Con más de 5 décadas de existencia y un reconocido prestigio en todos los mercados del mundo, el Land Cruiser se ha constituido como la auténtica referencia entre los todo terreno polivalentes.Ahora, con versiones muy evolucionadas mecánicamente, motores potentes y silenciosos y niveles de equipamiento inéditos en la categoría de los vehículos todo terreno, el Land Cruiser se encuentra en la parte más alta de la categoría, con unos niveles de ventas muy destacables (cerca de 20.000 unidades en España hasta julio de 2005 y casi cinco millones de unidades vendidas en todo el mundo desde su lanzamiento).Dada la solicitud de potenciales clientes con deseo de adquirir una versión avanzada tecnológicamente, pero con menos elementos electrónicos e inferior equipamiento de lujo, y usuarios avanzados que quieren hacer un uso más intenso en campo y prefieren tener una participación más activa y personal en las habilidades todo terreno del vehículo, Toyota España ha decidido lanzar al mercado unas versiones específicas para nuestro mercado, adaptadas a este tipo de clientes, últimamente olvidados por las marcas especializadas en todo terreno. Bajo las denominaciones Land Cruiser KX y KXR, que aportan un equipamiento específico para realizar una conducción más extrema, Toyota España suministra el vehículo a los clientes con todos los requisitos y trámites administrativos legales referentes a la modificación y adaptación del vehículo completamente solucionados (homologaciones, ficha técnica, ITV…), con la misma garantía que el resto de productos de la marca y con la posibilidad de ser reparado en cualquier servicio oficial de la marca sin necesidad de utillajes especiales.Desde Japón, la marca recibe una versión específica, adaptada directamente por la fábrica para la utilización intensiva fuera de carretera que previsiblemente se va a hacer del vehículo.
Está basado en una versión de carrocería de cinco puertas, similar a la de acabado GX, pero con algunas especificaciones técnicas diferentes y cuenta exclusivamente con el motor turbo Diesel D-4D de 3 litros y cuatro cilindros con sistema de inyección common rail, que desarrolla 163 CV, al que se encuentra acoplada una caja de cambios de seis velocidades.
En el interior, en lugar de climatizador se ha instalado un equipo de aire acondicionado, se ha prescindido del equipo de sonido, -aunque se ha dejado la preinstalación de radio, antena y seis altavoces-. El sistema de calefacción se ha reforzado para proporcionar climatización rápida cuando se utiliza el vehículo en condiciones climatológicas adversas (posee un doble sistema con circuito de aceite de silicona, activable mediante interruptor, que, además, eleva el ralentí hasta 1.200 rpm). Dispone de sistema de bloqueo al cien por cien del diferencial central mediante palanca y bloqueo del trasero mediante interruptor y cuenta con una lona enrollable que protege el equipaje del maletero.En el exterior se han suprimido los estribos laterales de aluminio, los retrovisores y tiradores exteriores de las puertas van pintados en negro (los paragolpes van sin pintar) y se han montado unas llantas de chapa 7,5"x17" con neumáticos específicos mixtos 245/65 R17 tipo Scorpion AT, además de unos aletines de goma que ensanchan los pasos de rueda.Con la intención de asegurar la movilidad en las condiciones más complicadas, la mecánica también ha sido convenientemente revisada. Así, se ha prescindido de los sistemas de control de tracción y estabilidad, pero se ha mantenido el ABS (desconectable al insertar la reductora), se ha dotado de sistema eléctrico con doble batería (2 x 105 amperios), alternador más potente (130 A) y motor de arranque un 25 por ciento más potente (2,7 kW).Sobre la base KX, Toyota España ha dado un paso más adelante con la variante KXR, que añade sobre la anterior unas suspensiones adaptadas para un uso extremo, diseñadas especialmente por Proflex y Toyota Francia para vehículos de competición.
Los muelles permiten ganar, respecto al KX, 55 mm adicionales en la parte delantera y 35 en la trasera y los amortiguadores cuentan con botellas separadas y sistema de regulación en compresión y extensión (en 20 posiciones diferentes en alta y baja).
