Toyota Avensis 2.2 D-4D

Nos vamos hasta Hamburgo para conducir el que, aseguran, es el motor Diesel más limpio del mundo. Lo lleva el Avensis y no sólo le sienta bien al medio ambiente: potente, rápido y silencioso, el nuevo 2.2 D-4D también tiene importantes ventajas para ti, conductor. Se ofrece en dos versiones de 150 y 177 CV, es la potencia que le faltaba a su gama de gasóleo.

Toyota Avensis 2.2 D-4D
Toyota Avensis 2.2 D-4D

Toyota se había quedado un poco “cortita" con la oferta de gasóleo del Avensis. Hasta ahora, el tope de gama era el 2.0 D-4D que ofrecía 116 CV. Resultaba un motor suave y silencioso, pero le faltaba algo de empuje (lo hemos probado con la carrocería sedán y te ofrecemos un poco más abajo el enlace). La propia marca reconocía que muchos de sus clientes estaban esperando a la llegada de mecánicas más potentes; no olvidemos que, en este segmento, suelen demandarse propulsores de más de 130 CV.Ahora, por fin, la caballería ha llegado: ya está a la venta el nuevo 2.2 D-4D, que se ofrece con versiones de 150 y 177 CV. Los nuevos propulsores le sientan al Avensis como “agua de mayo". No sólo porque le ayudarán a optar por el título de “más vendido del segmento" (ya lo es en gasolina), sino porque –además- la diferencia se nota, y mucho, en carretera. Y no sólo eso: estamos ante el propulsor Diesel más limpio del mundo y uno de los más avanzados tecnológicamente. En el Salón de París, llegó como un prototipo: el D4-D 180 Clean Power, que anunciaba unas emisiones contaminantes de Libro Guiness. Ahora, demuestran que no sólo es posible llevarlo a un coche de calle, sino también viable. Así, el 2.2 D-4D de 177 CV recoge todo ese arsenal tecnológico y lo aplica para convertirse en, aseguran, el Diesel más limpio que circula ahora mismo por nuestras carreteras. ¿Cómo lo han conseguido? Está fábricado íntegramente en aluminio e incluso pesa menos que el actual 2.0 D-4D (25 kilos menos). Fíjate en la ficha técnica que te ofrecemos; concretamente en la casilla de relación de compresión: 15,8:1. Los Diesel que se comercializan en estos momentos rondan los 17:1-18:1. Esto significa que el cilindro tiene que hacer menos fuerza para reducir la mezcla de combustible. También incorpora una nueva generación de bujías de precalentamiento cerámicas, capaces de alcanzar unas temperaturas más altas. Por si fuera poco,se utilizan inyectores piezoeléctricos, que pueden inyectar un mayor volumen de combustible de forma más precisa y resultan dos veces más rápidos que los tradicionales (que suelen ser de solenoide). La explicación mecánica se entiende muy bien cuando nos ponemos al volante. El arranque en frío resulta mucho más rápido, se contamina menos (adiós a los humos blancos), su funcionamiento es más suave y la inyección se hace de forma más rápida (pueden llegar a hacer hasta cinco inyecciones por ciclo, mientras que el Avensis 2.0 D4-D se conformaba con tres). Es decir, no sólo se reducirán las emisiones contaminantes, sino que también se mejorará el consumo y la potencia. Todavía no tenemos nuestros propios datos, pero, sólo echando un vistazo a los datos oficiales de todos sus rivales, el nuevo motor del Avensis queda muy bien situado. Aunque hay más modelos que podrían plantarle cara, hemos querido recoger una muestra de los recién llegados al mercado. Estamos ante lo “más in" en gasóleo, a la espera de que Renault dé a conocer su esperado Laguna 2.0 dCi de 170 CV (será para septiembre). Juzga tú mismo.

  Avensis
2.2 D-4D
Passat
2.0 TDI
Mondeo
2.2 TDCi
Laguna
2.2 dCi
Relación de compresión 15,8:1 18:1 17,5:1 18:1
Potencia máxima 177 CV a
3.600 rpm
170 CV a
4.000 rpm
155 CV a
3.500 rpm
150 CV a
4.000 rpm
Par máximo 400 Nm a
2.000-2.600 rpm
350 Nm a
1.800 rpm
400 Nm a
1.800 rpm
320 Nm a
1.750 rpm
Velocidad máxima 220 km/h 223 km/h 220 km/h 215 km/h
Aceleración 0-100 km/h 8,6 seg 8,6 seg 8,7 seg 9,8 seg
Consumo medio 6,1 l/100km 6,1 l/100km 6,1 l/100km 6,5 l/100km
Por su parte, la variante del 2.2 D-4D de 150 CV comparte el 85 por ciento de los componentes de la mecánica de 177 CV, pero hay algunas diferencias. La versión menos potente no posee los inyectores piezoeléctricos y, sobre todo, no se ha visto beneficiada de la tecnología D-CAT.En Toyota han ido por delante de la legislación y han tenido que esperar a que los diversos gobiernos reaccionaran y se impusiera la venta de gasóleo bajo en contenido de azufre. En España, este tipo de combustible se vende desde principios de año, por lo que no tendrás ningún problema a la hora de repostar con los nuevos Avensis.
D-CAT significa literalmente “Diesel Clean Advanced Technology". Es decir, la tecnología Diesel limpia y avanzada. ¿Han exagerado con el nombre? Los responsables de la marca aseguran que no. Esta tecnología será la clave de sus nuevos motores y, de hecho, ya han realizado 1.622 nuevas patentes basadas en este invento.
¿Por qué es especial? Para empezar, porque lo limpia todo: emisiones de hidrocarburos, monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno y partículas. De ello se encarga un catalizador de 4 vías bautizado como DPNR. Se trata de una especie de filtro muy poroso, donde queda atrapada toda esta “basura" que se produce en el funcionamiento del motor. Luego, entra en acción EPI (el Exhaust Port Injector), un quinto inyector que actúa en el colector de escape: en el momento necesario, inyecta más combustible, sube la temperatura y se queman los excesos de azufre. Así, se han ahorrado el filtro de partículas, como –por ejemplo- utilizan los HDI del grupo PSA. No se necesita ningún mantenimiento, ni aditivos.
Para controlar en qué momento el D-CAT realiza cada cosa, el sistema incorpora 16 sensores distintos: el objetivo es conseguir constantemente la temperatura óptima para que las emisiones de humo sean lo más bajas posibles.