Toyota Aygo

Toyota da un paso decisivo en su proceso de conquista del mercado europeo: lanza un coche para el segmento A, el de los más pequeños. Se trata del Aygo, un interesante modelo surgido de la colaboración con el grupo PSA. En Toyota quieren que este coche lleve a sus concesionarios a un público nuevo para ellos: el de la Generación Y.

Toyota Aygo
Toyota Aygo

El proyecto Aygo tiene a la gente de Toyota muy ilusionada. Aseguran que será el quinto modelo por importancia comercial para la casa en Europa y dicen que servirá para abrir las puertas de la empresa a los consumidores jóvenes, los integrantes de la llamada Generación Y. Pensando en esa gente que hoy está entre los 20 y los 30 años, Toyota ha decidido entrar en el segmento A, una parte del mercado que no había frecuentado hasta ahora. Para esta operación, se han buscado un socio que sí conoce bien el mundo de los pequeños vehículos urbanos: el grupo PSA (Peugeot-Citroën). Juntas, las tres compañías han creado un coche que en Toyota se llama Aygo; en Citroën, C1 y en Peugeot, 107. Los japoneses son los primeros en presentarlo y tienen de su parte la ventaja de haber sido ellos los encargados de diseñar la arquitectura del coche.

El Aygo es un coche pequeño, muy compacto, pero muy bien equipado. Explican en la firma nipona que han tratado de romper la idea tradicional que decía que los coches del segmento A eran prácticos, funcionales y baratos, pero poco equipados, faltos de calidad, de potencia y de vuelo estético. Con este proyecto, Toyota quiere demostrar que se puede hacer un vehículo urbano, eficaz en la ciudad, útil, bien equipado, mejor rematado y atractivo a los ojos de un público cada vez más exigente. Por si fuera poco, prometen que tendrá unos precios muy “competitivos". En la práctica, es un bastidor sencillo, con las ruedas en las cuatro esquinas, un motor tricilíndrico VVT-i de un litro, carrocerías de tres o cinco puertas y un interior de cuatro plazas bien resuelto y de cierta calidad.
Presentado en Roma, paraíso de los coches "mini", el Aygo ha dejado claro que tiene una clara vocación urbanita, pero también que no le asustan las carreteras abiertas. Toyota tiene la tecnología y PSA tiene la logística y el conocimiento del mercado. Esta es la base de una alianza industrial que ha sorprendido a muchos observadores. Las dos compañías se han puesto de acuerdo para producir una plataforma y unos motores comunes, ambos de origen Toyota, que, después, cada marca “personaliza" a su gusto.
La elección del grupo PSA por parte de Toyota no es baladí. Tiene que ver con la capacidad de los franceses para organizar una estructura logística barata y eficaz, negociando con los proveedores unos precios lo más ajustados posible. A Peugeot y Citroën les ha tocado la tarea de buscar los componentes y hacer que la producción sea posible.
Después, ingeniería, diseño y piezas se unen en una fábrica construida en Kolin, en la República Checa. Esta factoría, gestionada por la “joint-venture" TPCA, monta 300.000 coches por año para las tres marcas implicadas. La primera unidad salió de las cadenas de montaje el pasado 28 de febrero y se espera que la instalación trabaje a pleno ritmo a finales de este año. Las ventas del Aygo deberían rondar los 100.000 vehículos por año, una cifra que contribuirá a que Toyota alcance su meta de vender 1,2 millones de coches en Europa a la altura de 2010. Aunque todavía no se conocen los precios, sí se sabe que el coche se pondrá a la venta definitivamente en España para el mes de septiembre. Antes, durante el verano, se acercará el coche al público y se dejará que éste lo pruebe. Cuando llegue al mercado, el Aygo estará disponible sólo con el motor de gasolina de un litro y habrá que esperar hasta 2006 para montar una mecánica Diesel. Además, se ofrece en tres acabados -Aygo, Sound y Sport- y en tres colores –rojo, negro y azul-. Más adelante habrá otras variantes y acabados, además de ampliaciones en los listados de equipamiento y opciones.En nuestro país se han previsto unas ventas de 1.500 unidades para este primer año. Para el segundo, en cambio, el objetivo ya estará en 3.600 unidades, lo que supondrá un 7 por ciento de las ventas del segmento A. Y, todo, sin vender coches a empresas de alquiler. Creen que el más vendido será el acabado Sound, con la mitad de las matriculaciones. Un 45 por ciento será para el Sport y sólo un 5 por ciento para el más básico Aygo.Al hacer un coche dirigido a la gente joven, Toyota ha tenido que acercarse a este enorme colectivo de personas que nacieron entre 1.975 y 1.985. En este acercamiento, han descubierto que los jóvenes de hoy son personas inquietas, individualistas, exigentes, consumisas… Son gente que cada vez tiene menos fronteras, que se mueve con facilidad, que maneja tecnología punta y que sabe muy bien lo que necesita y lo que quiere.
Según Miguel Fonseca, responsable de Toyota España, hay en nuestro país 6,8 millones de personas jóvenes que están a punto de empezar a comprar coches y que es preciso encauzar hacia su marca. Para crear este cauce, Fonseca dice que Toyota no confía en los medios tradicionales de información, publicidad y marketing. Creen que estos jóvenes utilizan canales nuevos para informarse y, por tanto, el coche se les hará llegar a través de esos canales.
El más importante de todos es Internet, un soporte común a todos estos chicos y, en este sentido, el medio que se llevará el mayor esfuerzo en publicidad. Después, habrá márketing viral, revistas, webs… Un enorme despliegue de tácticas publicitarias indirectas que tienen como objetivo transmitir la idea de que este coche es algo diferente. También han pensado en llevar el coche a las zonas de marcha, lo han utilizado como plataforma para DJ’s, han dejado que lo pinten artistas urbanos… El proyecto Aygo tiene a la gente de Toyota muy ilusionada. Aseguran que será el quinto modelo por importancia comercial para la casa en Europa y dicen que servirá para abrir las puertas de la empresa a los consumidores jóvenes, los integrantes de la llamada Generación Y. Pensando en esa gente que hoy está entre los 20 y los 30 años, Toyota ha decidido entrar en el segmento A, una parte del mercado que no había frecuentado hasta ahora. Para esta operación, se han buscado un socio que sí conoce bien el mundo de los pequeños vehículos urbanos: el grupo PSA (Peugeot-Citroën). Juntas, las tres compañías han creado un coche que en Toyota se llama Aygo; en Citroën, C1 y en Peugeot, 107. Los japoneses son los primeros en presentarlo y tienen de su parte la ventaja de haber sido ellos los encargados de diseñar la arquitectura del coche.

