Volkswagen Polo

El Polo es un modelo muy importante para Volkswagen, sobre todo en nuestro país, donde se ensambla más de la mitad de la producción europea. Ahora recibe un rediseño y se reestructura la gama de mecánicas. El precio se mantiene.

Volkswagen Polo
Volkswagen Polo

El Polo adopta en esta nueva generación el frontal que define la línea de los recientes productos de Volkswagen. Ya lo hemos visto en el Passat: una “uve" marcada en el capó que recoge la nueva parrilla, más rotunda. Los faros de nuevo cuño es el cambio que más destaca en el frontal. Sobre una base trapezoidal, hay una curvatura superior en la que se encuadra el faro principal. Si caminamos alrededor del Polo, observamos que el perfil se ha estilizado en el caso de la carrocería de tres puertas y se asemeja a un coupé. En el cinco puertas, las líneas se orientan más hacia el concepto monovolumen. Además, ahora los intermitentes laterales se han integrado en los retrovisores, a imagen y semejanza de su hermano mayor, al que cada vez se parece más: el Golf.

La parte trasera reproduce también la marcada “uve" y dispone de unos pilotos similares a los que ya hemos visto en el Golf Plus y en el Passat, con un reborde cromado. Este Polo ha crecido en longitud -debido a los paragolpes-, pero apenas 2 cm (alcanza 3,9 metros). El resto de medidas se mantienen: 1,6 metros de ancho y 1,4 metros de alto. En el interior, las cotas no cambian, aunque sí hay variaciones de diseño (más adelante te hablamos de ello).Un cambio en la disposición de ciertos elementos y la inclusión de nuevos volantes (uno de cuatro radios para las versiones de acceso a la gama y uno forrado en cuero y de tres radios para las más deportivas y como elemento opcional).

A pesar de que el público objetivo de este modelo siguen siendo los jóvenes, las concesiones a la frescura en el interior del Polo no se prodigan. Continúa siendo un coche tradicional y sobrio, que no significa en absoluto que sea poco agraciado, más bien al contrario. La nueva colocación de los diferentes elementos se ha realizado atendiendo a un objetivo claro: la ergonomía.

Ninguno de los asientos se han cambiado. El mullido resulta firme y, en el puesto del conductor, el asiento sujeta de manera correcta el cuerpo de quien conduce. El maletero no cambia y mantiene la capacidad anterior de 270 litros.Puesto que las cotas interiores no se han variado, poco podemos contarte ya que no te hubiéramos descrito en pruebas realizadas al Polo anterior a éste.

Al lado de estas líneas encontrarás los enlaces con los análisis que hemos hecho de este modelo con anterioridad. El nuevo Polo tiene más carácter, es más masculino, más maduro y más actual, según los responsables de márketing de Volkswagen. En definitiva, "es más Polo".De serie, en todos los Polo se monta doble airbag -conductor y pasajero-, airbags laterales, ABS con distribución electrónica de la fuerza de frenada, cierre centralizado, tres reposacabezas traseros con tres cinturones de seguridad de tres puntos de anclaje y elevalunas eléctricos delanteros.

Sólo para Advance y Sportline, las dos terminaciones más altas, se pueden montar como opciones el programa electrónico de estabilidad (595 €), el control de presión de neumáticos (50 €), los elevalunas eléctricos en las cuatro puertas (620 €), las lunas traseras oscurecidas (170 €), el sensor de aparcamiento (450 €), la tapicería de cuero (1.730 euros) y diversos juegos de llantas de aleación de 15 ó 16 pulgadas (las de serie son de 14).

El catálogo de opciones no finaliza aquí, podemos encontrar diversos paquetes, como el de invierno, el de luz y visibilidad, Port Match o Highline. En el apartado de “Equipamiento" de este contacto, encontrarás su contenido detallado con los precios correspondientes. La horquilla de precios del modelo está entre 11.330 euros del 1.2 de 55 CV Match y 19.770 euros del 1.9 TDI de 130 CV. Durante las primeras semanas del lanzamiento, Volkswagen ofrece una oferta con rebajas de más de 600 €.El Polo adopta en esta nueva generación el frontal que define la línea de los recientes productos de Volkswagen. Ya lo hemos visto en el Passat: una “uve" marcada en el capó que recoge la nueva parrilla, más rotunda. Los faros de nuevo cuño es el cambio que más destaca en el frontal. Sobre una base trapezoidal, hay una curvatura superior en la que se encuadra el faro principal. Si caminamos alrededor del Polo, observamos que el perfil se ha estilizado en el caso de la carrocería de tres puertas y se asemeja a un coupé. En el cinco puertas, las líneas se orientan más hacia el concepto monovolumen. Además, ahora los intermitentes laterales se han integrado en los retrovisores, a imagen y semejanza de su hermano mayor, al que cada vez se parece más: el Golf.

