Volkswagen Fox

No parece un coche de vanguardia: es pequeño, ciudadano, versátil, va dirigido sobre todo a jóvenes y dicen que no será muy caro. Vaya, que como él hay muchos. Sin embargo, para distinguirse y hacerlo “puntero", Volkswagen ha elaborado una originalísima campaña de lanzamiento.

Volkswagen Fox
Volkswagen Fox

Si tienes entre 18 y 30 años, eres el tipo de comprador en el que Volkswagen ha pensado a la hora de crear su nuevo ciudadano: el Fox. No importa si aún eres “single", si ya tienes montada tu pequeña familia o si resulta que tu cuenta en el banco está en precario. El Fox se ha concebido para ser el primer coche que uno se compra en la vida, para matrimonios jóvenes con algún retoño y para ciudadanos con pocos ingresos. Lo importante es ser joven, urbano y con necesidades de movilidad; en fin, una buena porción de nuestra sociedad actual.

La idea, sin embargo, no es que sea un coche de menor calidad o con menos equipamiento, sino más bien todo lo contrario: mucho espacio, modulable, con motores gasolina y Diesel, silencioso, manejable, seguro, fiable… Lo del precio barato no se aclara por ahora: más de 9.000 euros, seguro, pero ¿cuánto más? La respuesta, en breves semanas, ya que el Fox se pone a la venta en nuestro país a mediados de mayo.Con estas promesas, dan ganas de conocer al recién nacido de inmediato. Aclaremos primero que, en realidad, no acaba de nacer, ya que desde hace algún tiempo el Fox se vende en Brasil, donde además se fabrica y se fabricará en el futuro. O sea, que este pequeñín tiene genética de samba, eso sí, con estándares de calidad a la europea.Pues empecemos por sus medidas: es un ciudadano –2 puertas y portón posterior- con 4 plazas y un pequeño maletero (260 litros) que puede ser agrandado hasta los 1.016 litros abatiendo el asiento trasero. Tiene 3,83 metros de largo, 1,66 metros de ancho y 1,54 de alto. Distancia entre ejes, 2,47 metros. Pequeño por fuera, grande por dentro, dicen sus creadores, y, de hecho, aquí se ha utilizado el mismo “truco" que en el Golf Plus: los asientos son más verticales, más tipo “silla" (también por eso hace falta que el coche sea más bien alto), lo que automáticamente deja más espacio para las piernas de todos los ocupantes. Y, hablando de ellos, el Fox es un cuatro plazas y así lo dice su banqueta trasera, conformada para ser ocupada por dos adultos, con una zona central para alojar vasos y algún objeto pequeño, si bien –como opción- se puede adquirir la banqueta dividida en el centro y desplazable 15 cm longitudinalmente. El puesto de conducción es más bien sobrio, con una zona de instrumentación de forma semicircular, sencilla. No hay en todo el salpicadero ninguna alegría de diseño –algo que esperábamos en un coche de este segmento y con estos deseos de gustar a los más jóvenes- y lo mismo ocurre con las tapicerías y con los paneles interiores de las puertas. Tampoco se anuncia un guiño a las nuevas tecnologías en el equipamiento de a bordo (un kit manos libres de serie, por ejemplo, o un equipo de sonido que admita MP3), así que parece que los tintes jóvenes no están ni fuera ni dentro del coche, sino que más bien irán por otro lado. Esperemos que, como anuncia la marca, sea el precio lo más “joven" de este modelo. Si no, ¿cómo piensan en Volkswagen que el Fox pueda atraer a ese público que ellos buscan? Los motores son tres, dos gasolina (un 1.2 de 55 CV y un 1.4 de 75 CV) y un Diesel (1.4 TDI de 70 CV), siempre gestionados por una caja manual de 5 velocidades accionada por una palanca de manejo agradable y preciso. El 1.2 y el TDI tienen 3 cilindros y el 1.4 de gasolina, cuatro. Las suspensiones son McPherson en el eje delantero y eje semiindependiente de brazos interconectados detrás. Por lo que respecta al equipamiento, no existen diversos acabados y versiones, sino que habrá uno solo de serie y, luego, cada cliente podrá añadirle las opciones que desee dentro de un amplio listado. Eso sí, según la motorización, hay algún elemento de más o de menos; por ejemplo, la dirección asistida electrohidráulica sólo es de serie en los 1.4. Como equipamiento de seguridad pasiva, el Fox lleva airbag para conductor y acompañante -los laterales son una opción- así como pretensores de los cinturones de seguridad y reguladores de altura de los mismos. Atrás, hay anclajes Isofix para asientos infantiles. En seguridad activa, equipa de serie ABS y, sólo opcionalmente, ESP, que incluye frenada de emergencia, bloqueos electrónicos de diferencial y control de tracción, así como el ABS antes citado.¿Cómo se resuelve ahora la parte baja de la gama Volkswagen? El Fox es, con su promesa de precio económico, el modelo de acceso a los productos VW; a continuación está el Lupo (que se seguirá fabricando en las versiones 3L, GTI y con el volante a la derecha) y, por encima de él, el Polo. La misión del Fox es captar los clientes que los otros dos modelos no logran atraer.

