Skoda Octavia Combi

Skoda acaba de presentar en la República Checa la nueva generación del Octavia Combi. Este modelo cuenta con las virtudes de la berlina media con el añadido de poseer un mayor espacio para el maletero y una mayor versatilidad, junto a una imagen, en nuestra opinión, más atractiva y lúdica.

Skoda Octavia Combi
Skoda Octavia Combi

Las versiones familiares dejaron hace mucho tiempo de ser los “patitos feos" de las gamas y en Skoda lo saben perfectamente, pues en Fabia y Octavia estas variantes se venden bastante bien, sobre todo en otros países europeos. Ahora, los diseñadores ponen especial énfasis en crear automóviles bellos, no meras versiones alargadas y con portón.Así surgió la primera generación del Octavia Combi y, con las mismas premisas, la segunda que, según los responsables de la marca, espera copar el 25 por ciento de las ventas de la gama Octavia.Desde Skoda se quiere, sin embargo, abandonar la imagen que tiene de coche accesible por precio y acceder a un público más sofisticado y preocupado por el diseño y el comportamiento dinámico. La verdad es que los cambios estéticos de este Combi respecto a su anterior generación no son muy notables y el ojo inexperto sólo podrá diferenciarlo si agudiza mucho la vista en la zona de los faros y en la trasera, con el portón algo más tendido.Sin embargo, en el interior las diferencias son más profundas, y en él se nota un salto de calidad importante. El diseño es algo sobrio, eso sí, pero los materiales y los ajustes han mejorado bastante, sin que tenga demasiado que envidiar a modelos como el Passat, del mismo grupo automovilístico. Nos han parecido muy útiles la cantidad de huecos para depositar los “inseparables" objetos que siempre portamos (llaves, cartera, móvil, etc) a los que hay que sumar una guantera bastante grande. Las plazas delanteras son algo estrechas, al igual que las traseras, dónde no hay problema con la altura, pues tienen unas cotas muy destacables. Mejor para cuatro pasajeros, que para cinco, eso sí. La plataforma sobre la que se asienta este Octavia Combi es la misma que posee la berlina y, que, a su vez, es la base de modelos tan dispares como el Audi A3 y el Seat Toledo. Su chasis ofrece un comportamiento dinámico destacado, con una configuración de las suspensiones tendentes al confort, aunque la firmeza de las mismas aumenta en las versiones más potentes. Hemos tenido la oportunidad de ponernos a los mandos de tres Octavia Combi con tres diferentes motorizaciones y , en todas, las sensaciones han sido muy positivas. El 1.6 MPI de 102 CV se muestra bastante justo en cuanto al nivel prestacional, aunque su asociación con el cambio automático de doble embrague DSG disimula algo ese problema. Es un coche tranquilo y suficiente para aquellos clientes que gusten de una conducción sosegada, aun así se pueden mantener cruceros veloces y en ciudad tendremos bastante par en la zona baja del cuentarrevoluciones. Por su parte, el 2.0 FSI de 150 CV es la variante más potente del Octavia en gasolina y, aunque, no tiene un tacto deportivo, cumple con creces, sobre todo a alto régimen. Aparte es un motor bastante silencioso y con buenas prestaciones.Finalmente, el 2.0 TDI de 140 CV tiene todos los visos de acaparar el mayor número de ventas, pues conjuga un motor potente y con un importante empuje a medio régimen, con unos consumos irrisorios. Este propulsor ya es un viejo conocido dentro de los modelos del Grupo Volkswagen y hemos tenido la ocasión de probarlo en varios de ellos, como el A3, el Golf o el Toledo siempre con muy buenos resultados. Completan la gama, dos versiones intermedias tanto de gasolina como de gasóleo. Se trata del 1.6 FSI (con inyección directa de gasolina) de 115 CV y el 1.9 TDI de 105 CV que parecen también buenas opciones por precio y capacidad de marcha.