Volkswagen Bora TDI 130 CV 4Motion

Seguro, estable y ágil son los tres calificativos que definen a la nueva variante del Volkswagen Bora, ahora con la opción 4Motion de tracción integral, que completa la familia de berlinas de tamaño medio de la firma.

Volkswagen Bora TDI 130 CV 4Motion
Volkswagen Bora TDI 130 CV 4Motion

El más caro, el más potente (junto con el Toledo), el más avanzado y casi el que menos consume. Con estos atributos poco se puede decir, comparativamente hablando, en su contra. De todos modos, si se quiere un coche de comportamiento ágil, de motor poco ruidoso y de interior sobrio y de calidad, como el 320d, el Bora es una buena elección y por algo menos de un millón de pesetas menos. A pesar de su inferioridad mecánica respecto al vehículo de Volkswagen, el Carisma se comporta de manera satisfactoria y al nivel de otras realizaciones rivales de su misma potencia, como el S40 o el Vectra. A pesar de ser el más largo de todos los vehículos analizados, junto con el Vectra y el S40, con 4,48 metros, es relativamente estrecho, lo cual penaliza el espacio a disposición de los pasajeros. Curiosamente, la estabilidad no se ve afectada, gracias a un esquema de suspensiones muy equilibrado. Destaca por su atractivo diseño. Incorporado a la familia Almera este año, la nueva generación del sedán de cuatro puertas completa la oferta de Nissan en este segmento de las berlinas de medio tamaño. Respecto al Bora, el turbodiésel japonés presenta 20 CV oficiales menos y consiguientemente menores prestaciones. Su fuerte está en su aspecto estético, de mucho empaque, y en su habitabilidad, corroborada por un maletero acorde a las expectativas familiares de sus dueños potenciales: 490 litros. Además es el más barato de todos y con diferencia. La incorporación de esta potente mecánica turbodiésel capacita al Vectra a competir con otras realizaciones del mercado en igualdad de condiciones. Prestaciones aceptables, precio contenido y similar al de sus rivales y estética atractiva hacen del Vectra un modelo muy a tener en cuenta, a pesar de que ya ha sido anunciada su renovación. Su habitabilidad interior debe ser mejorable, especialmente la trasera, al igual que el manejo de la palanca de cambio. La versión superior del turbodiésel de la firma española es 20 CV más potente que su compañero del Grupo VAG. Sin embargo, las prestaciones del Bora de 130 CV no desdicen en nada a las del Toledo e incluso en algunos apartados le supera. De todos modos, este modelo es más amplio, ligeramente más barato y consume bastante menos. Cómodo y estable, se le puede extraer un comportamiento agresivo y deportivo que dejará satisfecho a más de uno. Su rival adecuado sería el Bora de 115 CV al que el TDI de 130 CV viene a sustituir. El nuevo modelo se le queda un poco lejos por prestaciones y por comportamiento, aunque en confort de marcha y habitabilidad muestra sus credenciales con unas cotas bastante amplias. No obstante, sus razones de ser son diametralemente opuestas. El Bora TDI de 130 CV quiere proporcionar emociones y el S40 1.9 D busca ofrecer tranquilidad y suavidad. El más caro, el más potente (junto con el Toledo), el más avanzado y casi el que menos consume. Con estos atributos poco se puede decir, comparativamente hablando, en su contra. De todos modos, si se quiere un coche de comportamiento ágil, de motor poco ruidoso y de interior sobrio y de calidad, como el 320d, el Bora es una buena elección y por algo menos de un millón de pesetas menos. A pesar de su inferioridad mecánica respecto al vehículo de Volkswagen, el Carisma se comporta de manera satisfactoria y al nivel de otras realizaciones rivales de su misma potencia, como el S40 o el Vectra. A pesar de ser el más largo de todos los vehículos analizados, junto con el Vectra y el S40, con 4,48 metros, es relativamente estrecho, lo cual penaliza el espacio a disposición de los pasajeros. Curiosamente, la estabilidad no se ve afectada, gracias a un esquema de suspensiones muy equilibrado. Destaca por su atractivo diseño. Incorporado a la familia Almera este año, la nueva generación del sedán de cuatro puertas completa la oferta de Nissan en este segmento de las berlinas de medio tamaño. Respecto al Bora, el turbodiésel japonés presenta 