Si tienes entre 18 y 30 años, eres el tipo de comprador en el que Volkswagen ha pensado a la hora de crear su nuevo ciudadano: el Fox. No importa si aún eres “single", si ya tienes montada tu pequeña familia o si resulta que tu cuenta en el banco está en precario. El Fox se ha concebido para ser el primer coche que uno se compra en la vida, para matrimonios jóvenes con algún retoño y para ciudadanos con pocos ingresos. Lo importante es ser joven, urbano y con necesidades de movilidad; en fin, una buena porción de nuestra sociedad actual.

La idea, sin embargo, no es que sea un coche de menor calidad o con menos equipamiento, sino más bien todo lo contrario: mucho espacio, modulable, con motores gasolina y Diesel, silencioso, manejable, seguro, fiable… Lo del precio barato no se aclara por ahora: más de 9.000 euros, seguro, pero ¿cuánto más? La respuesta, en breves semanas, ya que el Fox se pone a la venta en nuestro país a mediados de mayo.Con estas promesas, dan ganas de conocer al recién nacido de inmediato. Aclaremos primero que, en realidad, no acaba de nacer, ya que desde hace algún tiempo el Fox se vende en Brasil, donde además se fabrica y se fabricará en el futuro. O sea, que este pequeñín tiene genética de samba, eso sí, con estándares de calidad a la europea.Pues empecemos por sus medidas: es un ciudadano –2 puertas y portón posterior- con 4 plazas y un pequeño maletero (260 litros) que puede ser agrandado hasta los 1.016 litros abatiendo el asiento trasero. Tiene 3,83 metros de largo, 1,66 metros de ancho y 1,54 de alto. Distancia entre ejes, 2,47 metros. Pequeño por fuera, grande por dentro, dicen sus creadores, y, de hecho, aquí se ha utilizado el mismo “truco" que en el Golf Plus: los asientos son más verticales, más tipo “silla" (también por eso hace falta que el coche sea más bien alto), lo que automáticamente deja más espacio para las piernas de todos los ocupantes. Y, hablando de ellos, el Fox es un cuatro plazas y así lo dice su banqueta trasera, conformada para ser ocupada por dos adultos, con una zona central para alojar vasos y algún objeto pequeño, si bien –como opción- se puede adquirir la banqueta dividida en el centro y desplazable 15 cm longitudinalmente. El puesto de conducción es más bien sobrio, con una zona de instrumentación de forma semicircular, sencilla. No hay en todo el salpicadero ninguna alegría de diseño –algo que esperábamos en un coche de este segmento y con estos deseos de gustar a los más jóvenes- y lo mismo ocurre con las tapicerías y con los paneles interiores de las puertas. Tampoco se anuncia un guiño a las nuevas tecnologías en el equipamiento de a bordo (un kit manos libres de serie, por ejemplo, o un equipo de sonido que admita MP3), así que parece que los tintes jóvenes no están ni fuera ni dentro del coche, sino que más bien irán por otro lado. Esperemos que, como anuncia la marca, sea el precio lo más “joven" de este modelo. Si no, ¿cómo piensan en Volkswagen que el Fox pueda atraer a ese público que ellos buscan? Los motores son tres, dos gasolina (un 1.2 de 55 CV y un 1.4 de 75 CV) y un Diesel (1.4 TDI de 70 CV), siempre gestionados por una caja manual de 5 velocidades accionada por una palanca de manejo agradable y preciso. El 1.2 y el TDI tienen 3 cilindros y el 1.4 de gasolina, cuatro. Las suspensiones son McPherson en el eje delantero y eje semiindependiente de brazos interconectados detrás. Por lo que respecta al equipamiento, no existen diversos acabados y versiones, sino que habrá uno solo de serie y, luego, cada cliente podrá añadirle las opciones que desee dentro de un amplio listado. Eso sí, según la motorización, hay algún elemento de más o de menos; por ejemplo, la dirección asistida electrohidráulica sólo es de serie en los 1.4. Como equipamiento de seguridad pasiva, el Fox lleva airbag para conductor y acompañante -los laterales son una opción- así como pretensores de los cinturones de seguridad y reguladores de altura de los mismos. Atrás, hay anclajes Isofix para asientos infantiles. En seguridad activa, equipa de serie ABS y, sólo opcionalmente, ESP, que incluye frenada de emergencia, bloqueos electrónicos de diferencial y control de tracción, así como el ABS antes citado.¿Cómo se resuelve ahora la parte baja de la gama Volkswagen? El Fox es, con su promesa de precio económico, el modelo de acceso a los productos VW; a continuación está el Lupo (que se seguirá fabricando en las versiones 3L, GTI y con el volante a la derecha) y, por encima de él, el Polo. La misión del Fox es captar los clientes que los otros dos modelos no logran atraer.

