Volvo C30 T5

Nadie puede negar que la trasera del C30 es, cuanto menos, original y provocativa. Recuerda al 480 de hace décadas, aunque la versión T5 de 220 CV que hemos probado, lo pulverizaría.

Volvo C30 T5
Volvo C30 T5

Otro aspecto mejorable es la motricidad, y eso que esta unidad contaba con neumáticos opcionales de medidas 215/45 en llanta de 18 pulgadas. Los 220 CV turbo, pese a que no son de los de "patada", sí que provocan pérdidas de adherencia cuando pisamos el pedal del acelerador sin contemplaciones. La dirección transmite esa falta de motricidad con ligeros pero apreciables tirones.Se explica por tanto que, lejos de la eficacia del Focus ST, el C30 T5 es un modelo con el que se puede rodar a ritmos muy rápidos, si bien no debe considerarse especialmente eficaz en carreteras de montaña. Si su propietario no pretende encontrar en el C30 T5, o no necesita, un compacto decididamente deportivo –también con las desventajas en confort que ello conlleva- este modelo colmará de sobra sus deseos. Porque mientras que no le exijamos el cien por cien, disfrutaremos de un equilibrio entre prestaciones y confort de marcha superior al de la mayoría de la competencia.Otro apartado en el que consideramos que el T5 no está a altura de compactos de potencia similar es el de los frenos. Nos llama poderosamente la atención que, siendo el bastidor clónico del Focus ST con prácticamente la misma potencia y con un peso ligeramente superior, los discos de frenos delanteros sean más pequeños y, en conjunto, menos potentes. El tacto, desde el principio, no resulta convincente, puesto que le falta mordiente. Conviene recalcar que la unidad que hemos probado tenía pocos kilómetros y las pastillas prácticamente nuevas. Pese a que nosotros realizamos un rodaje previo, el resultado no ha sido el esperado, sobre todo en lo que a resistencia se refiere. Se calientan en exceso, y el pedal se hunde notablemente cuando los utilizamos constantemente en alguna bajada prolongada a ritmo vivo. A pesar de todo, los 75 metros que ha necesitado para detenerse a 140 km/h es aceptable.En definitiva, el C30 T5 nos ha parecido un buen coche, cómodo, muy rápido y con una calidad de realización por encima de la media. Ahora bien, que quede claro que no estamos ante un compacto deportivo tipo Golf GTI, Focus ST, o incluso Audi A3 2.0 TFSI. En Volvo la deportividad la entienden de otra forma, al menos hasta que aparezca un C30 R. Quién sabe...