Volvo D5: 185 CV para el S60, V70, XC70 y XC90

En los últimos tiempos, son muchos los fabricantes que suben de caballos sus gamas incluyendo en ellas motores más potentes. Es el caso de Volvo, que presenta un nuevo motor de 5 cilindros y 185 CV para sus modelos XC90, XC70, V70 y S60.

Volvo D5: 185 CV para el S60, V70, XC70 y XC90
Volvo D5: 185 CV para el S60, V70, XC70 y XC90

La necesidad ha venido del XC90, al que, con sus dos toneladas de peso, aún se le quedaba corto el más potente de sus propulsores, el 5 cilindros de 163 caballos. Aunque el modelo de la marca sueca sigue funcionando de maravilla en el terreno de las ventas –no hay más que reparar en cuántos circulan por nuestras calles y carreteras-, lo cierto es que el mercado demandaba un motor que tirase de este todo camino con más soltura. Además, ya puestos –y aunque sin esa presión comercial por en medio- ¿por qué no aprovecharlo para enriquecer las prestaciones de otros modelos de la gama? Es un paso lógico, así que también se incorpora al XC70, al V70 y al S60. Más adelante también lo montará el C70. Pues el nuevo propulsor ya está aquí. Su nombre: D5; su apellido: 185 CV.Es cien por cien “by Volvo" y no producto, como tanto se estila últimamente, de algún acuerdo con otra marca del grupo (recordemos que Volvo es una de las empresas del consorcio Ford). Esta “pura sangre" sueca la reivindican con orgullo como seña de identidad, aunque también es cierto que no se meten en honduras a la hora de pronosticar si este motor irá a parar al vano de algún Mondeo o Mazda6 o… Se trata de la misma mecánica que hasta ahora “sólo" daba 163 CV y que se ha depurado para exprimir su rendimiento. El protagonismo de la mejora se lo llevan el nuevo diseño de los circuitos de aire y gases de escape, la nueva sobrealimentación para el turbo y el renovado sistema de inyección. Veamos esos tres capítulos uno a uno.Las canalizaciones por las que circulan el aire y los gases de escape se han hecho más amplias y su curvatura es ahora de líneas más suaves, de manera que la circulación en su interior es más rápida y por tanto eficaz. El compresor turbo de nueva generación está dotado de control electrónico, lo que mejora la rapidez y la precisión del control de la presión de carga. La rueda del compresor es ahora de mayor radio y eso lleva a conseguir más par y más potencia. Las paletas regulables tienen mayor inclinación, de manera que se incrementa la velocidad de circulación de gases. La caja del turbo se refrigera por agua, lo que permite seguir enfriando el turbo aunque el motor se haya apagado, algo especialmente importante cuando el conductor hace una parada corta tras haber conducido a alta velocidad (como ocurre cuando se reposta en una autopista, por ejemplo).El sistema de inyección de combustible en los cilindros es otro de los secretos de este nuevo D5. Frente a los cinco atomizadores de los inyectores del 163CV, el de 185 cuenta con siete, que consiguen una mezcla de combustible más pulverizada y una mejor combustión. A los ciclos de inyección habituales (preinyección e inyección primaria) se le ha añadido un tercero (postinyección) que ayuda a quemar el hollín de los gases de escape. Por otro lado, se utiliza una nueva válvula de admisión para regular las turbulencias en las cámaras de combustión de los cilindros, cámaras que, por cierto, son ahora más grandes para reducir la compresión con dos fines: mayor rendimiento y menor emisión de gasesLa gestión del motor se ha mejorado igualmente, con el fin específico de reducir esas emisiones. Además, el D5 se comercializa de serie con filtro de partículas CDPF (Filtro de Partículas Diesel Recubierto), que las quema en unos 20 minutos y de forma automática cada 500 ó 1.000 kilómetros dependiendo de las circunstancias de conducción.

En cuanto al cambio, el D5 monta de serie caja manual de 6 velocidades; a partir del próximo otoño estará disponible como opción en los motores D5 y 2.4D un cambio automático también de 6 marchas. Durante el contacto que Volvo organizó por tierras asturianas, tuvimos la oportunidad de saborear las bondades del nuevo D5 con 185 CV montado en un XC90. La experiencia sólo se puede calificar de satisfactoria; aunque a bordo sólo viajábamos dos periodistas y sendas maletas, se percibe claramente que, incluso transportando cinco pasajeros y sus respectivos equipajes, el comportamiento del XC90 está ahora más a la altura de lo que se espera de un todo camino de este rango y de estas características. Si antes le faltaba un poco de espíritu, ahora se sobrepone a cualquier dificultad sin una vacilación: no titubea cuando se le acelera desde bajas vueltas, va progresando en velocidad y revoluciones con un algo de “coser y cantar" que, cuando uno está a los mandos, transmite seguridad y disfrute. Jamás traiciona en un adelantamiento, no sacude con vibraciones al ralentí, es todo lo silencioso que uno se espera. Era bueno, ahora es excelente.

