Volkswagen Golf TDI 115 CV 5p Highline

Cada vez mejor. La incorporación del motor TDi 115 CV con caja de cambios de seis velocidades en el Golf le permite reafirmarse como líder de su categoría, por prestaciones y consumo.

Volkswagen Golf TDI 115 CV 5p Highline
Volkswagen Golf TDI 115 CV 5p Highline

El Golf ha sido el tercero de la familia VW en montar el TDi de 115 CV, pues antes lo hicieron el Passat y el Bora. Sin embargo, el Golf ha sido el primero en ofrecer la caja de seis velocidades unida a este propulsor. Para los incondicionales del Golf y más concretamente de los TDi, el «casi» nuevo motor de 115 CV será el principal reclamo; pero la caja de cambios de seis velocidades resulta igual o incluso más interesante. Hemos podido probar a fondo y en exclusiva el Golf TDi 115 CV antes incluso de que Volkswagen lo pusiera oficialmente a la venta, gracias a la colaboración de un lector de Coche Actual, revista hermana de Autopista Online, que se prestó a cedernos amablemente su coche. Puesto que «nuestro» Golf TDi 115 CV de pruebas todavía tardaría al menos un mes, aceptamos de buen grado la invitación del lector, y él se apuntó gustoso a una jornada completa de prestaciones y fotos. Como viene siendo habitual en los TDi del grupo con el sistema «inyector-bomba», para distinguir esta versión de 115 CV del de 110 hay que fijarse en el anagrama trasero, que ahora lleva la D también en rojo. Ya en el interior, el signo de distinción es el pomo de la palanca de cambios, que lleva la «H» con las seis velocidades. La caja de seis marchas que incorpora el Golf no tiene nada que ver con la que se monta en el Audi TT. En el Golf se recurre a una caja de cambios «convencional», es decir, no tiene dos ejes primarios como la del Audi TT. Además de las diferencias técnicas y constructivas que hay entre los dos cambios, la caja de seis de velocidades del TDi 115 CV es mejor que la de cinco marchas del TDi 110, porque el recorrido de la palanca es más preciso y la inserción de las marchas resulta más rápida. Sólo el salto entre quinta y sexta no mantiene la pauta que marcan el resto de las marchas. Pero no sólo es efectivo por el manejo de la palanca, el cambio es definitivo en carretera. En determinadas circunstancias, como, por ejemplo, en ciertos recorridos urbanos, puede que nos obligue a trabajar más, pues, a pesar del increíble empuje del motor, hay que hacer un mayor uso del cambio, ya que las tres primeras velocidades se seleccionan con extremada rapidez. Una opción es «saltarse» alguna marcha, pues el motor puede con todo. Donde mayor partido sacamos al cambio de seis velocidades, y en concreto a la sexta, es en carretera. Aunque el desarrollo final en sexta es largo (55,1 km/h, frente a los 45 km/h en quinta del TDi 110 CV), la buena cifra de par que suministra este TDi (323 Nm a 2.070 rpm) nos permite circular en sexta y contar con una elevada capacidad de respuesta. Y se puede rodar a un ritmo de lo más tranquilo para la mecánica: a una velocidad de 170 km/h el cuentavueltas marca 3.000 rpm en sexta. Pero la sexta del Golf TDi 115 CV no es una velocidad que sólo se pueda usar en condiciones favorables. En un repecho a una velocidad de 120 km/h y 2.000 rpm en sexta, se puede pisar el acelerador y obtener una buena dosis de aceleración.

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