Valor seguro

La versión corta del Blazer está disponible sólo en gasolina. Con más potencia y cilindrada que el Montero de tres puertas, obtiene mejores cifras en prestaciones puras. Sin embargo, el Chevrolet no puede evitar esconder su naturaleza americana primando más el confort y la habitabilidad, que el comportamiento en sí. Además, el cambio automático penaliza un tanto los resultados potenciales del motor de 4,3 litros. El veterano del sector mantiene sus rasgos prácticamente inalterables, salvo pequeños retoques. Es el más todo terreno de los siete, algo que lógicamente repercute en su respuesta en carretera. La comodidad y la habitabilidad sigue siendo su punto débil. Sus dimensiones interiores son notables y el confort de viaje resulta bastante notable debido a unas suspensiones equilibradas. Su excesivo peso pasa factura en terrenos irregulares y rutas forestales. Con 40 CV menos que el Montero, el Terrano II poco puede esgrimir frente a la realización corta de Mmitsubishi. De todos modos, al igual que el Frontera es una buena opción si se quiere gastar menos dinero. Sobresale por sus cualidades dinámicas en carretera, gracias a unas suspensiones bastante firmes, que limitan sus posibilidades camperasEl motor de un litro de capacidad inferior al del Montero en la versión corta hace inviable toda comparación. Aun así, el Opel Frontera es una buena apuesta si se quiere gastar menos dinero. Su comportamiento todo terreno mejora respecto a generaciones anteriores, aunque sus cotas y ángulos, especialmente, el ventral y el de salida, son algo escasos. Algo menos potente que el Montero, el Land Cruiser es el competidor que más se le asemeja, por diseño, capacidad y prestaciones. Ambos son la referencia del sector, tanto en sus versiones cortas como largas. Su actualización ha tenido lugar después de la aparición de la tercera generación del Montero. Su motor turbodiésel con "common rail" les ha igualado, aunque no ha tenido reflejo en el diseño, un tanto obsoleto. La versión corta del Blazer está disponible sólo en gasolina. Con más potencia y cilindrada que el Montero de tres puertas, obtiene mejores cifras en prestaciones puras. Sin embargo, el Chevrolet no puede evitar esconder su naturaleza americana primando más el confort y la habitabilidad, que el comportamiento en sí. Además, el cambio automático penaliza un tanto los resultados potenciales del motor de 4,3 litros. El veterano del sector mantiene sus rasgos prácticamente inalterables, salvo pequeños retoques. Es el más todo terreno de los siete, algo que lógicamente repercute en su respuesta en carretera. La comodidad y la habitabilidad sigue siendo su punto débil. Sus dimensiones interiores son notables y el confort de viaje resulta bastante notable debido a unas suspensiones equilibradas. Su excesivo peso pasa factura en terrenos irregulares y rutas forestales. Con 40 CV menos que el Montero, el Terrano II poco puede esgrimir frente a la realización corta de Mmitsubishi. De todos modos, al igual que el Frontera es una buena opción si se quiere gastar menos dinero. Sobresale por sus cualidades dinámicas en carretera, gracias a unas suspensiones bastante firmes, que limitan sus posibilidades camperasEl motor de un litro de capacidad inferior al del Montero en la versión corta hace inviable toda comparación. Aun así, el Opel Frontera es una buena apuesta si se quiere gastar menos dinero. Su comportamiento todo terreno mejora respecto a generaciones anteriores, aunque sus cotas y ángulos, especialmente, el ventral y el de salida, son algo escasos. Algo menos potente que el Montero, el Land Cruiser es el competidor que más se le asemeja, por diseño, capacidad y prestaciones. Ambos son la referencia del sector, tanto en sus versiones cortas como largas. Su actualización ha tenido lugar después de la aparición de la tercera generación del Montero. Su motor turbodiésel con "common rail" les ha igualado, aunque no ha tenido reflejo en el diseño, un tanto obsoleto. La versión corta del Blazer está disponible sólo en gasolina. Con más potencia y cilindrada que el Montero de tres puertas, obtiene mejores cifras en prestaciones puras. Sin embargo, el Chevrolet no puede evitar esconder su naturaleza americana primando más el confort y la habitabilidad, que el comportamiento en sí. Además, el cambio automático penaliza un tanto los resultados potenciales del motor de 4,3 litros. El veterano del sector mantiene sus rasgos prácticamente inalterables, salvo pequeños retoques. Es el más todo terreno de los siete, algo que lógicamente repercute en su respuesta en carretera. La comodidad y la habitabilidad sigue siendo su punto débil. Sus dimensiones interiores son notables y el confort de viaje resulta bastante notable debido a unas suspensiones equilibradas. Su excesivo peso pasa factura en terrenos irregulares y rutas forestales. Con 40 CV menos que el Montero, el Terrano II poco puede esgrimir frente a la realización corta de Mmitsubishi. De todos modos, al igual que el Frontera es una buena opción si se quiere gastar menos dinero. Sobresale por sus cualidades dinámicas en carretera, gracias a unas suspensiones bastante firmes, que limitan sus posibilidades camperasEl motor de un litro de capacidad inferior al del Montero en la versión corta hace inviable toda comparación. Aun así, el Opel Frontera es una buena apuesta si se quiere gastar menos dinero. Su comportamiento todo terreno mejora respecto a generaciones anteriores, aunque sus cotas y ángulos, especialmente, el ventral y el