Todas las transformaciones han sido realizadas sin modificar la resistencia de los materiales, sin taladrar el chasis ni realizar soldaduras adicionales.
Cuenta con algunos elementos adicionales, como barras laterales de acero inoxidable ancladas al chasis mediante pletinas y abarcones adaptadas para anclar el soporte de un gato “hi lift", derivabrisas en las ventanillas delanteras para circular con ellas entreabiertas, faros antiniebla (los de serie en otras versiones) y faros suplementarios de largo alcance que funcionan solidariamente con largas.
También se ha instalado una toma de admisión “Snorkel", que permite vadeos profundos y evita la entrada de polvo, así como un cabrestante Ramsey con capacidad de arrastre de 4.000 kg, con cable de acero de 8 mm y una longitud de 29 metros. Tiene mando a distancia con conector en el paragolpes delantero y dispone de caja de relés y llave corta corriente en el vano motor.
Durante la toma de contacto del modelo por las áridas tierras del sur de Marruecos, tuvimos la oportunidad de comprobar el excelente funcionamiento del modelo y, en especial, de las elaboradas suspensiones que monta la versión KXR.Las diferencias mecánicas no influyen en el comportamiento dinámico del modelo, pues van encaminadas a proporcionar una mayor cantidad de energía eléctrica para uso en condiciones extremas (doble batería, alternador mayor, motor de arranque más potente o calefacción más rápida).Tampoco el cambio de llanta y de neumáticos supone una diferencia sustancial en el comportamiento, pues el desarrollo final no se ve afectado, con lo que las prestaciones no varían y, sin embargo, la adherencia cuando se circula fuera de carretera mejora considerablemente.A efectos prácticos, lo más significativo es el comportamiento de las suspensiones en campo, que, prácticamente, “se lo tragan todo" sin que la carrocería se resienta lo más mínimo. Es más, circulando despacio se notan un poco más duras de lo normal, pero en cuanto el ritmo aumenta, la sensación de control y confianza se ve incrementada hasta niveles cercanos al de un vehículo de competición. En carretera no resultan machaconas y logran contener bastante las oscilaciones de la enorme carrocería a la hora de afrontar virajes con decisión.Sin duda alguna, la versión más interesante para uso recreacional es la KXR, puesto que sólo con el incremento de equipamiento reflejado en suspensiones y cabrestante ya se encuentra cubierta la diferencia de precio entre las dos variantes (no llega a 5.000 euros).La otra versión, denominada KX, tiene mayor interés como vehículo de servicio para empresas que requieran transporte de personas a zonas poco accesibles, puesto que lo realmente interesante del modelo se encuentra en las suspensiones.Parece muy acertada la política comercial de Toyota al igualar los precios de las versiones GX con la KX y la VX con la KXR, de forma que los clientes pueden elegir el tipo de vehículo más orientado a sus preferencias sin necesidad de hacer un desembolso económico suplementario. 36.295 euros cuesta la versión KX y 41.220 la KXR.Con más de 5 décadas de existencia y un reconocido prestigio en todos los mercados del mundo, el Land Cruiser se ha constituido como la auténtica referencia entre los todo terreno polivalentes.Ahora, con versiones muy evolucionadas mecánicamente, motores potentes y silenciosos y niveles de equipamiento inéditos en la categoría de los vehículos todo terreno, el Land Cruiser se encuentra en la parte más alta de la categoría, con unos niveles de ventas muy destacables (cerca de 20.000 unidades en España hasta julio de 2005 y casi cinco millones de unidades vendidas en todo el mundo desde su lanzamiento).Dada la solicitud de potenciales clientes con deseo de adquirir una versión avanzada tecnológicamente, pero con menos elementos electrónicos e inferior equipamiento de lujo, y usuarios avanzados que quieren hacer un uso más intenso en campo y prefieren tener una participación más activa y personal en las habilidades todo terreno del vehículo, Toyota España ha decidido lanzar al mercado unas versiones específicas para nuestro mercado, adaptadas a este tipo de clientes, últimamente olvidados por las marcas especializadas en todo terreno. Bajo las denominaciones Land Cruiser KX y KXR, que aportan un equipamiento específico para realizar una conducción más extrema, Toyota España suministra el vehículo a los clientes con todos los requisitos y trámites administrativos legales referentes a la modificación y adaptación del vehículo completamente solucionados (homologaciones, ficha técnica, ITV…), con la misma garantía que el resto de productos de la marca y con la posibilidad de ser reparado en cualquier servicio oficial de la marca sin necesidad de utillajes especiales.Desde Japón, la marca recibe una versión específica, adaptada directamente por la fábrica para la utilización intensiva fuera de carretera que previsiblemente se va a hacer del vehículo.
