VW Golf 1.8T GTI 180 CV 3p

Volkswagen estira el mito GTI con la inclusión de una nueva versión de 180 CV. Ésta mantiene las dosis de diversión y potencia de su hermano menor de 150 CV, aunque ofrece unas prestaciones más destacadas. La pena es que estéticamente, ni por fuera ni por dentro, se nota que estamos en un coche tan especial.

Volkswagen Golf 1.8T GTI 180 CV 3p
Volkswagen Golf 1.8T GTI 180 CV 3p

Es el que posee mayor cilindrada (2,4 litros), por lo que es el más agradable de conducir. La suspensión delantera es una gozada ya que absorve muy bien las irregularidades del terreno. La única pega a nivel de comportamiento es su dirección eléctrica, cuyo tacto no es lo afinado que cabría esperar para un vehículo con esta concepción deportiva. El compacto de Ford es el más barato de los rivales del Golf y el que posee menos potencia, 170 CV. Este menor poderío queda reflejado en las prestaciones, inferiores a las del Golf, aunque las sensaciones al volante son más destacadas en el compacto de Volkswagen. El bastidor es de lujo y las suspensiones son más firmes que en el modelo alemán, por lo que se prima al amante de la conducción sin concesiones. El principal valor de este Civic es su motor. Dotado de distribución variable, rinde los 200 CV con total fiabilidad. Al igual que el Focus, el Type R está concebido más para el circuito que para la calle, pero eso no quita que se pueda usar perfectamente para el día a día. Cuenta con la peculiaridad de contar con la palanca de cambios en el salpicadero, algo que nos ha parecido un acierto por la comodidad de uso que posee. Es el más parecido al Golf de todos sus rivales. Posee el mismo motor y el mismo tacto. La presentación interior es algo pobre que la del compacto de Volkswagen. Se vende unicamente en carrocería de cinco puertas, con lo que las plazas traseras son las grandes beneficiadas. Tiene a su favor que es más barato que su primo germano. Su comportamiento nos recuerda claramente al del Civic. Su motor, como su hermano nipón, cuenta con distribución variable, algo que hace que su propulsor, que ofrece 190 CV, transforme su carácter en lo alto del cuentarrevoluciones, haciéndose más enérgico. Cuenta con un comportaminto muy noble, lo que favorece su conducción y posee un buen equipamiento a un precio bastante competitivo. Es el que posee mayor cilindrada (2,4 litros), por lo que es el más agradable de conducir. La suspensión delantera es una gozada ya que absorve muy bien las irregularidades del terreno. La única pega a nivel de comportamiento es su dirección eléctrica, cuyo tacto no es lo afinado que cabría esperar para un vehículo con esta concepción deportiva. El compacto de Ford es el más barato de los rivales del Golf y el que posee menos potencia, 170 CV. Este menor poderío queda reflejado en las prestaciones, inferiores a las del Golf, aunque las sensaciones al volante son más destacadas en el compacto de Volkswagen. El bastidor es de lujo y las suspensiones son más firmes que en el modelo alemán, por lo que se prima al amante de la conducción sin concesiones. El principal valor de este Civic es su motor. Dotado de distribución variable, rinde los 200 CV con total fiabilidad. Al igual que el Focus, el Type R está concebido más para el circuito que para la calle, pero eso no quita que se pueda usar perfectamente para el día a día. Cuenta con la peculiaridad de contar con la palanca de cambios en el salpicadero, algo que nos ha parecido un acierto por la comodidad de uso que posee. Es el más parecido al Golf de todos sus rivales. Posee el mismo motor y el mismo tacto. La presentación interior es algo pobre que la del compacto de Volkswagen. Se vende unicamente en carrocería de cinco puertas, con lo que las plazas traseras son las grandes beneficiadas. Tiene a su favor que es más barato que su primo germano. Su comportamiento nos recuerda claramente al del Civic. Su motor, como su hermano nipón, cuenta con distribución variable, algo que hace que su propulsor, que ofrece 190 CV, transforme su carácter en lo alto del cuentarrevoluciones, haciéndose más enérgico. Cuenta con un comportaminto muy noble, lo que favorece su conducción y posee un buen equipamiento a un precio bastante competitivo. Es el que posee mayor cilindrada (2,4 litros), por lo que es el más agradable de conducir. La suspensión delantera es una gozada ya que absorve muy bien las irregularidades del terreno. La única pega a nivel de comportamiento es su dirección eléctrica, cuyo tacto no es lo afinado que cabría esperar para un vehículo con esta concepción deportiva. El compacto de Ford es el más barato de los rivales del Golf y el que posee menos potencia, 170 CV. Este menor poderío queda reflejado en las prestaciones, inferiores a las del Golf, aunque las sensaciones al volante son más destacadas en el compacto de Volkswagen. El bastidor es de lujo y las suspensiones son más firmes que en el modelo alemán, por lo que se prima al amante de la conducción sin