Seat León Cupra R

Tardarás más en leerte estas líneas que él en pasar de 0 a 100 km/h. Turbo de taquicardia, exhibe 225 CV de potencia y es un tracción delantera. Rápido, no pierdas el tiempo: abróchate a sus asientos Recaro, agarra su volante de cuero y no des tregua a la aguja de su cuentarrevoluciones.

El motor no sólo suena bien, funciona aún mejor. A bajas vueltas, le cuesta un poco más que a sus rivales ponerse en acción, pero, a partir de ahí, es inagotable. Estira, estira, estira... El do de pecho llega sobre las 5.000 vueltas y parece no tener fin. Las aceleraciones son fulgurantes. Quizás es su punto fuerte: nuestro amigo es un velocista de excepción. De hecho, en el 0 a 1.000 metros, logra batir a todos sus rivales con una gran superioridad. Sólo le planta cara el nuevo Golf GTi, que consigue mejores marcas en el 0 a 400 metros. Al volante, sabemos que no se nos echará el tiempo encima cuando nos ponemos a adelantar. También recupera con soltura, aunque no todo es mérito del motor: presenta un buen escalonamiento de marchas.Llegaba el momento de comprobar si el resto del coche estaba a la altura de este superdotado propulsor. Para empezar, la dirección nos da confianza. Además, gracias a sus grandes ruedas (calza neumáticos de perfil 40 sobre llantas de 18 pulgadas), a unas suspensiones muy firmes y a su escasa altura al suelo, parece que el Cupra R va “harando" el asfalto. Eso sí, estamos ante un tracción delantera y toda la fuerza va a parar a las ruedas delanteras: muchos caballos que domar para sólo unas riendas y comprobamos cómo el control de tracción y el de estabilidad (desconectable) nos echan una mano contínuamente. Esta falta de tracción en algunos momentos lastra un poco su comportamiento. Sin embargo, tiene un equipo de frenos eficaz y, sobre todo, infatigable. Por algo lleva cuatro discos de frenos Brembo ventilados en los dos ejes. Eso sí, entre sus rivales, tenemos que indicar que es el que ha tardado más tiempo y más espacio en detenerse lanzado a 140 km/h: 3,68 segundos y 71,1 metros (según nuestro Centro Técnico). El León Cupra R consigue ser el más explosivo de esta nueva hornada de GTi, entre los generalistas reconvertidos al rácing con los que se enfrenta (Civic Type R, Astra Tubo, Mégane Sport o Golf GTi). Cierto que los hay más potentes, pero también más exclusivos y notablemente más caros. Aunque este Seat paga una pequeña factura, tiene unos consumos algo más altos que el resto, sin ser unas cifras prohibitivas: 10,2 litros cada 100 kilómetros de media. Con estas características, es obvio que prefiere moverse entre las carreteras sinuosas de las montañas. En autopista, cierto que es rápido, pero también un poco nervioso: sus suspensiones resultan muy duras y, a alta velocidad, resulta muy sensible a los baches del terreno. También sabe ser suave cuando quiere y el tráfico urbano no le presenta más problemas que sortear las miradas de aquellos que al verlo pasar ya han notado que no es uno más en las calles. Sin duda, la diferencia de potencia con su predecesor se nota en carretera. Y así es, ya que nuestro protagonista es más rápido que el Cupra R de 210 CV. Además, también consume mucho menos y frena mejor. Sin embargo, nos ha llamado la atención que “flojea" a la hora de recuperar: en este apartado era más brillante el modelo que sustituye. También hay que indicar que el resto del coche apenas ha sufrido variaciones respecto a su predecesor; tan sólo se ha puesto al día el bastidor con nuevos palieres.