La parte trasera reproduce también la marcada “uve" y dispone de unos pilotos similares a los que ya hemos visto en el Golf Plus y en el Passat, con un reborde cromado. Este Polo ha crecido en longitud -debido a los paragolpes-, pero apenas 2 cm (alcanza 3,9 metros). El resto de medidas se mantienen: 1,6 metros de ancho y 1,4 metros de alto. En el interior, las cotas no cambian, aunque sí hay variaciones de diseño (más adelante te hablamos de ello).Un cambio en la disposición de ciertos elementos y la inclusión de nuevos volantes (uno de cuatro radios para las versiones de acceso a la gama y uno forrado en cuero y de tres radios para las más deportivas y como elemento opcional).

A pesar de que el público objetivo de este modelo siguen siendo los jóvenes, las concesiones a la frescura en el interior del Polo no se prodigan. Continúa siendo un coche tradicional y sobrio, que no significa en absoluto que sea poco agraciado, más bien al contrario. La nueva colocación de los diferentes elementos se ha realizado atendiendo a un objetivo claro: la ergonomía.

Ninguno de los asientos se han cambiado. El mullido resulta firme y, en el puesto del conductor, el asiento sujeta de manera correcta el cuerpo de quien conduce. El maletero no cambia y mantiene la capacidad anterior de 270 litros.Puesto que las cotas interiores no se han variado, poco podemos contarte ya que no te hubiéramos descrito en pruebas realizadas al Polo anterior a éste.

Al lado de estas líneas encontrarás los enlaces con los análisis que hemos hecho de este modelo con anterioridad. El nuevo Polo tiene más carácter, es más masculino, más maduro y más actual, según los responsables de márketing de Volkswagen. En definitiva, "es más Polo".De serie, en todos los Polo se monta doble airbag -conductor y pasajero-, airbags laterales, ABS con distribución electrónica de la fuerza de frenada, cierre centralizado, tres reposacabezas traseros con tres cinturones de seguridad de tres puntos de anclaje y elevalunas eléctricos delanteros.

Sólo para Advance y Sportline, las dos terminaciones más altas, se pueden montar como opciones el programa electrónico de estabilidad (595 €), el control de presión de neumáticos (50 €), los elevalunas eléctricos en las cuatro puertas (620 €), las lunas traseras oscurecidas (170 €), el sensor de aparcamiento (450 €), la tapicería de cuero (1.730 euros) y diversos juegos de llantas de aleación de 15 ó 16 pulgadas (las de serie son de 14).

El catálogo de opciones no finaliza aquí, podemos encontrar diversos paquetes, como el de invierno, el de luz y visibilidad, Port Match o Highline. En el apartado de “Equipamiento" de este contacto, encontrarás su contenido detallado con los precios correspondientes. La horquilla de precios del modelo está entre 11.330 euros del 1.2 de 55 CV Match y 19.770 euros del 1.9 TDI de 130 CV. Durante las primeras semanas del lanzamiento, Volkswagen ofrece una oferta con rebajas de más de 600 €.El Polo adopta en esta nueva generación el frontal que define la línea de los recientes productos de Volkswagen. Ya lo hemos visto en el Passat: una “uve" marcada en el capó que recoge la nueva parrilla, más rotunda. Los faros de nuevo cuño es el cambio que más destaca en el frontal. Sobre una base trapezoidal, hay una curvatura superior en la que se encuadra el faro principal. Si caminamos alrededor del Polo, observamos que el perfil se ha estilizado en el caso de la carrocería de tres puertas y se asemeja a un coupé. En el cinco puertas, las líneas se orientan más hacia el concepto monovolumen. Además, ahora los intermitentes laterales se han integrado en los retrovisores, a imagen y semejanza de su hermano mayor, al que cada vez se parece más: el Golf.

La parte trasera reproduce también la marcada “uve" y dispone de unos pilotos similares a los que ya hemos visto en el Golf Plus y en el Passat, con un reborde cromado. Este Polo ha crecido en longitud -debido a los paragolpes-, pero apenas 2 cm (alcanza 3,9 metros). El resto de medidas se mantienen: 1,6 metros de ancho y 1,4 metros de alto. En el interior, las cotas no cambian, aunque sí hay variaciones de diseño (más adelante te hablamos de ello).Un cambio en la disposición de ciertos elementos y la inclusión de nuevos volantes (uno de cuatro radios para las versiones de acceso a la gama y uno forrado en cuero y de tres radios para las más deportivas y como elemento opcional).

A pesar de que el público objetivo de este modelo siguen siendo los jóvenes, las concesiones a la frescura en el interior del Polo no se prodigan. Continúa siendo un coche tradicional y sobrio, que no significa en absoluto que sea poco agraciado, más bien al contrario. La nueva colocación de los diferentes elementos se ha realizado atendiendo a un objetivo claro: la ergonomía.

Ninguno de los asientos se han cambiado. El mullido resulta firme y, en el puesto del conductor, el asiento sujeta de manera correcta el cuerpo de quien conduce. El maletero no cambia y mantiene la capacidad anterior de 270 litros.Puesto que las cotas interiores no se han variado, poco podemos contarte ya que no te hubiéramos descrito en pruebas realizadas al Polo anterior a éste.

