Seat León 1.9 TDI 105 CV Reference

Llevábamos meses esperando que el nuevo Seat León cayera en nuestras manos… Pero, desde luego, no creíamos que nos iba a satisfacer tanto. El recién llegado es un coche definitivo, un compacto solvente, poderoso y eficaz que hace palidecer a rivales de la talla del Volkswagen Golf, el Ford Focus o el Alfa 147.

Seat León 1.9 TDI 105 CV Reference
Seat León 1.9 TDI 105 CV Reference

Tradicionalmente, el Seat León ha destacado por ser uno de los modelos más grandes y habitables de la categoría. Esta línea se ha mantenido y acrecentado en la nueva época.

Montado sobre el aprovechable bastidor del Golf V, el León ha sido capaz de combinar el espacio interior con un maletero muy bueno (385 litros de capacidad) sólo mejorado por el de su “primo" alemán, que llega a los 400 litros. Así, ofrece magníficas cotas de espacio interior, con un máximo de 78 centímetros para las piernas en las plazas traseras, una cifra sólo superada por el propio Golf, que llega hasta los 79 centímetros. Además, hay 94 centímetros entre el asiento trasero y el techo, una medida que sólo superan el propio Golf y el Astra, que es el mejor en este aspecto con 99 centímetros. Sólo la anchura trasera es mejorable: sus 133 centímetros hablan del sacrifico que ha habido que hacer en amplitud para darle esa pinta de coupé a la carrocería. A pesar de esto, el habitáculo es de lo mejor de la categoría con mucho.Todo esto se logra merced a un esmeradísimo trabajo de ingeniería interior que aprovecha de forma ejemplar los 2,58 metros de batalla que ofrece el bastidor. Y es curioso, porque, a pesar de ser de los más espaciosos, no tiene la batalla más grande (el Focus, por ejemplo, tiene 2,64 metros mientras que el Golf ofrece un centímetro más que el León (2,59)), lo que sólo puede explicarse por un mejor trabajo sobre la ergonomía. Además, tampoco es el más grande de la categoría en términos absolutos: con sus 4,32 metros de largo, el León está lejos de 4,42 del Mazda. Sin embargo, sí aventaja a Golf, Focus y Astra, por poner tres ejemplos.

A la habitabilidad que dan todas estas cifras contribuye también el hecho de que el León, de momento, sea siempre cinco puertas. El acceso siempre será muy bueno tanto a las plazas de pasajeros como al maletero. En los últimos tiempos, la estética interior del León se había ido quedando muy anticuada, algo que no pasaba con su aspecto exterior, más resistente al paso del tiempo. Conscientes de esto, en Seat han aprovechado la renovación del “envoltorio" para darle un aire muy moderno al habitáculo.Desde luego, es de aplaudir este esfuerzo de la compañía española por esquivar ese aspecto “de familia" que impregna a todos los habitáculos de Audi, Skoda y Volkswagen, siempre muy correctos pero muy serios.

En su empeño por diferenciar al León, los diseñadores de Seat se han aventurado a utilizar formas, acabados, texturas y materiales que destacan por su modernidad y su atrevimiento. Esto se nota, sobre todo, en la consola central, de formas irregulares y colores diferentes a los del resto del salpicadero, en una línea más cercana a las de coches como el Honda Civic o el Renault Mégane que a las de Audi A3 o VW Golf. Los materiales también han mejorado bastante y ya no hay plásticos vulgares ni aristas o rebordes mal rematados. Sólo el túnel central, donde van la palanca de cambios y el freno de mano, exhibe unos plásticos y unos ajustes deficientes. Tampoco los de las bolsas de las puertas son demasiado brillantes. Con todo, todavía no está a la altura de los aristocráticos compactos alemanes, tampoco destila el glamour de un Alfa Romeo, pero es decididamente moderno y bastante correcto en cuanto la factura general.