Está basado en una versión de carrocería de cinco puertas, similar a la de acabado GX, pero con algunas especificaciones técnicas diferentes y cuenta exclusivamente con el motor turbo Diesel D-4D de 3 litros y cuatro cilindros con sistema de inyección common rail, que desarrolla 163 CV, al que se encuentra acoplada una caja de cambios de seis velocidades.
En el interior, en lugar de climatizador se ha instalado un equipo de aire acondicionado, se ha prescindido del equipo de sonido, -aunque se ha dejado la preinstalación de radio, antena y seis altavoces-. El sistema de calefacción se ha reforzado para proporcionar climatización rápida cuando se utiliza el vehículo en condiciones climatológicas adversas (posee un doble sistema con circuito de aceite de silicona, activable mediante interruptor, que, además, eleva el ralentí hasta 1.200 rpm). Dispone de sistema de bloqueo al cien por cien del diferencial central mediante palanca y bloqueo del trasero mediante interruptor y cuenta con una lona enrollable que protege el equipaje del maletero.En el exterior se han suprimido los estribos laterales de aluminio, los retrovisores y tiradores exteriores de las puertas van pintados en negro (los paragolpes van sin pintar) y se han montado unas llantas de chapa 7,5"x17" con neumáticos específicos mixtos 245/65 R17 tipo Scorpion AT, además de unos aletines de goma que ensanchan los pasos de rueda.Con la intención de asegurar la movilidad en las condiciones más complicadas, la mecánica también ha sido convenientemente revisada. Así, se ha prescindido de los sistemas de control de tracción y estabilidad, pero se ha mantenido el ABS (desconectable al insertar la reductora), se ha dotado de sistema eléctrico con doble batería (2 x 105 amperios), alternador más potente (130 A) y motor de arranque un 25 por ciento más potente (2,7 kW).Sobre la base KX, Toyota España ha dado un paso más adelante con la variante KXR, que añade sobre la anterior unas suspensiones adaptadas para un uso extremo, diseñadas especialmente por Proflex y Toyota Francia para vehículos de competición.
Los muelles permiten ganar, respecto al KX, 55 mm adicionales en la parte delantera y 35 en la trasera y los amortiguadores cuentan con botellas separadas y sistema de regulación en compresión y extensión (en 20 posiciones diferentes en alta y baja).
Todas las transformaciones han sido realizadas sin modificar la resistencia de los materiales, sin taladrar el chasis ni realizar soldaduras adicionales.
Cuenta con algunos elementos adicionales, como barras laterales de acero inoxidable ancladas al chasis mediante pletinas y abarcones adaptadas para anclar el soporte de un gato “hi lift", derivabrisas en las ventanillas delanteras para circular con ellas entreabiertas, faros antiniebla (los de serie en otras versiones) y faros suplementarios de largo alcance que funcionan solidariamente con largas.
También se ha instalado una toma de admisión “Snorkel", que permite vadeos profundos y evita la entrada de polvo, así como un cabrestante Ramsey con capacidad de arrastre de 4.000 kg, con cable de acero de 8 mm y una longitud de 29 metros. Tiene mando a distancia con conector en el paragolpes delantero y dispone de caja de relés y llave corta corriente en el vano motor.
