Volkswagen Fox 1.2

Mecánica justa, comportamiento plausible y equipamiento completo se colocan en un lado de la balanza; en el otro, precio elevado y un interior demasiado serio. ¿Hacia dónde se inclina? Sigue leyendo y te lo contamos.

Volkswagen Fox 1.2
Volkswagen Fox 1.2

También hemos probado a fondo el Matiz y, si lo que buscamos es un coche eminentemente urbano, sin preocuparnos por el plus de exclusividad que otorga llevar un logo de VW en el frontal, está claro que nuestra opción es un Matiz. Mecánica similar y prestaciones parecidas. El equipamiento es más amplio en el Fox, a pesar de que sea el acceso a la gama y el Matiz el tope de gama de la suya. En comportamiento dinámico, los puntos van a parar al coche de origen alemán, que lleva unas suspensiones más firmes y que presenta un aplomada y confortable dinámica. Uno de los coches que se enmarcan en el siguiente peldaño de las gamas (el rival real de un Fox en Citroën sería un C1), pero que, por precio, mecánica y prestaciones, comparamos aquí. El equipamiento del C2 es similar al del Fox, pero en el caso del coche de origen francés no se incluye, ni como opción, el control de tracción y el de estabilidad, que en el Volkswagen cuesta 585 euros. Una de las bazas más importantes del C2 es que dispone de cinco plazas homologadas, ¡una más que el Fox! Más juvenil y más económico que el Fox, con una mecánica y unos consumos similares, con menos equipamiento y tamaño, el Panda es uno de los rivales más adecuados a nuestro protagonista. Además, el Fiat es el único de los contrincantes que ofrece como el Volkswagen el control de tracción y el ESP (por 400 euros). El Panda, además, es el único que se puede encargar con tracción total 4x4. La triada formada por el Toyota Aygo, el Peugeot 107 y el Citroën C1 pertenecen al grupo de contrincantes con esa pizca de exclusividad (especialmente el Aygo) que buscan los compradores de un Fox. De la misma forma que nuestro protagonista, estos coches resultan poco económicos y en las gamas inmediatamente superiores encontramos ofertas con mayor equipamiento, prestaciones y precio similar.

Si comparamos las prestaciones con las del Fox, comprobamos cómo se nota que éste tiene una mecánica más pequeña y menos potente. El Aygo acelera de 0 a 100 km/h en tres segundos menos y alcanza una velocidad máxima de 157 km/h (148 km/h en el Volkswagen). Además, el consumo del Fox nos parece desorbitado, con un dato de 7,8 litros a los 100 km en ciudad frente a los 5,5 litros del Aygo.

En el interior también encontramos bastantes diferencias. En ambos casos están bien acabados y los materiales utilizados tienen un buen aspecto, pero, por dentro, el Aygo es mucho más alegre, menos monótono y más moderno que nuestro protagonista. También hemos probado a fondo el Matiz y, si lo que buscamos es un coche eminentemente urbano, sin preocuparnos por el plus de exclusividad que otorga llevar un logo de VW en el frontal, está claro que nuestra opción es un Matiz. Mecánica similar y prestaciones parecidas. El equipamiento es más amplio en el Fox, a pesar de que sea el acceso a la gama y el Matiz el tope de gama de la suya. En comportamiento dinámico, los puntos van a parar al coche de origen alemán, que lleva unas suspensiones más firmes y que presenta un aplomada y confortable dinámica. Uno de los coches que se enmarcan en el siguiente peldaño de las gamas (el rival real de un Fox en Citroën sería un C1), pero que, por precio, mecánica y prestaciones, comparamos aquí. El equipamiento del C2 es similar al del Fox, pero en el caso del coche de origen francés no se incluye, ni como opción, el control de tracción y el de estabilidad, que en el Volkswagen cuesta 585 euros. Una de las bazas más importantes del C2 es que dispone de cinco plazas homologadas, ¡una más que el Fox! Más juvenil y más económico que el Fox, con una mecánica y unos consumos similares, con menos equipamiento y tamaño, el Panda es uno de los rivales más adecuados a nuestro protagonista. Además, el Fiat es el único de los contrincantes que ofrece como el Volkswagen el control de tracción y el ESP (por 400 euros). El Panda, además, es el único que se puede encargar con tracción total 4x4. La triada formada por el Toyota Aygo, el Peugeot 107 y el Citroën C1 pertenecen al grupo de contrincantes con esa pizca de exclusividad (especialmente el Aygo) que buscan los compradores de un Fox. De la misma forma que nuestro protagonista, estos coches resultan poco económicos y en las gamas inmediatamente superiores encontramos ofertas con mayor equipamiento, prestaciones y precio similar.