Al lado de estas líneas encontrarás los enlaces con los análisis que hemos hecho de este modelo con anterioridad. El nuevo Polo tiene más carácter, es más masculino, más maduro y más actual, según los responsables de márketing de Volkswagen. En definitiva, "es más Polo".De serie, en todos los Polo se monta doble airbag -conductor y pasajero-, airbags laterales, ABS con distribución electrónica de la fuerza de frenada, cierre centralizado, tres reposacabezas traseros con tres cinturones de seguridad de tres puntos de anclaje y elevalunas eléctricos delanteros.

Sólo para Advance y Sportline, las dos terminaciones más altas, se pueden montar como opciones el programa electrónico de estabilidad (595 €), el control de presión de neumáticos (50 €), los elevalunas eléctricos en las cuatro puertas (620 €), las lunas traseras oscurecidas (170 €), el sensor de aparcamiento (450 €), la tapicería de cuero (1.730 euros) y diversos juegos de llantas de aleación de 15 ó 16 pulgadas (las de serie son de 14).

El catálogo de opciones no finaliza aquí, podemos encontrar diversos paquetes, como el de invierno, el de luz y visibilidad, Port Match o Highline. En el apartado de “Equipamiento" de este contacto, encontrarás su contenido detallado con los precios correspondientes. La horquilla de precios del modelo está entre 11.330 euros del 1.2 de 55 CV Match y 19.770 euros del 1.9 TDI de 130 CV. Durante las primeras semanas del lanzamiento, Volkswagen ofrece una oferta con rebajas de más de 600 €.El Polo adopta en esta nueva generación el frontal que define la línea de los recientes productos de Volkswagen. Ya lo hemos visto en el Passat: una “uve" marcada en el capó que recoge la nueva parrilla, más rotunda. Los faros de nuevo cuño es el cambio que más destaca en el frontal. Sobre una base trapezoidal, hay una curvatura superior en la que se encuadra el faro principal. Si caminamos alrededor del Polo, observamos que el perfil se ha estilizado en el caso de la carrocería de tres puertas y se asemeja a un coupé. En el cinco puertas, las líneas se orientan más hacia el concepto monovolumen. Además, ahora los intermitentes laterales se han integrado en los retrovisores, a imagen y semejanza de su hermano mayor, al que cada vez se parece más: el Golf.

La parte trasera reproduce también la marcada “uve" y dispone de unos pilotos similares a los que ya hemos visto en el Golf Plus y en el Passat, con un reborde cromado. Este Polo ha crecido en longitud -debido a los paragolpes-, pero apenas 2 cm (alcanza 3,9 metros). El resto de medidas se mantienen: 1,6 metros de ancho y 1,4 metros de alto. En el interior, las cotas no cambian, aunque sí hay variaciones de diseño (más adelante te hablamos de ello).Un cambio en la disposición de ciertos elementos y la inclusión de nuevos volantes (uno de cuatro radios para las versiones de acceso a la gama y uno forrado en cuero y de tres radios para las más deportivas y como elemento opcional).

A pesar de que el público objetivo de este modelo siguen siendo los jóvenes, las concesiones a la frescura en el interior del Polo no se prodigan. Continúa siendo un coche tradicional y sobrio, que no significa en absoluto que sea poco agraciado, más bien al contrario. La nueva colocación de los diferentes elementos se ha realizado atendiendo a un objetivo claro: la ergonomía.

Ninguno de los asientos se han cambiado. El mullido resulta firme y, en el puesto del conductor, el asiento sujeta de manera correcta el cuerpo de quien conduce. El maletero no cambia y mantiene la capacidad anterior de 270 litros.Puesto que las cotas interiores no se han variado, poco podemos contarte ya que no te hubiéramos descrito en pruebas realizadas al Polo anterior a éste.

Al lado de estas líneas encontrarás los enlaces con los análisis que hemos hecho de este modelo con anterioridad. El nuevo Polo tiene más carácter, es más masculino, más maduro y más actual, según los responsables de márketing de Volkswagen. En definitiva, "es más Polo".De serie, en todos los Polo se monta doble airbag -conductor y pasajero-, airbags laterales, ABS con distribución electrónica de la fuerza de frenada, cierre centralizado, tres reposacabezas traseros con tres cinturones de seguridad de tres puntos de anclaje y elevalunas eléctricos delanteros.

Sólo para Advance y Sportline, las dos terminaciones más altas, se pueden montar como opciones el programa electrónico de estabilidad (595 €), el control de presión de neumáticos (50 €), los elevalunas eléctricos en las cuatro puertas (620 €), las lunas traseras oscurecidas (170 €), el sensor de aparcamiento (450 €), la tapicería de cuero (1.730 euros) y diversos juegos de llantas de aleación de 15 ó 16 pulgadas (las de serie son de 14).

El catálogo de opciones no finaliza aquí, podemos encontrar diversos paquetes, como el de invierno, el de luz y visibilidad, Port Match o Highline. En el apartado de “Equipamiento" de este contacto, encontrarás su contenido detallado con los precios correspondientes. La horquilla de precios del modelo está entre 11.330 euros del 1.2 de 55 CV Match y 19.770 euros del 1.9 TDI de 130 CV. Durante las primeras semanas del lanzamiento, Volkswagen ofrece una oferta con rebajas de más de 600 €.