Durante la toma de contacto del modelo por las áridas tierras del sur de Marruecos, tuvimos la oportunidad de comprobar el excelente funcionamiento del modelo y, en especial, de las elaboradas suspensiones que monta la versión KXR.Las diferencias mecánicas no influyen en el comportamiento dinámico del modelo, pues van encaminadas a proporcionar una mayor cantidad de energía eléctrica para uso en condiciones extremas (doble batería, alternador mayor, motor de arranque más potente o calefacción más rápida).Tampoco el cambio de llanta y de neumáticos supone una diferencia sustancial en el comportamiento, pues el desarrollo final no se ve afectado, con lo que las prestaciones no varían y, sin embargo, la adherencia cuando se circula fuera de carretera mejora considerablemente.A efectos prácticos, lo más significativo es el comportamiento de las suspensiones en campo, que, prácticamente, “se lo tragan todo" sin que la carrocería se resienta lo más mínimo. Es más, circulando despacio se notan un poco más duras de lo normal, pero en cuanto el ritmo aumenta, la sensación de control y confianza se ve incrementada hasta niveles cercanos al de un vehículo de competición. En carretera no resultan machaconas y logran contener bastante las oscilaciones de la enorme carrocería a la hora de afrontar virajes con decisión.Sin duda alguna, la versión más interesante para uso recreacional es la KXR, puesto que sólo con el incremento de equipamiento reflejado en suspensiones y cabrestante ya se encuentra cubierta la diferencia de precio entre las dos variantes (no llega a 5.000 euros).La otra versión, denominada KX, tiene mayor interés como vehículo de servicio para empresas que requieran transporte de personas a zonas poco accesibles, puesto que lo realmente interesante del modelo se encuentra en las suspensiones.Parece muy acertada la política comercial de Toyota al igualar los precios de las versiones GX con la KX y la VX con la KXR, de forma que los clientes pueden elegir el tipo de vehículo más orientado a sus preferencias sin necesidad de hacer un desembolso económico suplementario. 36.295 euros cuesta la versión KX y 41.220 la KXR.Con más de 5 décadas de existencia y un reconocido prestigio en todos los mercados del mundo, el Land Cruiser se ha constituido como la auténtica referencia entre los todo terreno polivalentes.Ahora, con versiones muy evolucionadas mecánicamente, motores potentes y silenciosos y niveles de equipamiento inéditos en la categoría de los vehículos todo terreno, el Land Cruiser se encuentra en la parte más alta de la categoría, con unos niveles de ventas muy destacables (cerca de 20.000 unidades en España hasta julio de 2005 y casi cinco millones de unidades vendidas en todo el mundo desde su lanzamiento).Dada la solicitud de potenciales clientes con deseo de adquirir una versión avanzada tecnológicamente, pero con menos elementos electrónicos e inferior equipamiento de lujo, y usuarios avanzados que quieren hacer un uso más intenso en campo y prefieren tener una participación más activa y personal en las habilidades todo terreno del vehículo, Toyota España ha decidido lanzar al mercado unas versiones específicas para nuestro mercado, adaptadas a este tipo de clientes, últimamente olvidados por las marcas especializadas en todo terreno. Bajo las denominaciones Land Cruiser KX y KXR, que aportan un equipamiento específico para realizar una conducción más extrema, Toyota España suministra el vehículo a los clientes con todos los requisitos y trámites administrativos legales referentes a la modificación y adaptación del vehículo completamente solucionados (homologaciones, ficha técnica, ITV…), con la misma garantía que el resto de productos de la marca y con la posibilidad de ser reparado en cualquier servicio oficial de la marca sin necesidad de utillajes especiales.Desde Japón, la marca recibe una versión específica, adaptada directamente por la fábrica para la utilización intensiva fuera de carretera que previsiblemente se va a hacer del vehículo.
Está basado en una versión de carrocería de cinco puertas, similar a la de acabado GX, pero con algunas especificaciones técnicas diferentes y cuenta exclusivamente con el motor turbo Diesel D-4D de 3 litros y cuatro cilindros con sistema de inyección common rail, que desarrolla 163 CV, al que se encuentra acoplada una caja de cambios de seis velocidades.
