Skoda Octavia 1.9 TDI/105 Trend

Pocas versiones nos ofrecen lo que este Octavia TDI: motor económico, pero potente, y una habitabilidad interior digna de segmentos superiores. Y ello, a buen precio.

Skoda Octavia 1.9 TDI/105 Trend
Skoda Octavia 1.9 TDI/105 Trend

Skoda actualizó su modelo más vendido, el Octavia, la pasada primavera. Los cambios estéticos se perciben en mayor o menor medida dependiendo de lo observadores que seamos, pero, sin duda, lo que más destaca de esta nueva generación es su mayor longitud. Esta característica redunda en diversos puntos, todos ellos positivos: aumento de la batalla (mejor comportamiento) y mayor espacio interior (más espacio para las plazas traseras y un impresionante maletero).El protagonista de nuestra prueba es el motor 1.9 TDI que anuncia 105 CV. Se trata de un propulsor tremendamente equilibrado. Permite un agradable manejo, gracias a su lineal subida de vueltas, su sucesiva y continua oferta de par motor en todos los rangos y su entrega de potencia hasta lo más alto del cuentavueltas. En nuestro banco de rodillos, este propulsor nos ha sorprendido gratamente. No ofrece los 105 CV anunciados, sino bastantes más. Cuando gira a 3.840 vueltas, rinde 122 CV. Este dato es importante, pero lo es aún más el par motor, que ofrece entre 20 y 30 mkg, y disponible en casi todo el rango de uso de la mecánica. No es necesario hacer un uso intensivo de la palanca de cambios para conseguir las máximas prestaciones del propulsor, con lo que se acentúa esa orientación al confort que pretende la marca con este modelo. Aunque dudamos de que esté entre sus prioridades, Skoda ha dotado al Octavia de un aceptable carácter deportivo (la versión más rácing, que sí la hay, denominada RS, ofrece, según versiones, 150 ó 180 CV de potencia). Este ademán de deportividad se expresa, fundamentalmente, en un chasis equilibrado que permite una dinámica divertida, a la par que confortable, y que transmite una sensación elevada de seguridad al volante. La dirección resulta agradable, rápida y precisa. Las vueltas de volante son las justas (3) y el diámetro de giro (10,2 metros) dota de agilidad al conjunto, sobre todo en maniobras de aparcamiento y en recorridos urbanos. Pero sigamos con la dinámica. No es de extrañar que el chasis nos haya parecido ágil y que nos haya recordado, inevitablemente, a alguno de sus hermanos dentro del Grupo Audi-Volkswagen (Audi A3 ó Volkswagen Golf). Es normal. El nuevo Octavia se monta sobre la misma plataforma que los mencionados automóviles. Hay que preguntarse si un aumento en la batalla (hasta los 2,5 metros) como consecuencia de la ampliación de la longitud (4,5 metros) influye o no en el comportamiento. La respuesta es que sí influye, pero positivamente. El paso por curva se realiza con total garantía y a una velocidad respetable. Primero entra el morro y, tras él, el tren trasero obediente y sin aspavientos. Apenas sufrimos balanceos en apoyos, ni "desmanes" en frenadas o aceleraciones fuertes; podemos decir que estamos ante un vehículo neutro en su comportamiento. Si forzamos la máquina, se convertirá en subvirador, aunque esta situación apenas será perceptible para nosotros, porque los controles de estabilidad (una opción por 470 euros) y de tracción (de serie) están ahí para corregir ligeros contratiempos, siempre, eso sí, de manera poco intrusiva. La frenada resulta efectiva y limpia. Gracias a unos muelles firmes, la carrocería apenas se inclina hacia delante al pisar el pedal central. Según las mediciones registradas por nuestro Centro Técnico, el Octavia recorre 74 metros antes de detenerse, cuando circula a 140 km/h. A estas prestaciones reseñables contribuyen los neumáticos que calzaba nuestro coche de pruebas (205/60 R sobre llantas de 15 pulgadas), que no son los que vienen de serie en la versión (195/65 R 15).El Octavia acelera de 0 a 100 km/h, según nuestras mediciones, en 11,1 segundos. Una de las bazas importantes que nos presenta el protagonista de la prueba es el bajo consumo. Apenas nos detuvimos en la gasolinera para repostar; de hecho, tiene un depósito de 55 litros y una autonomía en torno a los 800 km. El Octavia consume, de media, según nuestro Centro Técnico, unos 6,3 litros a los 100 km. Cifra espectacular, si tenemos en cuenta que, bajo nuestro pie derecho, llevamos cerca de 125 CV de potencia reales.

También son reducidas las emisiones de ruido. A pesar de que se trata de una mecánica de gasóleo, tradicionalmente más ruidosas, este propulsor no resulta especialmente molesto en este punto. Al ralentí, apenas alcanza los 49,7 dB, mientras que, cuando circula por encima de los 100 km/h, se coloca en 68,3 dB. El ruido no se filtra al interior, una característica que redunda, aún más, en el confort del habitáculo.