Si tienes entre 18 y 30 años, eres el tipo de comprador en el que Volkswagen ha pensado a la hora de crear su nuevo ciudadano: el Fox. No importa si aún eres “single", si ya tienes montada tu pequeña familia o si resulta que tu cuenta en el banco está en precario. El Fox se ha concebido para ser el primer coche que uno se compra en la vida, para matrimonios jóvenes con algún retoño y para ciudadanos con pocos ingresos. Lo importante es ser joven, urbano y con necesidades de movilidad; en fin, una buena porción de nuestra sociedad actual.

La idea, sin embargo, no es que sea un coche de menor calidad o con menos equipamiento, sino más bien todo lo contrario: mucho espacio, modulable, con motores gasolina y Diesel, silencioso, manejable, seguro, fiable… Lo del precio barato no se aclara por ahora: más de 9.000 euros, seguro, pero ¿cuánto más? La respuesta, en breves semanas, ya que el Fox se pone a la venta en nuestro país a mediados de mayo.Con estas promesas, dan ganas de conocer al recién nacido de inmediato. Aclaremos primero que, en realidad, no acaba de nacer, ya que desde hace algún tiempo el Fox se vende en Brasil, donde además se fabrica y se fabricará en el futuro. O sea, que este pequeñín tiene genética de samba, eso sí, con estándares de calidad a la europea.Pues empecemos por sus medidas: es un ciudadano –2 puertas y portón posterior- con 4 plazas y un pequeño maletero (260 litros) que puede ser agrandado hasta los 1.016 litros abatiendo el asiento trasero. Tiene 3,83 metros de largo, 1,66 metros de ancho y 1,54 de alto. Distancia entre ejes, 2,47 metros. Pequeño por fuera, grande por dentro, dicen sus creadores, y, de hecho, aquí se ha utilizado el mismo “truco" que en el Golf Plus: los asientos son más verticales, más tipo “silla" (también por eso hace falta que el coche sea más bien alto), lo que automáticamente deja más espacio para las piernas de todos los ocupantes. Y, hablando de ellos, el Fox es un cuatro plazas y así lo dice su banqueta trasera, conformada para ser ocupada por dos adultos, con una zona central para alojar vasos y algún objeto pequeño, si bien –como opción- se puede adquirir la banqueta dividida en el centro y desplazable 15 cm longitudinalmente. El puesto de conducción es más bien sobrio, con una zona de instrumentación de forma semicircular, sencilla. No hay en todo el salpicadero ninguna alegría de diseño –algo que esperábamos en un coche de este segmento y con estos deseos de gustar a los más jóvenes- y lo mismo ocurre con las tapicerías y con los paneles interiores de las puertas. Tampoco se anuncia un guiño a las nuevas tecnologías en el equipamiento de a bordo (un kit manos libres de serie, por ejemplo, o un equipo de sonido que admita MP3), así que parece que los tintes jóvenes no están ni fuera ni dentro del coche, sino que más bien irán por otro lado. Esperemos que, como anuncia la marca, sea el precio lo más “joven" de este modelo. Si no, ¿cómo piensan en Volkswagen que el Fox pueda atraer a ese público que ellos buscan? Los motores son tres, dos gasolina (un 1.2 de 55 CV y un 1.4 de 75 CV) y un Diesel (1.4 TDI de 70 CV), siempre gestionados por una caja manual de 5 velocidades accionada por una palanca de manejo agradable y preciso. El 1.2 y el TDI tienen 3 cilindros y el 1.4 de gasolina, cuatro. Las suspensiones son McPherson en el eje delantero y eje semiindependiente de brazos interconectados detrás. Por lo que respecta al equipamiento, no existen diversos acabados y versiones, sino que habrá uno solo de serie y, luego, cada cliente podrá añadirle las opciones que desee dentro de un amplio listado. Eso sí, según la motorización, hay algún elemento de más o de menos; por ejemplo, la dirección asistida electrohidráulica sólo es de serie en los 1.4. Como equipamiento de seguridad pasiva, el Fox lleva airbag para conductor y acompañante -los laterales son una opción- así como pretensores de los cinturones de seguridad y reguladores de altura de los mismos. Atrás, hay anclajes Isofix para asientos infantiles. En seguridad activa, equipa de serie ABS y, sólo opcionalmente, ESP, que incluye frenada de emergencia, bloqueos electrónicos de diferencial y control de tracción, así como el ABS antes citado.¿Cómo se resuelve ahora la parte baja de la gama Volkswagen? El Fox es, con su promesa de precio económico, el modelo de acceso a los productos VW; a continuación está el Lupo (que se seguirá fabricando en las versiones 3L, GTI y con el volante a la derecha) y, por encima de él, el Polo. La misión del Fox es captar los clientes que los otros dos modelos no logran atraer.