El buen hacer de los “interioristas" se deja notar también en el exquisito tacto de los mandos (no así en su estética, un tanto pasada), en su impecable colocación y en la buena lectura que ofrecen todos los controles. También es muy buena la visibilidad lateral y trasera, aunque no la delantera, que está condicionada por los gruesos montantes. El aislamiento acústico también se puede mejorar, pues deja que el motor y otros ruidos se cuelen mucho en el habitáculo. Pero, desde luego, donde más se nota el esfuerzo de los ingenieros es en la postura de conducción. A pesar de que este acabado Reference no dispone de asientos eléctricos, sí lleva los reglajes necesarios para encontrar la posición más correcta al volante. Un volante -de plástico-, por cierto, que disfruta de un diámetro y de un grosor del aro casi de carreras, todo muy deportivo. Además, para no faltar a la moda de “humanizar" los interiores, el León va salpicado de pequeñas guanteras, posavasos y una práctica caja con tapa debajo del asiento del conductor.Acceder a este León 1.9 TDI Reference no es demasiado caro. Hay uno desde 18.170 euros, un precio muy competitivo que es, a todas luces, uno de sus principales argumentos comerciales.

Por ese dinero, el León ya ofrece un equipamiento muy interesante, aunque todavía básico. A los estandarizados ABS, asistencia a la frenada de emergencia y airbags frontales, laterales y traseros, se unen ahora los de cortina delanteros, configurando un potente blindaje de ocho bolsas de aire. También hay sensor de presión de los neumáticos. Con todo, sólo lamentar que el ESP y los faros antiniebla sean opcionales a este nivel (445 y 91 euros respectivamente), porque, si fueran de serie, el apartado de seguridad estaría muy bien cubierto. Lo que no nos convence de ninguna manera es la rueda de repuesto, que es de emergencia.

Por su parte el capítulo de confort incluye aire acondicionado, radio con lector de CD, ordenador de viaje y volante con regulación en altura y profundidad.
Después, el listado de opciones es enorme. Se pueden montar, por ejemplo, las elegantes llantas de aleación de 16 pulgadas que llevaba nuestra unidad y que cuestan 354 euros. También se ofrecen el cargador de CD, que cuesta otros 354 euros, el navegador (1.112 euros), los mandos de la radio en el volante (121 euros), la pintura metalizada (364 euros)... Pero, quizá, lo más recomendable es montar alguno de los packs de equipamiento, que unen, por ejemplo, la radio con CD, el reproductor de MP3 y las conexiones por Bluetooth por un precio de 427 euros. O, todavía mejor, el ordenador de viaje más el control de velocidad de crucero por 273 euros. Tradicionalmente, el Seat León ha destacado por ser uno de los modelos más grandes y habitables de la categoría. Esta línea se ha mantenido y acrecentado en la nueva época.

Montado sobre el aprovechable bastidor del Golf V, el León ha sido capaz de combinar el espacio interior con un maletero muy bueno (385 litros de capacidad) sólo mejorado por el de su “primo" alemán, que llega a los 400 litros. Así, ofrece magníficas cotas de espacio interior, con un máximo de 78 centímetros para las piernas en las plazas traseras, una cifra sólo superada por el propio Golf, que llega hasta los 79 centímetros. Además, hay 94 centímetros entre el asiento trasero y el techo, una medida que sólo superan el propio Golf y el Astra, que es el mejor en este aspecto con 99 centímetros. Sólo la anchura trasera es mejorable: sus 133 centímetros hablan del sacrifico que ha habido que hacer en amplitud para darle esa pinta de coupé a la carrocería. A pesar de esto, el habitáculo es de lo mejor de la categoría con mucho.Todo esto se logra merced a un esmeradísimo trabajo de ingeniería interior que aprovecha de forma ejemplar los 2,58 metros de batalla que ofrece el bastidor. Y es curioso, porque, a pesar de ser de los más espaciosos, no tiene la batalla más grande (el Focus, por ejemplo, tiene 2,64 metros mientras que el Golf ofrece un centímetro más que el León (2,59)), lo que sólo puede explicarse por un mejor trabajo sobre la ergonomía. Además, tampoco es el más grande de la categoría en términos absolutos: con sus 4,32 metros de largo, el León está lejos de 4,42 del Mazda. Sin embargo, sí aventaja a Golf, Focus y Astra, por poner tres ejemplos.

