Smart Forfour 1.1 Pulse

¿Puede un vehículo tan vanguardista como el Forfour guardar las tradiciones de la familia? Sin duda; el Smart ofrece ahora sus virtudes a cuatro personas, pero conserva el mismo espíritu del primer modelo.

Más orientado al confort que el Smart, el Jazz destaca por unas suspensiones muy suaves –demasiado, en algunas ocasiones- para sus ocupantes y por un equipamiento en el que se incluye el aire acondicionado de serie. Sin embargo, sus prestaciones y comportamiento no están tan afinados como en el Forfour. Eso sí, sobre el papel, su consumo es mucho más ajustado.El Lancia destaca por su diseño refinado, mucho más clásico que el del Forfour, pero igualmente llamativo. El interior ha sido muy cuidado y ofrece multitud de terminaciones, así como un completo equipamiento (aunque, en este apartado, el Smart sigue llevando la delantera). Asimismo, cuenta con un motor muy capaz.El Mazda2 tiene todos los argumentos para convertirse en un gran rival del Smart: un precio similar, un motor con una potencia y un comportamiento parecidos, una plataforma muy afinada y cinco plazas de serie. Sin embargo, el equipamiento básico del modelo japonés es bastante más escaso que el del Forfour y su diseño (la gran ventaja del germano frente a sus rivales) no es tan llamativo.El “pariente" más cercano del Forfour comparte plataforma, el motor, el eje trasero, el cambio manual (de cinco marchas), el sistema de escape y la instalación del depósito de combustible con nuestro protagonista. Pese a sus similitudes, esta versión del Colt es algo más cara que el Smart objeto de nuestra prueba. La razón no está en un mejor equipamiento (el ESP ni siquiera se ofrece como opción), sino en la mayor modularidad del modelo nipón: la configuración de su interior puede variarse a placer.Más orientado al confort que el Smart, el Jazz destaca por unas suspensiones muy suaves –demasiado, en algunas ocasiones- para sus ocupantes y por un equipamiento en el que se incluye el aire acondicionado de serie. Sin embargo, sus prestaciones y comportamiento no están tan afinados como en el Forfour. Eso sí, sobre el papel, su consumo es mucho más ajustado.El Lancia destaca por su diseño refinado, mucho más clásico que el del Forfour, pero igualmente llamativo. El interior ha sido muy cuidado y ofrece multitud de terminaciones, así como un completo equipamiento (aunque, en este apartado, el Smart sigue llevando la delantera). Asimismo, cuenta con un motor muy capaz.El Mazda2 tiene todos los argumentos para convertirse en un gran rival del Smart: un precio similar, un motor con una potencia y un comportamiento parecidos, una plataforma muy afinada y cinco plazas de serie. Sin embargo, el equipamiento básico del modelo japonés es bastante más escaso que el del Forfour y su diseño (la gran ventaja del germano frente a sus rivales) no es tan llamativo.El “pariente" más cercano del Forfour comparte plataforma, el motor, el eje trasero, el cambio manual (de cinco marchas), el sistema de escape y la instalación del depósito de combustible con nuestro protagonista. Pese a sus similitudes, esta versión del Colt es algo más cara que el Smart objeto de nuestra prueba. La razón no está en un mejor equipamiento (el ESP ni siquiera se ofrece como opción), sino en la mayor modularidad del modelo nipón: la configuración de su interior puede variarse a placer.Más orientado al confort que el Smart, el Jazz destaca por unas suspensiones muy suaves –demasiado, en algunas ocasiones- para sus ocupantes y por un equipamiento en el que se incluye el aire acondicionado de serie. Sin embargo, sus prestaciones y comportamiento no están tan afinados como en el Forfour. Eso sí, sobre el papel, su consumo es mucho más ajustado.El Lancia destaca por su diseño refinado, mucho más clásico que el del Forfour, pero igualmente llamativo. El interior ha sido muy cuidado y ofrece multitud de terminaciones, así como un completo equipamiento (aunque, en este apartado, el Smart sigue llevando la delantera). Asimismo, cuenta con un motor muy