Si comparamos las prestaciones con las del Fox, comprobamos cómo se nota que éste tiene una mecánica más pequeña y menos potente. El Aygo acelera de 0 a 100 km/h en tres segundos menos y alcanza una velocidad máxima de 157 km/h (148 km/h en el Volkswagen). Además, el consumo del Fox nos parece desorbitado, con un dato de 7,8 litros a los 100 km en ciudad frente a los 5,5 litros del Aygo.

En el interior también encontramos bastantes diferencias. En ambos casos están bien acabados y los materiales utilizados tienen un buen aspecto, pero, por dentro, el Aygo es mucho más alegre, menos monótono y más moderno que nuestro protagonista. También hemos probado a fondo el Matiz y, si lo que buscamos es un coche eminentemente urbano, sin preocuparnos por el plus de exclusividad que otorga llevar un logo de VW en el frontal, está claro que nuestra opción es un Matiz. Mecánica similar y prestaciones parecidas. El equipamiento es más amplio en el Fox, a pesar de que sea el acceso a la gama y el Matiz el tope de gama de la suya. En comportamiento dinámico, los puntos van a parar al coche de origen alemán, que lleva unas suspensiones más firmes y que presenta un aplomada y confortable dinámica. Uno de los coches que se enmarcan en el siguiente peldaño de las gamas (el rival real de un Fox en Citroën sería un C1), pero que, por precio, mecánica y prestaciones, comparamos aquí. El equipamiento del C2 es similar al del Fox, pero en el caso del coche de origen francés no se incluye, ni como opción, el control de tracción y el de estabilidad, que en el Volkswagen cuesta 585 euros. Una de las bazas más importantes del C2 es que dispone de cinco plazas homologadas, ¡una más que el Fox! Más juvenil y más económico que el Fox, con una mecánica y unos consumos similares, con menos equipamiento y tamaño, el Panda es uno de los rivales más adecuados a nuestro protagonista. Además, el Fiat es el único de los contrincantes que ofrece como el Volkswagen el control de tracción y el ESP (por 400 euros). El Panda, además, es el único que se puede encargar con tracción total 4x4. La triada formada por el Toyota Aygo, el Peugeot 107 y el Citroën C1 pertenecen al grupo de contrincantes con esa pizca de exclusividad (especialmente el Aygo) que buscan los compradores de un Fox. De la misma forma que nuestro protagonista, estos coches resultan poco económicos y en las gamas inmediatamente superiores encontramos ofertas con mayor equipamiento, prestaciones y precio similar.

Si comparamos las prestaciones con las del Fox, comprobamos cómo se nota que éste tiene una mecánica más pequeña y menos potente. El Aygo acelera de 0 a 100 km/h en tres segundos menos y alcanza una velocidad máxima de 157 km/h (148 km/h en el Volkswagen). Además, el consumo del Fox nos parece desorbitado, con un dato de 7,8 litros a los 100 km en ciudad frente a los 5,5 litros del Aygo.