En el interior, en lugar de climatizador se ha instalado un equipo de aire acondicionado, se ha prescindido del equipo de sonido, -aunque se ha dejado la preinstalación de radio, antena y seis altavoces-. El sistema de calefacción se ha reforzado para proporcionar climatización rápida cuando se utiliza el vehículo en condiciones climatológicas adversas (posee un doble sistema con circuito de aceite de silicona, activable mediante interruptor, que, además, eleva el ralentí hasta 1.200 rpm). Dispone de sistema de bloqueo al cien por cien del diferencial central mediante palanca y bloqueo del trasero mediante interruptor y cuenta con una lona enrollable que protege el equipaje del maletero.En el exterior se han suprimido los estribos laterales de aluminio, los retrovisores y tiradores exteriores de las puertas van pintados en negro (los paragolpes van sin pintar) y se han montado unas llantas de chapa 7,5"x17" con neumáticos específicos mixtos 245/65 R17 tipo Scorpion AT, además de unos aletines de goma que ensanchan los pasos de rueda.Con la intención de asegurar la movilidad en las condiciones más complicadas, la mecánica también ha sido convenientemente revisada. Así, se ha prescindido de los sistemas de control de tracción y estabilidad, pero se ha mantenido el ABS (desconectable al insertar la reductora), se ha dotado de sistema eléctrico con doble batería (2 x 105 amperios), alternador más potente (130 A) y motor de arranque un 25 por ciento más potente (2,7 kW).Sobre la base KX, Toyota España ha dado un paso más adelante con la variante KXR, que añade sobre la anterior unas suspensiones adaptadas para un uso extremo, diseñadas especialmente por Proflex y Toyota Francia para vehículos de competición.
Los muelles permiten ganar, respecto al KX, 55 mm adicionales en la parte delantera y 35 en la trasera y los amortiguadores cuentan con botellas separadas y sistema de regulación en compresión y extensión (en 20 posiciones diferentes en alta y baja).
Todas las transformaciones han sido realizadas sin modificar la resistencia de los materiales, sin taladrar el chasis ni realizar soldaduras adicionales.
Cuenta con algunos elementos adicionales, como barras laterales de acero inoxidable ancladas al chasis mediante pletinas y abarcones adaptadas para anclar el soporte de un gato “hi lift", derivabrisas en las ventanillas delanteras para circular con ellas entreabiertas, faros antiniebla (los de serie en otras versiones) y faros suplementarios de largo alcance que funcionan solidariamente con largas.
También se ha instalado una toma de admisión “Snorkel", que permite vadeos profundos y evita la entrada de polvo, así como un cabrestante Ramsey con capacidad de arrastre de 4.000 kg, con cable de acero de 8 mm y una longitud de 29 metros. Tiene mando a distancia con conector en el paragolpes delantero y dispone de caja de relés y llave corta corriente en el vano motor.
Durante la toma de contacto del modelo por las áridas tierras del sur de Marruecos, tuvimos la oportunidad de comprobar el excelente funcionamiento del modelo y, en especial, de las elaboradas suspensiones que monta la versión KXR.Las diferencias mecánicas no influyen en el comportamiento dinámico del modelo, pues van encaminadas a proporcionar una mayor cantidad de energía eléctrica para uso en condiciones extremas (doble batería, alternador mayor, motor de arranque más potente o calefacción más rápida).Tampoco el cambio de llanta y de neumáticos supone una diferencia sustancial en el comportamiento, pues el desarrollo final no se ve afectado, con lo que las prestaciones no varían y, sin embargo, la adherencia cuando se circula fuera de carretera mejora considerablemente.A efectos prácticos, lo más significativo es el comportamiento de las suspensiones en campo, que, prácticamente, “se lo tragan todo" sin que la carrocería se resienta lo más mínimo. Es más, circulando despacio se notan un poco más duras de lo normal, pero en cuanto el ritmo aumenta, la sensación de control y confianza se ve incrementada hasta niveles cercanos al de un vehículo de competición. En carretera no resultan machaconas y logran contener bastante las oscilaciones de la enorme carrocería a la hora de afrontar virajes con decisión.Sin duda alguna, la versión más interesante para uso recreacional es la KXR, puesto que sólo con el incremento de equipamiento reflejado en suspensiones y cabrestante ya se encuentra cubierta la diferencia de precio entre las dos variantes (no llega a 5.000 euros).La otra versión, denominada KX, tiene mayor interés como vehículo de servicio para empresas que requieran transporte de personas a zonas poco accesibles, puesto que lo realmente interesante del modelo se encuentra en las suspensiones.Parece muy acertada la política comercial de Toyota al igualar los precios de las versiones GX con la KX y la VX con la KXR, de forma que los clientes pueden elegir el tipo de vehículo más orientado a sus preferencias sin necesidad de hacer un desembolso económico suplementario. 