspensiones el híbrido se quedaba irremisiblemente varado. En cualquier caso hay que entender que es un hábitat para el que no está pensado y en el que muy pocos usuarios lo van a meter. Un caso opuesto es conducción por pistas o zonas llanas con discreta adherencia. Aquí va muy bien asentado y tener un tacto tan dulce y exquisito de acelerador hace que esté muy por encima de la media de SUV convencionales.Hay que admitir que su precio también sigue «corriente a favor», en este caso del usuario. Lexus España, que tiene en sus previsiones vender 250 unidades este año, ha hecho un gran esfuerzo para ofrecer el RX 400 h con un incremento de tan solo el 3% (unos 2.000 euros) con respecto a su hermano menor. Que por otro lado aunque da para mucho en litros de gasolina no es un cifra significativa si estas pensando en lo que te vas a ahorrar en el consumo. El único pero que le ponemos es que ello ha significado sacrificar el sistema de suspensión con regulación neumática de altura, una opción que viene como equipo de serie en los RX 300, que nos puede sacar de más de un atolladero en el off-road. El cliente puede elegir entre dos opciones de garantía, o 160.000 km o tres años. Sin duda Lexus se convierte en el pionero y en poner en práctica este tipo de vehículos híbridos. Con el mismo propulsor pero con un leve aumento de potencia, situado entorno a los seis caballos más, este automóvil consigue unas prestaciones realmente fantásticas. Si lo comparamos con el RX 300 que resulta algo más ligero, unos 170 Kg, debido principalmente a las baterías. Aún con este handicap, las prestaciones que consigue son infinitamente superiores al otro modelo. Por sacar alguna pega, que no es tal, el pedal de acelerador (imaginamos que debido al motor eléctrico) es demasiado sensible al tacto de nuestro pie, muy aconsejable en terreno urbano y en carretera, pero algo más molesto en autopista, puesto que nos es difícil mantener un ritmo uniforme. El mayor peso y el incremento de potencia, no ha sido un lastre para una mejora tan notoria como se ha visto sobre el consumo de combustible, que por cierto, este es muy ajustado para un todo terreno de este peso. La sonoridad poco a cambiado y en toda la gama de velocidades es prácticamente igual al del 300, siendo esta baja en todas las modalidades.Ha elegido usted… esta locución con voz metálica que podemos oír al repostar aún nos acompañara durante muchos años. Motores expresamente diseñados para utilizar combustibles no derivados del petróleo puede decirse que todavía se encuentran en estado de gestación, pero vehículos híbridos que combinan motores de explosión con eléctricos empiezan a dejar de estar en pañales y gatear, ya caminan solos y además, como en el caso del Lexus RX 400 h, muy bien.

Estudios sobre el mercado de estas tecnologías apuntan que para dentro de tan solo cinco años tendremos al menos 50 opciones distintas de vehículos híbridos, lo que representara cerca del 1 por ciento de las ventas, porcentaje que en 2025 podría llegar hasta el 5 por ciento. Animado por tres motores y con dos diferentes fluidos, eléctrico y gasolina, el Lexus RX 400h es el primer SUV híbrido de altas prestaciones, un vehículo que desoxida para este sector una tecnología que llevaba años aletargada.En su vano motor encontramos dos motores, uno térmico de 3.311 cc, 6 cilindros en V (2.995 cc en el RX 300) en disposición transversalmente. De esta forma deja espacio para alojar, y para hacer más fácil su acoplamiento, el motor eléctrico principal, que va refrigerado por agua y aceite. El primero desarrolla 211 CV y 288 Nm a 4.400 rpm, y el segundo 167. A esto se suman los 68 CV del motor eléctrico, refrigerado por aire, que va alojado en el puente trasero. Este, y solo él, tiene la encomiable labor de convertir en 4x4 al Lexus ya que no existe ni cardan ni caja de cambios que lo conecte al tren delantero, funciona de forma independiente.