de salida, son algo escasos. Algo menos potente que el Montero, el Land Cruiser es el competidor que más se le asemeja, por diseño, capacidad y prestaciones. Ambos son la referencia del sector, tanto en sus versiones cortas como largas. Su actualización ha tenido lugar después de la aparición de la tercera generación del Montero. Su motor turbodiésel con "common rail" les ha igualado, aunque no ha tenido reflejo en el diseño, un tanto obsoleto. La versión corta del Blazer está disponible sólo en gasolina. Con más potencia y cilindrada que el Montero de tres puertas, obtiene mejores cifras en prestaciones puras. Sin embargo, el Chevrolet no puede evitar esconder su naturaleza americana primando más el confort y la habitabilidad, que el comportamiento en sí. Además, el cambio automático penaliza un tanto los resultados potenciales del motor de 4,3 litros. El veterano del sector mantiene sus rasgos prácticamente inalterables, salvo pequeños retoques. Es el más todo terreno de los siete, algo que lógicamente repercute en su respuesta en carretera. La comodidad y la habitabilidad sigue siendo su punto débil. Sus dimensiones interiores son notables y el confort de viaje resulta bastante notable debido a unas suspensiones equilibradas. Su excesivo peso pasa factura en terrenos irregulares y rutas forestales. Con 40 CV menos que el Montero, el Terrano II poco puede esgrimir frente a la realización corta de Mmitsubishi. De todos modos, al igual que el Frontera es una buena opción si se quiere gastar menos dinero. Sobresale por sus cualidades dinámicas en carretera, gracias a unas suspensiones bastante firmes, que limitan sus posibilidades camperasEl motor de un litro de capacidad inferior al del Montero en la versión corta hace inviable toda comparación. Aun así, el Opel Frontera es una buena apuesta si se quiere gastar menos dinero. Su comportamiento todo terreno mejora respecto a generaciones anteriores, aunque sus cotas y ángulos, especialmente, el ventral y el de salida, son algo escasos. Algo menos potente que el Montero, el Land Cruiser es el competidor que más se le asemeja, por diseño, capacidad y prestaciones. Ambos son la referencia del sector, tanto en sus versiones cortas como largas. Su actualización ha tenido lugar después de la aparición de la tercera generación del Montero. Su motor turbodiésel con "common rail" les ha igualado, aunque no ha tenido reflejo en el diseño, un tanto obsoleto. La versión corta del Blazer está disponible sólo en gasolina. Con más potencia y cilindrada que el Montero de tres puertas, obtiene mejores cifras en prestaciones puras. Sin embargo, el Chevrolet no puede evitar esconder su naturaleza americana primando más el confort y la habitabilidad, que el comportamiento en sí. Además, el cambio automático penaliza un tanto los resultados potenciales del motor de 4,3 litros. El veterano del sector mantiene sus rasgos prácticamente inalterables, salvo pequeños retoques. Es el más todo terreno de los siete, algo que lógicamente repercute en su respuesta en carretera. La comodidad y la habitabilidad sigue siendo su punto débil. Sus dimensiones interiores son notables y el confort de viaje resulta bastante notable debido a unas suspensiones equilibradas. Su excesivo peso pasa factura en terrenos irregulares y rutas forestales. Con 40 CV menos que el Montero, el Terrano II poco puede esgrimir frente a la realización corta de Mmitsubishi. De todos modos, al igual que el Frontera es una buena opción si se quiere gastar menos dinero. Sobresale por sus cualidades dinámicas en carretera, gracias a unas suspensiones bastante firmes, que limitan sus posibilidades camperasEl motor de un litro de capacidad inferior al del Montero en la versión corta hace inviable toda comparación. Aun así, el Opel Frontera es una buena apuesta si se quiere gastar menos dinero. Su comportamiento todo terreno mejora respecto a generaciones anteriores, aunque sus cotas y ángulos, especialmente, el ventral y el de salida, son algo escasos. Algo menos potente que el Montero, el Land Cruiser es el competidor que más se le asemeja, por diseño, capacidad y prestaciones. Ambos son la referencia del sector, tanto en sus versiones cortas como largas. Su actualización ha tenido lugar después de la aparición de la tercera generación del Montero. 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Con 40 CV menos que el Montero, el Terrano II poco puede esgrimir frente a la realización corta de Mmitsubishi. De todos modos, al igual que el Frontera es una buena opción si se quiere gastar menos dinero. Sobresale por sus cualidades dinámicas en carretera, gracias a unas suspensiones bastante firmes, que limitan sus posibilidades camperasEl motor de un litro de capacidad inferior al del Montero en la versión corta hace inviable toda comparación. Aun así, el Opel Frontera es una buena apuesta si se quiere gastar menos dinero. Su comportamiento todo terreno mejora respecto a generaciones anteriores, aunque sus cotas y ángulos, especialmente, el ventral y el de salida, son algo escasos. Algo menos potente que el Montero, el Land Cruiser es el competidor que más se le asemeja, por diseño, capacidad y prestaciones. Ambos son la referencia del sector, tanto en sus versiones cortas como largas. Su actualización ha tenido lugar después de la aparición de la tercera generación del Montero. Su motor turbodiésel con "common rail" les ha igualado, aunque no ha tenido reflejo en el diseño, un tanto obsoleto.

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