Skoda Octavia 1.8 T RS

Esta versión RS se sitúa como la más potente de la gama y responde a un planteamiento de claro corte deportivo que se ve acentuado por su agresiva imagen exterior, un exclusivo habitáculo y una suspensión específica, de tarados más firmes y 15 mm más baja que las de sus hermanos de gama.

Skoda Octavia 1.8 T RS
Skoda Octavia 1.8 T RS

En zonas más viradas y con firme rizado, el comportamiento no se degrada en absoluto y lo que es más sorprendente es que la pérdida de confort no es significativa. La dirección es muy instantánea y el tren trasero se muestra algo más receptivo a los cambios de apoyo, pero sin perder sus «buenos modos» en ningún caso, lo que permite una mayor agilidad en zonas de curvas sin que se requieran unas dotes de conducción especialmente avanzadas. Los frenos cumplen con creces su función y a las brillantes distancias obtenidas en nuestras mediciones hay que añadir una resistencia al calentamiento notable, que autoriza el mantenimiento de una conducción decididamente deportiva durante largos trayectos sin que presenten síntomas de desfallecimiento. En conjunto, el nuevo RS presenta unos resultados muy satisfactorios y con escasos puntos flacos. En este sentido podría reprochársele las ausencias del tercer reposacabezas en las plazas posteriores o el lavaluneta posterior, elementos para los que debe recurrirse a la lista de opciones con el consiguiente sobreprecio. Otro detalle que para algunos podría resultar negativo está en los consumos, muy sensibles a los cambios de ritmo, y que, en conducción deportiva, pueden situarse por encima de los 15 l/100 km, pero que se mantienen dentro de unos márgenes bastantes razonables en conducción «normal».El precio, por debajo de los cuatro millones de pesetas, se nos antoja muy competitivo con relación a lo que ofrece. Una berlina de cinco puertas, sumamente polivalente, una mecánica potente, un excelente bastidor y una dotación de equipamiento en la que, salvo por los detalles mencionados, no se aprecian lagunas. El paragolpes delantero ha sido sustituido por otro con espoiler integrado y una abertura de refrigeración delantera que acentúa su imagen deportiva. Los estribos laterales y un discreto alerón posterior distinguen al Octavia más deportivo, que luce en la calandra delantera y en la parte posterior los anagramas V RS. La salida de escape con forma rectangular y rematada en acero inoxidable completa las diferencias visuales.En el interior también se ha dotado al RS de una personalidad propia. Asientos y tapicería son específicos, con un diseño anatómico envolvente y una combinación de tejidos en tela y cuero, atractiva a la vista y adherente al tacto, con lo que los pasajeros disponen de una buena sujeción lateral en las curvas. El volante y la palanca de cambios tapizados en cuero, los pedales, con detalles metálicos, y la instrumentación, de diferentes tonos, van acompañados de ciertos detalles en la consola y el salpicadero simulando fibra de carbono para crear una atmósfera deportiva en el habitáculo.En la práctica, las mejoras efectuadas en el apartado mecánico de bastidor se suman a las bondades ya conocidas del Octavia en su faceta dinámica. Los 180 CV de potencia y la respuesta a medio régimen de esta mecánica proporcionan el agrado de conducción necesario, acompañado de la contundencia de respuesta que proporciona siempre un turbocompresor. La generosa batalla y la mayor firmeza de las suspensiones transmiten un aplomo a alta velocidad muy apreciado por el conductor que desde los primeros metros tiene una agradable sensación de confianza.