4x4

De Teruel a Molina de Aragón: Albarracín y Alto Ebro

La ruta de esta semana parte de Teruel, capital del mudéjar, y se interna por las estribaciones de la Sierra de Albarracín, territorio fronterizo durante siglos entre reinos árabes y cristianos, para llegar al antiguo señorío de Molina de Aragón, en las cercanías del Parque Natural del Alto Tajo.

De Teruel a Molina de Aragón: Albarracín y Alto Ebro
De Teruel a Molina de Aragón: Albarracín y Alto Ebro

Antiguo asentamiento celtíbero, Mediolum, la ciudad fue conquistada por el caudillo árabe Tarik. Fue un importante reino de Taifas, bajo la dinastía Beni-Hud, hasta su reconquista por Alfonso I de Aragón, el Batallador, en el año 1129. En el año 1152, bajo el dominio de don Manrique de Lara, se convirtió en señorío. Fue un territorio fronterizo, casi un reino, que se mantuvo independiente de los reinos de Castilla y Aragón durante casi dos siglos. Molina de Aragón alcanzó el título de ciudad, decretado por las Cortes de Cadiz, por el heroico comportamiento de sus habitantes durante la guerra de Independencia. La población fue declarada conjunto histórico-artístico en el año 1965. Lo que más destaca de Molina de Aragón es su Alcázar, un conjunto defensivo amurallado situado en lo alto de un cerro que domina la ciudad. Levantada sobre el castro celtíbero, que los árabes utilizaron como alcazaba, la fortaleza cristiana fue construida entre los siglos XII y XIII. De las ocho torres iniciales se conservan cuatro en la actualidad: Doña Blanca, Caballeros, Armas y Veladores. En el recinto destaca la Torre de Aragón, una gran torre defensiva de planta pentagonal. Conocido como Las Claras fue construido a mediados del siglo XII, en estilo transición del románico al gótico. La iglesia del convento, Santa Clara, está adosada a las murallas. Destaca la portada en su exterior románico y elementos arquitectónicos góticos en el interior.Edificada en el siglo XII fue reconstruida durante el XVI. Su interior alberga valiosas pinturas del siglo XVII y un interesante retablo renacentista.Edificada por Manrique de Lara en el siglo XII, es la más antigua de la ciudad. Nada queda del románico original ya que fue reformada en el siglo XVI y restaurada hace pocos años. Construido en el siglo XIII, la iglesia es de estilo gótico con una torre barroca, El Giraldo, del siglo XVII. Fue restaurada a finales del siglo XX.De origen románico fue reconstruida a principios del siglo XVI. Su interior alberga un retablo barroco del siglo XVIII.Barroca del siglo XVII, destaca la portada con un relieve de la aparición de la Virgen a San Felipe.Barroca, conserva la fachada del templo románico original. Entre los monumentos civiles destacan el Puente Viejo sobre el río Gallo, una construcción románica del siglo XIII, el Ayuntamiento del siglo XVII y varias casas blasonadas, como los palacios de los Garcés de Marcilla, restaurado en el siglo XX, el del Obispo Díaz de la Guerra, barroco, y el de la Subalterna del siglo XVI.

La Ruta