En el interior también encontramos bastantes diferencias. En ambos casos están bien acabados y los materiales utilizados tienen un buen aspecto, pero, por dentro, el Aygo es mucho más alegre, menos monótono y más moderno que nuestro protagonista. También hemos probado a fondo el Matiz y, si lo que buscamos es un coche eminentemente urbano, sin preocuparnos por el plus de exclusividad que otorga llevar un logo de VW en el frontal, está claro que nuestra opción es un Matiz. Mecánica similar y prestaciones parecidas. El equipamiento es más amplio en el Fox, a pesar de que sea el acceso a la gama y el Matiz el tope de gama de la suya. En comportamiento dinámico, los puntos van a parar al coche de origen alemán, que lleva unas suspensiones más firmes y que presenta un aplomada y confortable dinámica. Uno de los coches que se enmarcan en el siguiente peldaño de las gamas (el rival real de un Fox en Citroën sería un C1), pero que, por precio, mecánica y prestaciones, comparamos aquí. El equipamiento del C2 es similar al del Fox, pero en el caso del coche de origen francés no se incluye, ni como opción, el control de tracción y el de estabilidad, que en el Volkswagen cuesta 585 euros. Una de las bazas más importantes del C2 es que dispone de cinco plazas homologadas, ¡una más que el Fox! Más juvenil y más económico que el Fox, con una mecánica y unos consumos similares, con menos equipamiento y tamaño, el Panda es uno de los rivales más adecuados a nuestro protagonista. Además, el Fiat es el único de los contrincantes que ofrece como el Volkswagen el control de tracción y el ESP (por 400 euros). El Panda, además, es el único que se puede encargar con tracción total 4x4. La triada formada por el Toyota Aygo, el Peugeot 107 y el Citroën C1 pertenecen al grupo de contrincantes con esa pizca de exclusividad (especialmente el Aygo) que buscan los compradores de un Fox. De la misma forma que nuestro protagonista, estos coches resultan poco económicos y en las gamas inmediatamente superiores encontramos ofertas con mayor equipamiento, prestaciones y precio similar.

Si comparamos las prestaciones con las del Fox, comprobamos cómo se nota que éste tiene una mecánica más pequeña y menos potente. El Aygo acelera de 0 a 100 km/h en tres segundos menos y alcanza una velocidad máxima de 157 km/h (148 km/h en el Volkswagen). Además, el consumo del Fox nos parece desorbitado, con un dato de 7,8 litros a los 100 km en ciudad frente a los 5,5 litros del Aygo.

En el interior también encontramos bastantes diferencias. En ambos casos están bien acabados y los materiales utilizados tienen un buen aspecto, pero, por dentro, el Aygo es mucho más alegre, menos monótono y más moderno que nuestro protagonista. También hemos probado a fondo el Matiz y, si lo que buscamos es un coche eminentemente urbano, sin preocuparnos por el plus de exclusividad que otorga llevar un logo de VW en el frontal, está claro que nuestra opción es un Matiz. Mecánica similar y prestaciones parecidas. El equipamiento es más amplio en el Fox, a pesar de que sea el acceso a la gama y el Matiz el tope de gama de la suya. En comportamiento dinámico, los puntos van a parar al coche de origen alemán, que lleva unas suspensiones más firmes y que presenta un aplomada y confortable dinámica. Uno de los coches que se enmarcan en el siguiente peldaño de las gamas (el rival real de un Fox en Citroën sería un C1), pero que, por precio, mecánica y prestaciones, comparamos aquí. El equipamiento del C2 es similar al del Fox, pero en el caso del coche de origen francés no se incluye, ni como opción, el control de tracción y el de estabilidad, que en el Volkswagen cuesta 585 euros. Una de las bazas más importantes del C2 es que dispone de cinco plazas homologadas, ¡una más que el Fox! Más juvenil y más económico que el Fox, con una mecánica y unos consumos similares, con menos equipamiento y tamaño, el Panda es uno de los rivales más adecuados a nuestro protagonista. Además, el Fiat es el único de los contrincantes que ofrece como el Volkswagen el control de tracción y el ESP (por 400 euros). El Panda, además, es el único que se puede encargar con tracción total 4x4. La triada formada por el Toyota Aygo, el Peugeot 107 y el Citroën C1 pertenecen al grupo de contrincantes con esa pizca de exclusividad (especialmente el Aygo) que buscan los compradores de un Fox. De la misma forma que nuestro protagonista, estos coches resultan poco económicos y en las gamas inmediatamente superiores encontramos ofertas con mayor equipamiento, prestaciones y precio similar.

Si comparamos las prestaciones con las del Fox, comprobamos cómo se nota que éste tiene una mecánica más pequeña y menos potente. El Aygo acelera de 0 a 100 km/h en tres segundos menos y alcanza una velocidad máxima de 157 km/h (148 km/h en el Volkswagen). Además, el consumo del Fox nos parece desorbitado, con un dato de 7,8 litros a los 100 km en ciudad frente a los 5,5 litros del Aygo.

En el interior también encontramos bastantes diferencias. En ambos casos están bien acabados y los materiales utilizados tienen un buen aspecto, pero, por dentro, el Aygo es mucho más alegre, menos monótono y más moderno que nuestro protagonista.

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