20 CV oficiales menos y consiguientemente menores prestaciones. Su fuerte está en su aspecto estético, de mucho empaque, y en su habitabilidad, corroborada por un maletero acorde a las expectativas familiares de sus dueños potenciales: 490 litros. Además es el más barato de todos y con diferencia. La incorporación de esta potente mecánica turbodiésel capacita al Vectra a competir con otras realizaciones del mercado en igualdad de condiciones. Prestaciones aceptables, precio contenido y similar al de sus rivales y estética atractiva hacen del Vectra un modelo muy a tener en cuenta, a pesar de que ya ha sido anunciada su renovación. Su habitabilidad interior debe ser mejorable, especialmente la trasera, al igual que el manejo de la palanca de cambio. La versión superior del turbodiésel de la firma española es 20 CV más potente que su compañero del Grupo VAG. Sin embargo, las prestaciones del Bora de 130 CV no desdicen en nada a las del Toledo e incluso en algunos apartados le supera. De todos modos, este modelo es más amplio, ligeramente más barato y consume bastante menos. Cómodo y estable, se le puede extraer un comportamiento agresivo y deportivo que dejará satisfecho a más de uno. Su rival adecuado sería el Bora de 115 CV al que el TDI de 130 CV viene a sustituir. El nuevo modelo se le queda un poco lejos por prestaciones y por comportamiento, aunque en confort de marcha y habitabilidad muestra sus credenciales con unas cotas bastante amplias. No obstante, sus razones de ser son diametralemente opuestas. El Bora TDI de 130 CV quiere proporcionar emociones y el S40 1.9 D busca ofrecer tranquilidad y suavidad. El más caro, el más potente (junto con el Toledo), el más avanzado y casi el que menos consume. Con estos atributos poco se puede decir, comparativamente hablando, en su contra. De todos modos, si se quiere un coche de comportamiento ágil, de motor poco ruidoso y de interior sobrio y de calidad, como el 320d, el Bora es una buena elección y por algo menos de un millón de pesetas menos. A pesar de su inferioridad mecánica respecto al vehículo de Volkswagen, el Carisma se comporta de manera satisfactoria y al nivel de otras realizaciones rivales de su misma potencia, como el S40 o el Vectra. A pesar de ser el más largo de todos los vehículos analizados, junto con el Vectra y el S40, con 4,48 metros, es relativamente estrecho, lo cual penaliza el espacio a disposición de los pasajeros. Curiosamente, la estabilidad no se ve afectada, gracias a un esquema de suspensiones muy equilibrado. Destaca por su atractivo diseño. Incorporado a la familia Almera este año, la nueva generación del sedán de cuatro puertas completa la oferta de Nissan en este segmento de las berlinas de medio tamaño. Respecto al Bora, el turbodiésel japonés presenta 20 CV oficiales menos y consiguientemente menores prestaciones. Su fuerte está en su aspecto estético, de mucho empaque, y en su habitabilidad, corroborada por un maletero acorde a las expectativas familiares de sus dueños potenciales: 490 litros. Además es el más barato de todos y con diferencia. La incorporación de esta potente mecánica turbodiésel capacita al Vectra a competir con otras realizaciones del mercado en igualdad de condiciones. Prestaciones aceptables, precio contenido y similar al de sus rivales y estética atractiva hacen del Vectra un modelo muy a tener en cuenta, a pesar de que ya ha sido anunciada su renovación. Su habitabilidad interior debe ser mejorable, especialmente la trasera, al igual que el manejo de la palanca de cambio. La versión superior del turbodiésel de la firma española es 20 CV más potente que su compañero del Grupo VAG. Sin embargo, las prestaciones del Bora de 130 CV no desdicen en nada a las del Toledo e incluso en algunos apartados le supera. De todos modos, este modelo es más amplio, ligeramente más barato y consume bastante menos. Cómodo y estable, se le puede extraer un comportamiento agresivo y deportivo que dejará satisfecho a más de uno. Su rival adecuado sería el Bora de 115 CV al que el TDI de 130 CV viene a sustituir. El nuevo modelo se le queda un poco lejos por prestaciones y por comportamiento, aunque en confort de marcha y habitabilidad muestra sus credenciales con unas cotas bastante amplias. No