Skoda Fabia RS

Elementos deportivos -mecánica e interior- y otros no tanto –suspensiones- se combinan en la apuesta más radical –en Diesel- de la gama Fabia, el RS.

Skoda Fabia RS
Skoda Fabia RS

Uno de los hermanos deportivos de este Fabia RS es el Ibiza FR. Hasta hace unas semanas era la versión Diesel más “rácing" de esta gama; con la llegada del Cupra TDI (160 CV) pasa a ocupar un segundo plano. De la que hablamos, equipa el mismo propulsor que nuestro protagonista. Según los datos de nuestro Centro Técnico, ofrece 141 CV a 3.840 y un par motor de 35,23 mkg a 2.310 giros; menos prestaciones que el Skoda, que dió 147 CV a 3.870 rpm y 36,65 mkg a 2.240 vueltas en nuestro banco de rodillos.
Es un poco más caro que el Skoda (apenas 360 euros), es más rápido en aceleración y tiene la mayor velocidad punta de entre los modelos analizados (208 km/h). Sin embargo, los consumos oficiales son más abultados que los del Fabia RS. Por ejemplo, consume 7,1 litros a los 100 km en ciclos urbanos, mientras que el Skoda se coloca en 6,7 litros. De la misma forma, en recorridos extraubanos gasta 4,5 litros (Ibiza) frente a 4,2 (Fabia). En ambos casos, la caja de cambios es manual de seis velocidades y los desarrollos están pautados para conseguir aprovechar la mecánica a fondo sin perjudicar por ello los consumos. El Ibiza tiene una capacidad de maletero mayor que la de nuestro protagonista, pero menor a la contabilizada por nuestro Centro Técnico en el otro modelo con el que lo comparamos (el Polo).

El equipamiento de serie del vehículo de origen español dispone, como en el Skoda, de ABS, airbags de conductor y pasajero, suspensión deportiva, Climatronic y llantas de 16 pulgadas sobre las que se montan neumáticos 205/45R. Acaba de llegar al mercado el Polo de gasóleo más deportivo. Monta el mismo propulsor que nuestro protagonista y es casi 1.000 euros más caro (18.800 euros). A pesar de que se trata de la misma mecánica, en el Polo anuncia una velocidad punta superior (206 km/h frente a los 204 del Fabia) y una mayor aceleración de 0 a 100 km/h (9,3 segundos, apenas tres décimas menos que nuestro protagonista).
El espacio para las piernas de los ocupantes de las plazas traseras es mayor en el caso del Fabia (76 cm), mientras que el Polo ofrece 74 cm. La cota de anchura en la parte delantera, sin embargo, es amplia en el caso del Volkswagen (136 cm), mientras que en la parte trasera la “mejor marca" es para el Skoda (133 cm, dos centímetros más que su contrincante). El diseño interior de ambos modelos es parco, aunque en el caso del Polo hay alguna que otra concesión juvenil. Ambos modelos se diferencian del resto de la gama en el exterior y el interior por elementos deportivos: spoiler, faldones, doble salida de escape o distintivo RS (Fabia) y GT (Polo).
Los dos coches tienen suspensiones deportivas de serie y se les ha rebajado la carrocería (unos 15 mm) para conseguir un comportamiento y un aspecto aún más rácing. Ambos llevan neumáticos de bajo perfil de serie (205/45 R) sobre llantas de aleación de 16 pulgadas.
El equipamiento es similar: Polo y Fabia montan de serie ABS, airbags de conductor, pasajero y delanteros laterales, climatizador, cierre centralizado, control de tracción, elevalunas eléctricos delanteros e interior deportivo con cuero en volante y palanca de cambios. Uno de los hermanos deportivos de este Fabia RS es el Ibiza FR. Hasta hace unas semanas era la versión Diesel más “rácing" de esta gama; con la llegada del Cupra TDI (160 CV) pasa a ocupar un segundo plano. De la que hablamos, equipa el mismo propulsor que nuestro protagonista. Según los datos de nuestro Centro Técnico, ofrece 141 CV a 3.840 y un par motor de 35,23 mkg a 2.310 giros; menos prestaciones que el Skoda, que dió 147 CV a 3.870 rpm y 36,65 mkg a 2.240 vueltas en nuestro banco de rodillos.
Es un poco más caro que el Skoda (apenas 360 euros), es más rápido en aceleración y tiene la mayor velocidad punta de entre los modelos analizados (208 km/h). Sin embargo, los consumos oficiales son más abultados que los del Fabia RS. Por ejemplo, consume 7,1 litros a los 100 km en ciclos urbanos, mientras que el Skoda se coloca en 6,7 litros. De la misma forma, en recorridos extraubanos gasta 4,5 litros (Ibiza) frente a 4,2 (Fabia). En ambos casos, la caja de cambios es manual de seis velocidades y los desarrollos están pautados para conseguir aprovechar la mecánica a fondo sin perjudicar por ello los consumos. El Ibiza tiene una capacidad de maletero mayor que la de nuestro protagonista, pero menor a la contabilizada por nuestro Centro Técnico en el otro modelo con el que lo comparamos (el Polo).