36.295 euros cuesta la versión KX y 41.220 la KXR.Con más de 5 décadas de existencia y un reconocido prestigio en todos los mercados del mundo, el Land Cruiser se ha constituido como la auténtica referencia entre los todo terreno polivalentes.Ahora, con versiones muy evolucionadas mecánicamente, motores potentes y silenciosos y niveles de equipamiento inéditos en la categoría de los vehículos todo terreno, el Land Cruiser se encuentra en la parte más alta de la categoría, con unos niveles de ventas muy destacables (cerca de 20.000 unidades en España hasta julio de 2005 y casi cinco millones de unidades vendidas en todo el mundo desde su lanzamiento).Dada la solicitud de potenciales clientes con deseo de adquirir una versión avanzada tecnológicamente, pero con menos elementos electrónicos e inferior equipamiento de lujo, y usuarios avanzados que quieren hacer un uso más intenso en campo y prefieren tener una participación más activa y personal en las habilidades todo terreno del vehículo, Toyota España ha decidido lanzar al mercado unas versiones específicas para nuestro mercado, adaptadas a este tipo de clientes, últimamente olvidados por las marcas especializadas en todo terreno. Bajo las denominaciones Land Cruiser KX y KXR, que aportan un equipamiento específico para realizar una conducción más extrema, Toyota España suministra el vehículo a los clientes con todos los requisitos y trámites administrativos legales referentes a la modificación y adaptación del vehículo completamente solucionados (homologaciones, ficha técnica, ITV…), con la misma garantía que el resto de productos de la marca y con la posibilidad de ser reparado en cualquier servicio oficial de la marca sin necesidad de utillajes especiales.Desde Japón, la marca recibe una versión específica, adaptada directamente por la fábrica para la utilización intensiva fuera de carretera que previsiblemente se va a hacer del vehículo.
Está basado en una versión de carrocería de cinco puertas, similar a la de acabado GX, pero con algunas especificaciones técnicas diferentes y cuenta exclusivamente con el motor turbo Diesel D-4D de 3 litros y cuatro cilindros con sistema de inyección common rail, que desarrolla 163 CV, al que se encuentra acoplada una caja de cambios de seis velocidades.
En el interior, en lugar de climatizador se ha instalado un equipo de aire acondicionado, se ha prescindido del equipo de sonido, -aunque se ha dejado la preinstalación de radio, antena y seis altavoces-. El sistema de calefacción se ha reforzado para proporcionar climatización rápida cuando se utiliza el vehículo en condiciones climatológicas adversas (posee un doble sistema con circuito de aceite de silicona, activable mediante interruptor, que, además, eleva el ralentí hasta 1.200 rpm). Dispone de sistema de bloqueo al cien por cien del diferencial central mediante palanca y bloqueo del trasero mediante interruptor y cuenta con una lona enrollable que protege el equipaje del maletero.En el exterior se han suprimido los estribos laterales de aluminio, los retrovisores y tiradores exteriores de las puertas van pintados en negro (los paragolpes van sin pintar) y se han montado unas llantas de chapa 7,5"x17" con neumáticos específicos mixtos 245/65 R17 tipo Scorpion AT, además de unos aletines de goma que ensanchan los pasos de rueda.Con la intención de asegurar la movilidad en las condiciones más complicadas, la mecánica también ha sido convenientemente revisada. Así, se ha prescindido de los sistemas de control de tracción y estabilidad, pero se ha mantenido el ABS (desconectable al insertar la reductora), se ha dotado de sistema eléctrico con doble batería (2 x 105 amperios), alternador más potente (130 A) y motor de arranque un 25 por ciento más potente (2,7 kW).Sobre la base KX, Toyota España ha dado un paso más adelante con la variante KXR, que añade sobre la anterior unas suspensiones adaptadas para un uso extremo, diseñadas especialmente por Proflex y Toyota Francia para vehículos de competición.