Motor Potencia Par Tracción
D5 185/136 CV (antes 163/120) 40 mkg (antes 34) Total/del.
2.4D 163/ 120 CV (antes 130/96) 34 mkg (antes 28) del.
D 126/92 (antes 116/85) 30 mkg (antes 28) del.
La necesidad ha venido del XC90, al que, con sus dos toneladas de peso, aún se le quedaba corto el más potente de sus propulsores, el 5 cilindros de 163 caballos. Aunque el modelo de la marca sueca sigue funcionando de maravilla en el terreno de las ventas –no hay más que reparar en cuántos circulan por nuestras calles y carreteras-, lo cierto es que el mercado demandaba un motor que tirase de este todo camino con más soltura. Además, ya puestos –y aunque sin esa presión comercial por en medio- ¿por qué no aprovecharlo para enriquecer las prestaciones de otros modelos de la gama? Es un paso lógico, así que también se incorpora al XC70, al V70 y al S60. Más adelante también lo montará el C70. Pues el nuevo propulsor ya está aquí. Su nombre: D5; su apellido: 185 CV.Es cien por cien “by Volvo" y no producto, como tanto se estila últimamente, de algún acuerdo con otra marca del grupo (recordemos que Volvo es una de las empresas del consorcio Ford). Esta “pura sangre" sueca la reivindican con orgullo como seña de identidad, aunque también es cierto que no se meten en honduras a la hora de pronosticar si este motor irá a parar al vano de algún Mondeo o Mazda6 o… Se trata de la misma mecánica que hasta ahora “sólo" daba 163 CV y que se ha depurado para exprimir su rendimiento. El protagonismo de la mejora se lo llevan el nuevo diseño de los circuitos de aire y gases de escape, la nueva sobrealimentación para el turbo y el renovado sistema de inyección. Veamos esos tres capítulos uno a uno.Las canalizaciones por las que circulan el aire y los gases de escape se han hecho más amplias y su curvatura es ahora de líneas más suaves, de manera que la circulación en su interior es más rápida y por tanto eficaz. El compresor turbo de nueva generación está dotado de control electrónico, lo que mejora la rapidez y la precisión del control de la presión de carga. La rueda del compresor es ahora de mayor radio y eso lleva a conseguir más par y más potencia. Las paletas regulables tienen mayor inclinación, de manera que se incrementa la velocidad de circulación de gases. La caja del turbo se refrigera por agua, lo que permite seguir enfriando el turbo aunque el motor se haya apagado, algo especialmente importante cuando el conductor hace una parada corta tras haber conducido a alta velocidad (como ocurre cuando se reposta en una autopista, por ejemplo).El sistema de inyección de combustible en los cilindros es otro de los secretos de este nuevo D5. Frente a los cinco atomizadores de los inyectores del 163CV, el de 185 cuenta con siete, que consiguen una mezcla de combustible más pulverizada y una mejor combustión. A los ciclos de inyección habituales (preinyección e inyección primaria) se le ha añadido un tercero (postinyección) que ayuda a quemar el hollín de los gases de escape. Por otro lado, se utiliza una nueva válvula de admisión para regular las turbulencias en las cámaras de combustión de los cilindros, cámaras que, por cierto, son ahora más grandes para reducir la compresión con dos fines: mayor rendimiento y menor emisión de gasesLa gestión del motor se ha mejorado igualmente, con el fin específico de reducir esas emisiones. Además, el D5 se comercializa de serie con filtro de partículas CDPF (Filtro de Partículas Diesel Recubierto), que las quema en unos 20 minutos y de forma automática cada 500 ó 1.000 kilómetros dependiendo de las circunstancias de conducción.

En cuanto al cambio, el D5 monta de serie caja manual de 6 velocidades; a partir del próximo otoño estará disponible como opción en los motores D5 y 2.4D un cambio automático también de 6 marchas. Durante el contacto que Volvo organizó por tierras asturianas, tuvimos la oportunidad de saborear las bondades del nuevo D5 con 185 CV montado en un XC90. La experiencia sólo se puede calificar de satisfactoria; aunque a bordo sólo viajábamos dos periodistas y sendas maletas, se percibe claramente que, incluso transportando cinco pasajeros y sus respectivos equipajes, el comportamiento del XC90 está ahora más a la altura de lo que se espera de un todo camino de este rango y de estas características. Si antes le faltaba un poco de espíritu, ahora se sobrepone a cualquier dificultad sin una vacilación: no titubea cuando se le acelera desde bajas vueltas, va progresando en velocidad y revoluciones con un algo de “coser y cantar" que, cuando uno está a los mandos, transmite seguridad y disfrute. Jamás traiciona en un adelantamiento, no sacude con vibraciones al ralentí, es todo lo silencioso que uno se espera. Era bueno, ahora es excelente.

Motor Potencia Par Tracción
D5 185/136 CV (antes 163/120) 40 mkg (antes 34) Total/del.
2.4D 163/ 120 CV (antes 130/96) 34 mkg (antes 28) del.
D 126/92 (antes 116/85) 30 mkg (antes 28) del.
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