El equipamiento de serie del vehículo de origen español dispone, como en el Skoda, de ABS, airbags de conductor y pasajero, suspensión deportiva, Climatronic y llantas de 16 pulgadas sobre las que se montan neumáticos 205/45R. Acaba de llegar al mercado el Polo de gasóleo más deportivo. Monta el mismo propulsor que nuestro protagonista y es casi 1.000 euros más caro (18.800 euros). A pesar de que se trata de la misma mecánica, en el Polo anuncia una velocidad punta superior (206 km/h frente a los 204 del Fabia) y una mayor aceleración de 0 a 100 km/h (9,3 segundos, apenas tres décimas menos que nuestro protagonista).
El espacio para las piernas de los ocupantes de las plazas traseras es mayor en el caso del Fabia (76 cm), mientras que el Polo ofrece 74 cm. La cota de anchura en la parte delantera, sin embargo, es amplia en el caso del Volkswagen (136 cm), mientras que en la parte trasera la “mejor marca" es para el Skoda (133 cm, dos centímetros más que su contrincante). El diseño interior de ambos modelos es parco, aunque en el caso del Polo hay alguna que otra concesión juvenil. Ambos modelos se diferencian del resto de la gama en el exterior y el interior por elementos deportivos: spoiler, faldones, doble salida de escape o distintivo RS (Fabia) y GT (Polo).
Los dos coches tienen suspensiones deportivas de serie y se les ha rebajado la carrocería (unos 15 mm) para conseguir un comportamiento y un aspecto aún más rácing. Ambos llevan neumáticos de bajo perfil de serie (205/45 R) sobre llantas de aleación de 16 pulgadas.
El equipamiento es similar: Polo y Fabia montan de serie ABS, airbags de conductor, pasajero y delanteros laterales, climatizador, cierre centralizado, control de tracción, elevalunas eléctricos delanteros e interior deportivo con cuero en volante y palanca de cambios. Uno de los hermanos deportivos de este Fabia RS es el Ibiza FR. Hasta hace unas semanas era la versión Diesel más “rácing" de esta gama; con la llegada del Cupra TDI (160 CV) pasa a ocupar un segundo plano. De la que hablamos, equipa el mismo propulsor que nuestro protagonista. Según los datos de nuestro Centro Técnico, ofrece 141 CV a 3.840 y un par motor de 35,23 mkg a 2.310 giros; menos prestaciones que el Skoda, que dió 147 CV a 3.870 rpm y 36,65 mkg a 2.240 vueltas en nuestro banco de rodillos.
Es un poco más caro que el Skoda (apenas 360 euros), es más rápido en aceleración y tiene la mayor velocidad punta de entre los modelos analizados (208 km/h). Sin embargo, los consumos oficiales son más abultados que los del Fabia RS. Por ejemplo, consume 7,1 litros a los 100 km en ciclos urbanos, mientras que el Skoda se coloca en 6,7 litros. De la misma forma, en recorridos extraubanos gasta 4,5 litros (Ibiza) frente a 4,2 (Fabia). En ambos casos, la caja de cambios es manual de seis velocidades y los desarrollos están pautados para conseguir aprovechar la mecánica a fondo sin perjudicar por ello los consumos. El Ibiza tiene una capacidad de maletero mayor que la de nuestro protagonista, pero menor a la contabilizada por nuestro Centro Técnico en el otro modelo con el que lo comparamos (el Polo).

El equipamiento de serie del vehículo de origen español dispone, como en el Skoda, de ABS, airbags de conductor y pasajero, suspensión deportiva, Climatronic y llantas de 16 pulgadas sobre las que se montan neumáticos 205/45R. Acaba de llegar al mercado el Polo de gasóleo más deportivo. Monta el mismo propulsor que nuestro protagonista y es casi 1.000 euros más caro (18.800 euros). A pesar de que se trata de la misma mecánica, en el Polo anuncia una velocidad punta superior (206 km/h frente a los 204 del Fabia) y una mayor aceleración de 0 a 100 km/h (9,3 segundos, apenas tres décimas menos que nuestro protagonista).
El espacio para las piernas de los ocupantes de las plazas traseras es mayor en el caso del Fabia (76 cm), mientras que el Polo ofrece 74 cm. La cota de anchura en la parte delantera, sin embargo, es amplia en el caso del Volkswagen (136 cm), mientras que en la parte trasera la “mejor marca" es para el Skoda (133 cm, dos centímetros más que su contrincante). El diseño interior de ambos modelos es parco, aunque en el caso del Polo hay alguna que otra concesión juvenil. Ambos modelos se diferencian del resto de la gama en el exterior y el interior por elementos deportivos: spoiler, faldones, doble salida de escape o distintivo RS (Fabia) y GT (Polo).
Los dos coches tienen suspensiones deportivas de serie y se les ha rebajado la carrocería (unos 15 mm) para conseguir un comportamiento y un aspecto aún más rácing. Ambos llevan neumáticos de bajo perfil de serie (205/45 R) sobre llantas de aleación de 16 pulgadas.
El equipamiento es similar: Polo y Fabia montan de serie ABS, airbags de conductor, pasajero y delanteros laterales, climatizador, cierre centralizado, control de tracción, elevalunas eléctricos delanteros e interior deportivo con cuero en volante y palanca de cambios.