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Isuzu Rodeo 3.0 DTI LS

La última generación del pick up de Isuzu vuelve a ser protagonista. En su segunda incursión en el mercado ibérico, ahora bajo la batuta de Isuzu Iberia SL, empresa respaldada por el grupo Bergé, ha sido rebautizada con el nombre de Rodeo.

Isuzu Rodeo 3.0 DTI LS
Isuzu Rodeo 3.0 DTI LS

Hace ahora casi dos años, tuvimos la ocasión de probar en exclusiva este vehículo, entonces denominado D-MAX, que por diferentes motivos no despegó comercialmente y apenas tuvo penetración en su segmento.Ahora, con una gestión comercial potenciada, todo indica que las cosas van ha cambiar, y mucho. A pesar de la hibernación, la Isuzu continúa manteniéndose fresca y sigue mostrando argumentos más que suficientes para alcanzar un buen posicionamiento en su categoría.Decíamos en su momento de la D-MAX que era un vehículo con una línea moderna, acabados dignos de un turismo y un equipamiento muy completo. Y añadíamos que, con las cifras en la mano, promete 130 CV a 3.800 rpm, se situaba en la segunda posición del ranking de su sector.Dos años después casi nada ha cambiado, aunque sus rivales se han reforzado y hay bastante más diferencia en cuanto a potencia con el referente en este segmento, la nueva Nissan Navara basada en el Pathfinder de 174 CV.De su línea, fresca y llamativa, sobre todo el frontal, poco hay que añadir. Por dentro nos encontramos en un habitáculo amplio y luminoso, con muy buen acceso. A sus mandos da la sensación de que vamos en un SUV de nueva generación más que en una Pick-Up. Motor/trasmisión y suspensiones son protagonistas estelares en este vehículo a merced de su suave y progresiva respuesta. El grupo motriz, un 3 litros de 4 cilindros en línea con bloque y culata de fundición, cuenta con inyección directa. Resulta algo rumoroso, matizaremos también que la unidad que probamos, que apenas superaba los 1.500 km, no mostraba aún todo su potencial. Conduciéndola, tal y como el banco de pruebas más tarde corroboró, no daba sensación de tener todos los CV anunciados. En cuanto al Par, 280 Nm a sólo 2.000 rpm, en este punto nada que objetar. A partir de 1.000, 1.200 rpm empuja y recupera aceptablemente.Como es habitual en este tipo de vehículos, la tracción es trasera con la delantera conectable. Pero en su caso no existe palanca de reductoras, pues tres botones sobre el salpicadero la sustituyen. Más clásica es su arquitectura de suspensión, barras de torsión delante (con doble trapecio y amortiguadores de gas) y ballestas detrás. Su acertado tarado y recorrido ofrece un buen compromiso incluso yendo con la caja cargada. Por cierto, de serie esta va protegida por un bed-liner (cobertura plástica) y cuenta con varios soportes en donde atar la carga. La Rodeo es también la primera en su segmento que ofrece la opción de caja de cambios automática.En carretera se comporta de forma muy sana, muy estable en rectas, su batalla es de 3 m, y no tiene la más mínima tendencia a perder tracción en curvas muy cerradas como es el caso de las rotondas, incluso circulando con la caja descargada. Y eso que el reparto de pesos sin carga es casi del 57% sobre el eje directriz. El manejo del cambio y su escalonamiento resulta suave intuitivo y acertado. La Rodeo puede mantener sobradamente una velocidad media de 120/130 km/h sin apenas superar los 10 litros de consumo. ¡Que lejos queda ya esa época en la que las Pick-Up sólo se concebían (y así actuaban) como vehículos de trabajo!