Los muelles permiten ganar, respecto al KX, 55 mm adicionales en la parte delantera y 35 en la trasera y los amortiguadores cuentan con botellas separadas y sistema de regulación en compresión y extensión (en 20 posiciones diferentes en alta y baja).
Todas las transformaciones han sido realizadas sin modificar la resistencia de los materiales, sin taladrar el chasis ni realizar soldaduras adicionales.
Cuenta con algunos elementos adicionales, como barras laterales de acero inoxidable ancladas al chasis mediante pletinas y abarcones adaptadas para anclar el soporte de un gato “hi lift", derivabrisas en las ventanillas delanteras para circular con ellas entreabiertas, faros antiniebla (los de serie en otras versiones) y faros suplementarios de largo alcance que funcionan solidariamente con largas.
También se ha instalado una toma de admisión “Snorkel", que permite vadeos profundos y evita la entrada de polvo, así como un cabrestante Ramsey con capacidad de arrastre de 4.000 kg, con cable de acero de 8 mm y una longitud de 29 metros. Tiene mando a distancia con conector en el paragolpes delantero y dispone de caja de relés y llave corta corriente en el vano motor.
Durante la toma de contacto del modelo por las áridas tierras del sur de Marruecos, tuvimos la oportunidad de comprobar el excelente funcionamiento del modelo y, en especial, de las elaboradas suspensiones que monta la versión KXR.Las diferencias mecánicas no influyen en el comportamiento dinámico del modelo, pues van encaminadas a proporcionar una mayor cantidad de energía eléctrica para uso en condiciones extremas (doble batería, alternador mayor, motor de arranque más potente o calefacción más rápida).Tampoco el cambio de llanta y de neumáticos supone una diferencia sustancial en el comportamiento, pues el desarrollo final no se ve afectado, con lo que las prestaciones no varían y, sin embargo, la adherencia cuando se circula fuera de carretera mejora considerablemente.A efectos prácticos, lo más significativo es el comportamiento de las suspensiones en campo, que, prácticamente, “se lo tragan todo" sin que la carrocería se resienta lo más mínimo. Es más, circulando despacio se notan un poco más duras de lo normal, pero en cuanto el ritmo aumenta, la sensación de control y confianza se ve incrementada hasta niveles cercanos al de un vehículo de competición. En carretera no resultan machaconas y logran contener bastante las oscilaciones de la enorme carrocería a la hora de afrontar virajes con decisión.Sin duda alguna, la versión más interesante para uso recreacional es la KXR, puesto que sólo con el incremento de equipamiento reflejado en suspensiones y cabrestante ya se encuentra cubierta la diferencia de precio entre las dos variantes (no llega a 5.000 euros).La otra versión, denominada KX, tiene mayor interés como vehículo de servicio para empresas que requieran transporte de personas a zonas poco accesibles, puesto que lo realmente interesante del modelo se encuentra en las suspensiones.Parece muy acertada la política comercial de Toyota al igualar los precios de las versiones GX con la KX y la VX con la KXR, de forma que los clientes pueden elegir el tipo de vehículo más orientado a sus preferencias sin necesidad de hacer un desembolso económico suplementario. 36.295 euros cuesta la versión KX y 41.220 la KXR.
Toyota Land Cruiser KX y KXR
Toyota España ha desarrollado unas nuevas versiones especiales del Land Cruiser basadas en la carrocería de cinco puertas con motor Diesel, que cuentan con una mecánica fiable en todo tipo de condiciones, un equipamiento específico para el desarrollo de actividades off road y un precio realmente competitivo.