concesiones. El principal valor de este Civic es su motor. Dotado de distribución variable, rinde los 200 CV con total fiabilidad. Al igual que el Focus, el Type R está concebido más para el circuito que para la calle, pero eso no quita que se pueda usar perfectamente para el día a día. Cuenta con la peculiaridad de contar con la palanca de cambios en el salpicadero, algo que nos ha parecido un acierto por la comodidad de uso que posee. Es el más parecido al Golf de todos sus rivales. Posee el mismo motor y el mismo tacto. La presentación interior es algo pobre que la del compacto de Volkswagen. Se vende unicamente en carrocería de cinco puertas, con lo que las plazas traseras son las grandes beneficiadas. Tiene a su favor que es más barato que su primo germano. Su comportamiento nos recuerda claramente al del Civic. Su motor, como su hermano nipón, cuenta con distribución variable, algo que hace que su propulsor, que ofrece 190 CV, transforme su carácter en lo alto del cuentarrevoluciones, haciéndose más enérgico. Cuenta con un comportaminto muy noble, lo que favorece su conducción y posee un buen equipamiento a un precio bastante competitivo. Es el que posee mayor cilindrada (2,4 litros), por lo que es el más agradable de conducir. La suspensión delantera es una gozada ya que absorve muy bien las irregularidades del terreno. La única pega a nivel de comportamiento es su dirección eléctrica, cuyo tacto no es lo afinado que cabría esperar para un vehículo con esta concepción deportiva. El compacto de Ford es el más barato de los rivales del Golf y el que posee menos potencia, 170 CV. Este menor poderío queda reflejado en las prestaciones, inferiores a las del Golf, aunque las sensaciones al volante son más destacadas en el compacto de Volkswagen. El bastidor es de lujo y las suspensiones son más firmes que en el modelo alemán, por lo que se prima al amante de la conducción sin concesiones. El principal valor de este Civic es su motor. Dotado de distribución variable, rinde los 200 CV con total fiabilidad. Al igual que el Focus, el Type R está concebido más para el circuito que para la calle, pero eso no quita que se pueda usar perfectamente para el día a día. Cuenta con la peculiaridad de contar con la palanca de cambios en el salpicadero, algo que nos ha parecido un acierto por la comodidad de uso que posee. Es el más parecido al Golf de todos sus rivales. Posee el mismo motor y el mismo tacto. La presentación interior es algo pobre que la del compacto de Volkswagen. Se vende unicamente en carrocería de cinco puertas, con lo que las plazas traseras son las grandes beneficiadas. Tiene a su favor que es más barato que su primo germano. Su comportamiento nos recuerda claramente al del Civic. Su motor, como su hermano nipón, cuenta con distribución variable, algo que hace que su propulsor, que ofrece 190 CV, transforme su carácter en lo alto del cuentarrevoluciones, haciéndose más enérgico. Cuenta con un comportaminto muy noble, lo que favorece su conducción y posee un buen equipamiento a un precio bastante competitivo. Es el que posee mayor cilindrada (2,4 litros), por lo que es el más agradable de conducir. La suspensión delantera es una gozada ya que absorve muy bien las irregularidades del terreno. La única pega a nivel de comportamiento es su dirección eléctrica, cuyo tacto no es lo afinado que cabría esperar para un vehículo con esta concepción deportiva. El compacto de Ford es el más barato de los rivales del Golf y el que posee menos potencia, 170 CV. Este menor poderío queda reflejado en las prestaciones, inferiores a las del Golf, aunque las sensaciones al volante son más destacadas en el compacto de Volkswagen. El bastidor es de lujo y las suspensiones son más firmes que en el modelo alemán, por lo que se prima al amante de la conducción sin concesiones. El principal valor de este Civic es su motor. Dotado de distribución variable, rinde los 200 CV con total fiabilidad. Al igual que el Focus, el Type R está concebido más para el circuito que para la calle, pero eso no quita que se pueda usar perfectamente para el día a día. Cuenta con la peculiaridad de contar con la palanca de cambios en el salpicadero, algo que nos ha parecido un acierto por la comodidad de uso que posee. Es el más parecido al Golf de todos sus rivales. Posee el mismo motor y el mismo tacto. La presentación interior es algo pobre que la del compacto de Volkswagen. Se vende unicamente en carrocería de cinco puertas, con lo que las plazas traseras son las grandes beneficiadas. Tiene a su favor que es más barato que su primo germano. Su comportamiento nos recuerda claramente al del Civic. Su motor, como su hermano nipón, cuenta con distribución variable, algo que hace que su propulsor, que ofrece 190 CV, transforme su carácter en lo alto del cuentarrevoluciones, haciéndose más enérgico. Cuenta con un comportaminto muy noble, lo que favorece su conducción y posee un buen equipamiento a un precio bastante competitivo.