obstante, sus razones de ser son diametralemente opuestas. El Bora TDI de 130 CV quiere proporcionar emociones y el S40 1.9 D busca ofrecer tranquilidad y suavidad. El más caro, el más potente (junto con el Toledo), el más avanzado y casi el que menos consume. Con estos atributos poco se puede decir, comparativamente hablando, en su contra. De todos modos, si se quiere un coche de comportamiento ágil, de motor poco ruidoso y de interior sobrio y de calidad, como el 320d, el Bora es una buena elección y por algo menos de un millón de pesetas menos. A pesar de su inferioridad mecánica respecto al vehículo de Volkswagen, el Carisma se comporta de manera satisfactoria y al nivel de otras realizaciones rivales de su misma potencia, como el S40 o el Vectra. A pesar de ser el más largo de todos los vehículos analizados, junto con el Vectra y el S40, con 4,48 metros, es relativamente estrecho, lo cual penaliza el espacio a disposición de los pasajeros. Curiosamente, la estabilidad no se ve afectada, gracias a un esquema de suspensiones muy equilibrado. Destaca por su atractivo diseño. Incorporado a la familia Almera este año, la nueva generación del sedán de cuatro puertas completa la oferta de Nissan en este segmento de las berlinas de medio tamaño. Respecto al Bora, el turbodiésel japonés presenta 20 CV oficiales menos y consiguientemente menores prestaciones. Su fuerte está en su aspecto estético, de mucho empaque, y en su habitabilidad, corroborada por un maletero acorde a las expectativas familiares de sus dueños potenciales: 490 litros. Además es el más barato de todos y con diferencia. La incorporación de esta potente mecánica turbodiésel capacita al Vectra a competir con otras realizaciones del mercado en igualdad de condiciones. Prestaciones aceptables, precio contenido y similar al de sus rivales y estética atractiva hacen del Vectra un modelo muy a tener en cuenta, a pesar de que ya ha sido anunciada su renovación. Su habitabilidad interior debe ser mejorable, especialmente la trasera, al igual que el manejo de la palanca de cambio. La versión superior del turbodiésel de la firma española es 20 CV más potente que su compañero del Grupo VAG. Sin embargo, las prestaciones del Bora de 130 CV no desdicen en nada a las del Toledo e incluso en algunos apartados le supera. De todos modos, este modelo es más amplio, ligeramente más barato y consume bastante menos. Cómodo y estable, se le puede extraer un comportamiento agresivo y deportivo que dejará satisfecho a más de uno. Su rival adecuado sería el Bora de 115 CV al que el TDI de 130 CV viene a sustituir. El nuevo modelo se le queda un poco lejos por prestaciones y por comportamiento, aunque en confort de marcha y habitabilidad muestra sus credenciales con unas cotas bastante amplias. No obstante, sus razones de ser son diametralemente opuestas. El Bora TDI de 130 CV quiere proporcionar emociones y el S40 1.9 D busca ofrecer tranquilidad y suavidad. El más caro, el más potente (junto con el Toledo), el más avanzado y casi el que menos consume. Con estos atributos poco se puede decir, comparativamente hablando, en su contra. De todos modos, si se quiere un coche de comportamiento ágil, de motor poco ruidoso y de interior sobrio y de calidad, como el 320d, el Bora es una buena elección y por algo menos de un millón de pesetas menos. A pesar de su inferioridad mecánica respecto al vehículo de Volkswagen, el Carisma se comporta de manera satisfactoria y al nivel de otras realizaciones rivales de su misma potencia, como el S40 o el Vectra. A pesar de ser el más largo de todos los vehículos analizados, junto con el Vectra y el S40, con 4,48 metros, es relativamente estrecho, lo cual penaliza el espacio a disposición de los pasajeros. Curiosamente, la estabilidad no se ve afectada, gracias a un esquema de suspensiones muy equilibrado. Destaca por su atractivo diseño. Incorporado a la familia Almera este año, la nueva generación del sedán de cuatro puertas completa la oferta de Nissan en este segmento de las berlinas de medio tamaño. Respecto al Bora, el turbodiésel japonés presenta 20 CV oficiales menos y consiguientemente menores prestaciones. Su fuerte está en su aspecto estético, de mucho empaque, y en su habitabilidad, corroborada por un