Cupra R de 210 CV Cupra R de 225 CV
Consumo medio (litros cada 100 km) 10,21 l 10,16 l
Frenada desde 140 km/h 72,2 m 71,1 m
Aceleración 0-100 Km/h: 7,04 s
0-1000 m: 27,25 s
0-100 km/h: 6,68 s
0-1000 m: 26,83 s
Recuperaciones En 4ª: 400 m en 15,59 s/ 1.000 m en 28,86 s
En 5ª: 400 m en 15,96 s/ 1.000 m en 29,15 s
En 6ª: 400 m en 18,87 s/ 1.000 m en 34,18 s
En 4ª: 400 m en 15,97 s/ 1.000 m en 28,86 s
En 5ª: 400 m en 16,12 s/ 1.000 m en 29,38 s
En 6ª: 400 m en 18,87 s/ 1.000 m en 34,21 s
Datos de nuestro Centro Técnico Podría saltar sin problemas a los circuitos. No desentonaría junto a sus hermanos del la Copa Seat León, pero también resulta un coche fácil de conducir por cualquiera. Con él, todos nos podemos sentir pilotos por un día y abandonar la idea de que el coche es tan sólo un instrumento que nos trae y nos lleva.El motor no sólo suena bien, funciona aún mejor. A bajas vueltas, le cuesta un poco más que a sus rivales ponerse en acción, pero, a partir de ahí, es inagotable. Estira, estira, estira... El do de pecho llega sobre las 5.000 vueltas y parece no tener fin. Las aceleraciones son fulgurantes. Quizás es su punto fuerte: nuestro amigo es un velocista de excepción. De hecho, en el 0 a 1.000 metros, logra batir a todos sus rivales con una gran superioridad. Sólo le planta cara el nuevo Golf GTi, que consigue mejores marcas en el 0 a 400 metros. Al volante, sabemos que no se nos echará el tiempo encima cuando nos ponemos a adelantar. También recupera con soltura, aunque no todo es mérito del motor: presenta un buen escalonamiento de marchas.Llegaba el momento de comprobar si el resto del coche estaba a la altura de este superdotado propulsor. Para empezar, la dirección nos da confianza. Además, gracias a sus grandes ruedas (calza neumáticos de perfil 40 sobre llantas de 18 pulgadas), a unas suspensiones muy firmes y a su escasa altura al suelo, parece que el Cupra R va “harando" el asfalto. Eso sí, estamos ante un tracción delantera y toda la fuerza va a parar a las ruedas delanteras: muchos caballos que domar para sólo unas riendas y comprobamos cómo el control de tracción y el de estabilidad (desconectable) nos echan una mano contínuamente. Esta falta de tracción en algunos momentos lastra un poco su comportamiento. Sin embargo, tiene un equipo de frenos eficaz y, sobre todo, infatigable. Por algo lleva cuatro discos de frenos Brembo ventilados en los dos ejes. Eso sí, entre sus rivales, tenemos que indicar que es el que ha tardado más tiempo y más espacio en detenerse lanzado a 140 km/h: 3,68 segundos y 71,1 metros (según nuestro Centro Técnico). El León Cupra R consigue ser el más explosivo de esta nueva hornada de GTi, entre los generalistas reconvertidos al rácing con los que se enfrenta (Civic Type R, Astra Tubo, Mégane Sport o Golf GTi). Cierto que los hay más potentes, pero también más exclusivos y notablemente más caros. Aunque este Seat paga una pequeña factura, tiene unos consumos algo más altos que el resto, sin ser unas cifras prohibitivas: 10,2 litros cada 100 kilómetros de media. Con estas características, es obvio que prefiere moverse entre las carreteras sinuosas de las montañas. En autopista, cierto que es rápido, pero también un poco nervioso: sus suspensiones resultan muy duras y, a alta velocidad, resulta muy sensible a los baches del terreno. También sabe ser suave cuando quiere y el tráfico urbano no le presenta más problemas que sortear las miradas de aquellos que al verlo pasar ya han notado que no es uno más en las calles. Sin duda, la diferencia de potencia con su predecesor se nota en carretera. Y así es, ya que nuestro protagonista es más rápido que el Cupra R de 210 CV. Además, también consume mucho menos y frena mejor. Sin embargo, nos ha llamado la atención que “flojea" a la hora de recuperar: en este apartado era más brillante el modelo que sustituye. También hay que indicar que el resto del coche apenas ha sufrido variaciones respecto a su predecesor; tan sólo se ha puesto al día el bastidor con nuevos palieres.
Cupra R de 210 CV Cupra R de 225 CV
Consumo medio (litros cada 100 km) 10,21 l 10,16 l
Frenada desde 140 km/h 72,2 m 71,1 m
Aceleración 0-100 Km/h: 7,04 s
0-1000 m: 27,25 s
0-100 km/h: 6,68 s
0-1000 m: 26,83 s
Recuperaciones En 4ª: 400 m en 15,59 s/ 1.000 m en 28,86 s
En 5ª: 400 m en 15,96 s/ 1.000 m en 29,15 s
En 6ª: 400 m en 18,87 s/ 1.000 m en 34,18 s
En 4ª: 400 m en 15,97 s/ 1.000 m en 28,86 s
En 5ª: 400 m en 16,12 s/ 1.000 m en 29,38 s
En 6ª: 400 m en 18,87 s/ 1.000 m en 34,21 s
Datos de nuestro Centro Técnico Podría saltar sin problemas a los circuitos. No desentonaría junto a sus hermanos del la Copa Seat León, pero también resulta un coche fácil de conducir por cualquiera. Con él, todos nos podemos sentir pilotos por un día y abandonar la idea de que el coche es tan sólo un instrumento que nos trae y nos lleva.