El Aygo es un coche pequeño, muy compacto, pero muy bien equipado. Explican en la firma nipona que han tratado de romper la idea tradicional que decía que los coches del segmento A eran prácticos, funcionales y baratos, pero poco equipados, faltos de calidad, de potencia y de vuelo estético. Con este proyecto, Toyota quiere demostrar que se puede hacer un vehículo urbano, eficaz en la ciudad, útil, bien equipado, mejor rematado y atractivo a los ojos de un público cada vez más exigente. Por si fuera poco, prometen que tendrá unos precios muy “competitivos". En la práctica, es un bastidor sencillo, con las ruedas en las cuatro esquinas, un motor tricilíndrico VVT-i de un litro, carrocerías de tres o cinco puertas y un interior de cuatro plazas bien resuelto y de cierta calidad.
Presentado en Roma, paraíso de los coches "mini", el Aygo ha dejado claro que tiene una clara vocación urbanita, pero también que no le asustan las carreteras abiertas. Toyota tiene la tecnología y PSA tiene la logística y el conocimiento del mercado. Esta es la base de una alianza industrial que ha sorprendido a muchos observadores. Las dos compañías se han puesto de acuerdo para producir una plataforma y unos motores comunes, ambos de origen Toyota, que, después, cada marca “personaliza" a su gusto.
La elección del grupo PSA por parte de Toyota no es baladí. Tiene que ver con la capacidad de los franceses para organizar una estructura logística barata y eficaz, negociando con los proveedores unos precios lo más ajustados posible. A Peugeot y Citroën les ha tocado la tarea de buscar los componentes y hacer que la producción sea posible.
Después, ingeniería, diseño y piezas se unen en una fábrica construida en Kolin, en la República Checa. Esta factoría, gestionada por la “joint-venture" TPCA, monta 300.000 coches por año para las tres marcas implicadas. La primera unidad salió de las cadenas de montaje el pasado 28 de febrero y se espera que la instalación trabaje a pleno ritmo a finales de este año. Las ventas del Aygo deberían rondar los 100.000 vehículos por año, una cifra que contribuirá a que Toyota alcance su meta de vender 1,2 millones de coches en Europa a la altura de 2010. Aunque todavía no se conocen los precios, sí se sabe que el coche se pondrá a la venta definitivamente en España para el mes de septiembre. Antes, durante el verano, se acercará el coche al público y se dejará que éste lo pruebe. Cuando llegue al mercado, el Aygo estará disponible sólo con el motor de gasolina de un litro y habrá que esperar hasta 2006 para montar una mecánica Diesel. Además, se ofrece en tres acabados -Aygo, Sound y Sport- y en tres colores –rojo, negro y azul-. Más adelante habrá otras variantes y acabados, además de ampliaciones en los listados de equipamiento y opciones.En nuestro país se han previsto unas ventas de 1.500 unidades para este primer año. Para el segundo, en cambio, el objetivo ya estará en 3.600 unidades, lo que supondrá un 7 por ciento de las ventas del segmento A. Y, todo, sin vender coches a empresas de alquiler. Creen que el más vendido será el acabado Sound, con la mitad de las matriculaciones. Un 45 por ciento será para el Sport y sólo un 5 por ciento para el más básico Aygo.Al hacer un coche dirigido a la gente joven, Toyota ha tenido que acercarse a este enorme colectivo de personas que nacieron entre 1.975 y 1.985. En este acercamiento, han descubierto que los jóvenes de hoy son personas inquietas, individualistas, exigentes, consumisas… Son gente que cada vez tiene menos fronteras, que se mueve con facilidad, que maneja tecnología punta y que sabe muy bien lo que necesita y lo que quiere.
Según Miguel Fonseca, responsable de Toyota España, hay en nuestro país 6,8 millones de personas jóvenes que están a punto de empezar a comprar coches y que es preciso encauzar hacia su marca. Para crear este cauce, Fonseca dice que Toyota no confía en los medios tradicionales de información, publicidad y marketing. Creen que estos jóvenes utilizan canales nuevos para informarse y, por tanto, el coche se les hará llegar a través de esos canales.
El más importante de todos es Internet, un soporte común a todos estos chicos y, en este sentido, el medio que se llevará el mayor esfuerzo en publicidad. Después, habrá márketing viral, revistas, webs… Un enorme despliegue de tácticas publicitarias indirectas que tienen como objetivo transmitir la idea de que este coche es algo diferente. También han pensado en llevar el coche a las zonas de marcha, lo han utilizado como plataforma para DJ’s, han dejado que lo pinten artistas urbanos…