Toyota Corolla Verso 1.8 VVT-I Sol aut.

Toyota ha dado en el clavo con este monovolumen que combina una mecánica refinada con holgura interior y comportamiento dinámico. Además, para los clientes que desean un mayor confort en la conducción, esta versión está acompañada por una caja de cambios automática.

Toyota Corolla Verso 1.8 VVT-I Sol aut.
Toyota Corolla Verso 1.8 VVT-I Sol aut.

La impresión que tenemos es la de encontrarnos en un coche funcional y práctico, características que, como se ha visto, no están reñidas con un habitáculo cómodo y holgado. La altura, superior a 1,60 metros, y el diseño exterior del modelo proporcionan una sensación de hallarnos en un vehículo amplio y confortable en el que el tamaño de las ventanillas y lunetas ahonda en esta percepción de interior luminoso y diáfano. La calidad de los materiales utilizados y el gusto por el detalle muestran a las claras la intención de Toyota con el Corolla Verso. Las inserciones, simulando fibra de carbono, en el salpicadero, los mandos de equipo de radio y CD integrados en el volante (al menos en la versión probada) y los embellecedores que rodean los botones de los elevalunas eléctricos, todo ello de serie en la versión probada, proporcionan una imagen interior más lujosa y elegante. Esta conjugación de la armonía visual con el agrado en el manejo de los mandos encaja con la vocación "europea" que la firma Toyota ha buscado voluntariamente con el lanzamiento de la nueva gama Corolla y que, como se verá, tendrá su continuidad en el bastidor, diseño exterior y funcionamiento del motor.

El puesto de conducción está convenientemente terminado con un asiento mullido, de varias posibilidades de regulación y buena sujeción. La única pega que hay que ponerle es la falta de regulación en profundidad del volante, el cual no combina bien con la posición, bastante elevada, del conductor.