maletero acorde a las expectativas familiares de sus dueños potenciales: 490 litros. Además es el más barato de todos y con diferencia. La incorporación de esta potente mecánica turbodiésel capacita al Vectra a competir con otras realizaciones del mercado en igualdad de condiciones. Prestaciones aceptables, precio contenido y similar al de sus rivales y estética atractiva hacen del Vectra un modelo muy a tener en cuenta, a pesar de que ya ha sido anunciada su renovación. Su habitabilidad interior debe ser mejorable, especialmente la trasera, al igual que el manejo de la palanca de cambio. La versión superior del turbodiésel de la firma española es 20 CV más potente que su compañero del Grupo VAG. Sin embargo, las prestaciones del Bora de 130 CV no desdicen en nada a las del Toledo e incluso en algunos apartados le supera. De todos modos, este modelo es más amplio, ligeramente más barato y consume bastante menos. Cómodo y estable, se le puede extraer un comportamiento agresivo y deportivo que dejará satisfecho a más de uno. Su rival adecuado sería el Bora de 115 CV al que el TDI de 130 CV viene a sustituir. El nuevo modelo se le queda un poco lejos por prestaciones y por comportamiento, aunque en confort de marcha y habitabilidad muestra sus credenciales con unas cotas bastante amplias. No obstante, sus razones de ser son diametralemente opuestas. El Bora TDI de 130 CV quiere proporcionar emociones y el S40 1.9 D busca ofrecer tranquilidad y suavidad. El más caro, el más potente (junto con el Toledo), el más avanzado y casi el que menos consume. Con estos atributos poco se puede decir, comparativamente hablando, en su contra. De todos modos, si se quiere un coche de comportamiento ágil, de motor poco ruidoso y de interior sobrio y de calidad, como el 320d, el Bora es una buena elección y por algo menos de un millón de pesetas menos. A pesar de su inferioridad mecánica respecto al vehículo de Volkswagen, el Carisma se comporta de manera satisfactoria y al nivel de otras realizaciones rivales de su misma potencia, como el S40 o el Vectra. A pesar de ser el más largo de todos los vehículos analizados, junto con el Vectra y el S40, con 4,48 metros, es relativamente estrecho, lo cual penaliza el espacio a disposición de los pasajeros. Curiosamente, la estabilidad no se ve afectada, gracias a un esquema de suspensiones muy equilibrado. Destaca por su atractivo diseño. Incorporado a la familia Almera este año, la nueva generación del sedán de cuatro puertas completa la oferta de Nissan en este segmento de las berlinas de medio tamaño. Respecto al Bora, el turbodiésel japonés presenta 20 CV oficiales menos y consiguientemente menores prestaciones. Su fuerte está en su aspecto estético, de mucho empaque, y en su habitabilidad, corroborada por un maletero acorde a las expectativas familiares de sus dueños potenciales: 490 litros. Además es el más barato de todos y con diferencia. La incorporación de esta potente mecánica turbodiésel capacita al Vectra a competir con otras realizaciones del mercado en igualdad de condiciones. Prestaciones aceptables, precio contenido y similar al de sus rivales y estética atractiva hacen del Vectra un modelo muy a tener en cuenta, a pesar de que ya ha sido anunciada su renovación. Su habitabilidad interior debe ser mejorable, especialmente la trasera, al igual que el manejo de la palanca de cambio. La versión superior del turbodiésel de la firma española es 20 CV más potente que su compañero del Grupo VAG. Sin embargo, las prestaciones del Bora de 130 CV no desdicen en nada a las del Toledo e incluso en algunos apartados le supera. De todos modos, este modelo es más amplio, ligeramente más barato y consume bastante menos. Cómodo y estable, se le puede extraer un comportamiento agresivo y deportivo que dejará satisfecho a más de uno. Su rival adecuado sería el Bora de 115 CV al que el TDI de 130 CV viene a sustituir. El nuevo modelo se le queda un poco lejos por prestaciones y por comportamiento, aunque en confort de marcha y habitabilidad muestra sus credenciales con unas cotas bastante amplias. No obstante, sus razones de ser son diametralemente opuestas. El Bora TDI de 130 CV quiere proporcionar emociones y el S40 1.9 D busca ofrecer tranquilidad y suavidad.