Skoda Fabia RS

Elementos deportivos -mecánica e interior- y otros no tanto –suspensiones- se combinan en la apuesta más radical –en Diesel- de la gama Fabia, el RS.

Skoda Fabia RS
Skoda Fabia RS

Lo cierto es que este Fabia RS no destaca exteriormente como otras versiones deportivas a las que nos tienen acostumbrados los fabricantes de automóviles, mucho más "tuneadas". Sí es cierto que, fijándonos bien, podemos observar la doble salida del escape, pinzas de freno verdes, el pequeño spoiler en la parte trasera o los faldones delanteros que integran las luces antiniebla y que están presididos por una parrilla laminada (poco deportiva comparada con la de nido de abeja del recién nacido Ibiza Cupra). Para el público en general y siempre en movimiento (sin parar a mirar el interior, que es otra historia), no se acusa la presencia de todo un utilitario deportivo (en el Clio Renault Sport, por ejemplo, es muy evidente y en el mencionado Ibiza FR, también). En el RS la apariencia exterior es bastante más discreta que en los anteriores.

Para tratarse de un coche que cuesta casi tres millones de las antiguas pesetas, el acabado interior, sobre todo en lo que se refiere al aspecto de los plásticos, no nos ha entusiasmado. Sí, es cierto, rezuma carácter deportivo en cada centímetro cuadrado del habitáculo, pero los materiales –demasiado plástico- no están a la altura.

Los asientos deportivos con tapicería bitono y bordados con el distintivo RS sujetan a la perfección, son muy cómodos, pero acusamos falta de mullido a la altura de los riñones, característica que “sufrimos" tras varios cientos de kilómetros a bordo. En la parte trasera, el mullido firme de los asientos hace que sean bastante cómodos, incluso en recorridos largos. Estamos ante uno de los vehículos con más espacio en las plazas traseras (anchura y espacio para las piernas) del segmento. La carrocería de cinco puertas resta imagen deportiva a un modelo destinado principalmente al público joven. La posición de conducción es cómoda; bajo nuestros pies, alfombrilla con el logotipo deportivo y un pedalier metálico agujereado muy deportivo. El tacto del volante, recubierto de cuero, y el de la palanca, también en este material, resulta agradable. Si recorremos con la vista el interior, desde el puesto de conducción, no encontramos grandes cambios respecto al resto de versiones de la gama. Un protector metálico bajo las puertas delanteras nos indica que estamos en la versión RS del Fabia. Resulta complicado encontrar “contrincantes" a la altura de nuestro protagonista fuera de los que hallamos en el Grupo Audi-Volkswagen, al que pertenece este Fabia RS. Nos referimos al Volkswagen Polo GT y al Seat Ibiza TDI FR. De ellos te ofrecemos una completa información en el análisis de la sección de “Rivales".

Fuera del mencionado consorcio automovilístico germano, hay diversos utilitarios con mecánicas Diesel que no hemos seleccionado por uno de los siguientes criterios: o bien su potencia es inferior (la mayoría de las veces) o bien su precio queda bastante por debajo del de nuestro protagonista. Estamos hablando de modelos como el Fiat Punto Multijet HGT (de 100 CV de potencia, sólo disponible en carrocería de 3 puertas y cuesta 16.700 euros); Citroën C3 (92 CV y 15.920 euros de precio); Mitsubishi Colt 1.5 DiD (con mecánica de 95 CV y 18.012); Opel Corsa CDTi (de 100 CV y 17.172 euros); Peugeot 206 HDI (90 CV y 15.555 euros); Renault Clio dCi (100 CV y 14.500 euros) y MG ZR TD (de 101 CV y 18.029 euros). Tres carrocerías (sedán, familiar –denominada combi- y compacta de cinco puertas), tres niveles de acabado y ocho motores componen la gama del modelo Fabia. Skoda ofrece en el mercado español cuatro motores de gasolina (entre 1,2 y 1,4 litros de cilindrada con potencias entre 55 y 101 CV) y otros cuatro Diesel (de 1,4 y 1,9 litros de cilindrada y 64, 75, 101 y 130 CV de potencia). El rango de precios va desde 10.380 euros de la versión básica, que monta un gasolina 1.2 de 55 CV, al más caro, el protagonista de nuestro análisis, que cuesta 17.730 euros.Lo cierto es que este Fabia RS no destaca exteriormente como otras versiones deportivas a las que nos tienen acostumbrados los fabricantes de automóviles, mucho más "tuneadas". Sí es cierto que, fijándonos bien, podemos observar la doble salida del escape, pinzas de freno verdes, el pequeño spoiler en la parte trasera o los faldones delanteros que integran las luces antiniebla y que están presididos por una parrilla laminada (poco deportiva comparada con la de nido de abeja del recién nacido Ibiza Cupra). Para el público en general y siempre en movimiento (sin parar a mirar el interior, que es otra historia), no se acusa la presencia de todo un utilitario deportivo (en el Clio Renault Sport, por ejemplo, es muy evidente y en el mencionado Ibiza FR, también). En el RS la apariencia exterior es bastante más discreta que en los anteriores.

