Volkswagen Golf 2.0 FSI Tiptronic

El nuevo motor FSI que adopta el Golf, con 2.000 cm3, recibe un compañero muy especial: el cambio Tiptronic. La química que surge entre esta interesante pareja se traduce en una armonía digna de análisis.

Como en toda pareja, cada integrante tendrá que ir descubriendo las peculiaridades del otro y se irá adaptando a sus cambios de humor. Así, cuando decidamos que el viaje va a ser relajado, la transmisión gestionará las relaciones de forma suave, realizando el paso de una a otra sin apenas darnos cuenta y permitiéndonos alcanzar ritmos respetables. Si lo preferimos, podemos marcar nosotros mismos (mediante el manejo secuencial de la palanca) el momento en el que es necesario variar las marchas, aunque esto no redundará en una mayor rapidez de la operación. Para lograr una agilidad más acusada, lo mejor será pasar al modo “Sport": aparecerá el lado más alegre del motor 2.0 FSI, que ganará agilidad en las recuperaciones, al estirar más cada relación antes de pasar a la siguiente. Será entonces cuando más brillen las posibilidades de la mecánica.Animados por esta nueva faceta del propulsor, será fácil disfrutar del resto de las cualidades que ofrece el Golf. Su comportamiento aplomado y predecible nos permitirá realizar el paso por curva a velocidades respetables, sabiendo que contamos con un vehículo de pisada franca (nuestra unidad de pruebas montaba unos neumáticos 225/45, sobre una llanta de 17 pulgadas) y reacciones nobles. Quizá sea éste el apartado en el que más destacan los modales dinámicos del Golf, que, hasta ahora, se había limitado a mostrar el buen tono común a los vehículos de la marca. Sin embargo, cuando esperábamos un talante más bien “burgués", con suspensiones orientadas al confort de los ocupantes, el Volkswagen más famoso nos ha sorprendido con una amortiguación muy eficaz -opcionalmente, podemos elegir otra un tarado aún más deportivo- y un chasis dinámico que demuestra su agilidad acatando sin rechistar cada cambio de apoyo.Este comportamiento aplomado y alegre nos pasará factura en forma de consumos. La regla se confirma y no en forma de excepción: las mecánicas FSI no son, precisamente, ahorradoras. En este caso, además, el motor 2.0 está penalizado por el cambio automático, lo que eleva su gasto medio a los 8,5 litros/100 km, según indican nuestras mediciones. En la ciudad, donde más disfrutaremos de la comodidad de esta transmisión, el consumo se elevará hasta los 10,4 litros/100 km.El equipo de frenos (dotado de ESP, de serie en toda la gama), merece una mención especial: pese a tener que parar 1.431 kilos, las distancias que logra siguen estando entre las mejores de su segmento. Desde 140 km/h, el Golf se detendrá en 68,2 metros, según las comprobaciones de nuestro Centro Técnico.