A la habitabilidad que dan todas estas cifras contribuye también el hecho de que el León, de momento, sea siempre cinco puertas. El acceso siempre será muy bueno tanto a las plazas de pasajeros como al maletero. En los últimos tiempos, la estética interior del León se había ido quedando muy anticuada, algo que no pasaba con su aspecto exterior, más resistente al paso del tiempo. Conscientes de esto, en Seat han aprovechado la renovación del “envoltorio" para darle un aire muy moderno al habitáculo.Desde luego, es de aplaudir este esfuerzo de la compañía española por esquivar ese aspecto “de familia" que impregna a todos los habitáculos de Audi, Skoda y Volkswagen, siempre muy correctos pero muy serios.

En su empeño por diferenciar al León, los diseñadores de Seat se han aventurado a utilizar formas, acabados, texturas y materiales que destacan por su modernidad y su atrevimiento. Esto se nota, sobre todo, en la consola central, de formas irregulares y colores diferentes a los del resto del salpicadero, en una línea más cercana a las de coches como el Honda Civic o el Renault Mégane que a las de Audi A3 o VW Golf. Los materiales también han mejorado bastante y ya no hay plásticos vulgares ni aristas o rebordes mal rematados. Sólo el túnel central, donde van la palanca de cambios y el freno de mano, exhibe unos plásticos y unos ajustes deficientes. Tampoco los de las bolsas de las puertas son demasiado brillantes. Con todo, todavía no está a la altura de los aristocráticos compactos alemanes, tampoco destila el glamour de un Alfa Romeo, pero es decididamente moderno y bastante correcto en cuanto la factura general.

El buen hacer de los “interioristas" se deja notar también en el exquisito tacto de los mandos (no así en su estética, un tanto pasada), en su impecable colocación y en la buena lectura que ofrecen todos los controles. También es muy buena la visibilidad lateral y trasera, aunque no la delantera, que está condicionada por los gruesos montantes. El aislamiento acústico también se puede mejorar, pues deja que el motor y otros ruidos se cuelen mucho en el habitáculo. Pero, desde luego, donde más se nota el esfuerzo de los ingenieros es en la postura de conducción. A pesar de que este acabado Reference no dispone de asientos eléctricos, sí lleva los reglajes necesarios para encontrar la posición más correcta al volante. Un volante -de plástico-, por cierto, que disfruta de un diámetro y de un grosor del aro casi de carreras, todo muy deportivo. Además, para no faltar a la moda de “humanizar" los interiores, el León va salpicado de pequeñas guanteras, posavasos y una práctica caja con tapa debajo del asiento del conductor.Acceder a este León 1.9 TDI Reference no es demasiado caro. Hay uno desde 18.170 euros, un precio muy competitivo que es, a todas luces, uno de sus principales argumentos comerciales.

Por ese dinero, el León ya ofrece un equipamiento muy interesante, aunque todavía básico. A los estandarizados ABS, asistencia a la frenada de emergencia y airbags frontales, laterales y traseros, se unen ahora los de cortina delanteros, configurando un potente blindaje de ocho bolsas de aire. También hay sensor de presión de los neumáticos. Con todo, sólo lamentar que el ESP y los faros antiniebla sean opcionales a este nivel (445 y 91 euros respectivamente), porque, si fueran de serie, el apartado de seguridad estaría muy bien cubierto. Lo que no nos convence de ninguna manera es la rueda de repuesto, que es de emergencia.

Por su parte el capítulo de confort incluye aire acondicionado, radio con lector de CD, ordenador de viaje y volante con regulación en altura y profundidad.
Después, el listado de opciones es enorme. Se pueden montar, por ejemplo, las elegantes llantas de aleación de 16 pulgadas que llevaba nuestra unidad y que cuestan 354 euros. También se ofrecen el cargador de CD, que cuesta otros 354 euros, el navegador (1.112 euros), los mandos de la radio en el volante (121 euros), la pintura metalizada (364 euros)... Pero, quizá, lo más recomendable es montar alguno de los packs de equipamiento, que unen, por ejemplo, la radio con CD, el reproductor de MP3 y las conexiones por Bluetooth por un precio de 427 euros. O, todavía mejor, el ordenador de viaje más el control de velocidad de crucero por 273 euros.

Los mejores vídeos