Para tratarse de un coche que cuesta casi tres millones de las antiguas pesetas, el acabado interior, sobre todo en lo que se refiere al aspecto de los plásticos, no nos ha entusiasmado. Sí, es cierto, rezuma carácter deportivo en cada centímetro cuadrado del habitáculo, pero los materiales –demasiado plástico- no están a la altura.

Los asientos deportivos con tapicería bitono y bordados con el distintivo RS sujetan a la perfección, son muy cómodos, pero acusamos falta de mullido a la altura de los riñones, característica que “sufrimos" tras varios cientos de kilómetros a bordo. En la parte trasera, el mullido firme de los asientos hace que sean bastante cómodos, incluso en recorridos largos. Estamos ante uno de los vehículos con más espacio en las plazas traseras (anchura y espacio para las piernas) del segmento. La carrocería de cinco puertas resta imagen deportiva a un modelo destinado principalmente al público joven. La posición de conducción es cómoda; bajo nuestros pies, alfombrilla con el logotipo deportivo y un pedalier metálico agujereado muy deportivo. El tacto del volante, recubierto de cuero, y el de la palanca, también en este material, resulta agradable. Si recorremos con la vista el interior, desde el puesto de conducción, no encontramos grandes cambios respecto al resto de versiones de la gama. Un protector metálico bajo las puertas delanteras nos indica que estamos en la versión RS del Fabia. Resulta complicado encontrar “contrincantes" a la altura de nuestro protagonista fuera de los que hallamos en el Grupo Audi-Volkswagen, al que pertenece este Fabia RS. Nos referimos al Volkswagen Polo GT y al Seat Ibiza TDI FR. De ellos te ofrecemos una completa información en el análisis de la sección de “Rivales".

Fuera del mencionado consorcio automovilístico germano, hay diversos utilitarios con mecánicas Diesel que no hemos seleccionado por uno de los siguientes criterios: o bien su potencia es inferior (la mayoría de las veces) o bien su precio queda bastante por debajo del de nuestro protagonista. Estamos hablando de modelos como el Fiat Punto Multijet HGT (de 100 CV de potencia, sólo disponible en carrocería de 3 puertas y cuesta 16.700 euros); Citroën C3 (92 CV y 15.920 euros de precio); Mitsubishi Colt 1.5 DiD (con mecánica de 95 CV y 18.012); Opel Corsa CDTi (de 100 CV y 17.172 euros); Peugeot 206 HDI (90 CV y 15.555 euros); Renault Clio dCi (100 CV y 14.500 euros) y MG ZR TD (de 101 CV y 18.029 euros). Tres carrocerías (sedán, familiar –denominada combi- y compacta de cinco puertas), tres niveles de acabado y ocho motores componen la gama del modelo Fabia. Skoda ofrece en el mercado español cuatro motores de gasolina (entre 1,2 y 1,4 litros de cilindrada con potencias entre 55 y 101 CV) y otros cuatro Diesel (de 1,4 y 1,9 litros de cilindrada y 64, 75, 101 y 130 CV de potencia). El rango de precios va desde 10.380 euros de la versión básica, que monta un gasolina 1.2 de 55 CV, al más caro, el protagonista de nuestro análisis, que cuesta 17.730 euros.