capaz.El Mazda2 tiene todos los argumentos para convertirse en un gran rival del Smart: un precio similar, un motor con una potencia y un comportamiento parecidos, una plataforma muy afinada y cinco plazas de serie. Sin embargo, el equipamiento básico del modelo japonés es bastante más escaso que el del Forfour y su diseño (la gran ventaja del germano frente a sus rivales) no es tan llamativo.El “pariente" más cercano del Forfour comparte plataforma, el motor, el eje trasero, el cambio manual (de cinco marchas), el sistema de escape y la instalación del depósito de combustible con nuestro protagonista. Pese a sus similitudes, esta versión del Colt es algo más cara que el Smart objeto de nuestra prueba. La razón no está en un mejor equipamiento (el ESP ni siquiera se ofrece como opción), sino en la mayor modularidad del modelo nipón: la configuración de su interior puede variarse a placer.Más orientado al confort que el Smart, el Jazz destaca por unas suspensiones muy suaves –demasiado, en algunas ocasiones- para sus ocupantes y por un equipamiento en el que se incluye el aire acondicionado de serie. Sin embargo, sus prestaciones y comportamiento no están tan afinados como en el Forfour. Eso sí, sobre el papel, su consumo es mucho más ajustado.El Lancia destaca por su diseño refinado, mucho más clásico que el del Forfour, pero igualmente llamativo. El interior ha sido muy cuidado y ofrece multitud de terminaciones, así como un completo equipamiento (aunque, en este apartado, el Smart sigue llevando la delantera). Asimismo, cuenta con un motor muy capaz.El Mazda2 tiene todos los argumentos para convertirse en un gran rival del Smart: un precio similar, un motor con una potencia y un comportamiento parecidos, una plataforma muy afinada y cinco plazas de serie. Sin embargo, el equipamiento básico del modelo japonés es bastante más escaso que el del Forfour y su diseño (la gran ventaja del germano frente a sus rivales) no es tan llamativo.El “pariente" más cercano del Forfour comparte plataforma, el motor, el eje trasero, el cambio manual (de cinco marchas), el sistema de escape y la instalación del depósito de combustible con nuestro protagonista. Pese a sus similitudes, esta versión del Colt es algo más cara que el Smart objeto de nuestra prueba. La razón no está en un mejor equipamiento (el ESP ni siquiera se ofrece como opción), sino en la mayor modularidad del modelo nipón: la configuración de su interior puede variarse a placer.Más orientado al confort que el Smart, el Jazz destaca por unas suspensiones muy suaves –demasiado, en algunas ocasiones- para sus ocupantes y por un equipamiento en el que se incluye el aire acondicionado de serie. Sin embargo, sus prestaciones y comportamiento no están tan afinados como en el Forfour. Eso sí, sobre el papel, su consumo es mucho más ajustado.El Lancia destaca por su diseño refinado, mucho más clásico que el del Forfour, pero igualmente llamativo. El interior ha sido muy cuidado y ofrece multitud de terminaciones, así como un completo equipamiento (aunque, en este apartado, el Smart sigue llevando la delantera). Asimismo, cuenta con un motor muy capaz.El Mazda2 tiene todos los argumentos para convertirse en un gran rival del Smart: un precio similar, un motor con una potencia y un comportamiento parecidos, una plataforma muy afinada y cinco plazas de serie. Sin embargo, el equipamiento básico del modelo japonés es bastante más escaso que el del Forfour y su diseño (la gran ventaja del germano frente a sus rivales) no es tan llamativo.El “pariente" más cercano del Forfour comparte plataforma, el motor, el eje trasero, el cambio manual (de cinco marchas), el sistema de escape y la instalación del depósito de combustible con nuestro protagonista. Pese a sus similitudes, esta versión del Colt es algo más cara que el Smart objeto de nuestra prueba. La razón no está en un mejor equipamiento (el ESP ni siquiera se ofrece como opción), sino en la mayor modularidad del modelo nipón: la configuración de su interior puede variarse a placer.