Saab 9-3 2.3 TS Viggen Cabrio

Buscar la lógica del Saab 9.3 Viggen Cabrio es tarea casi más propia de los agentes de la serie de televisión. No hay otro coche sin techo tan «bruto» en el mercado. Quien de verdad quiera sentir la fuerza del aire podrá hacerlo con este singular descapotable.

Saab 9-3 2.3 TS Viggen Cabrio
Saab 9-3 2.3 TS Viggen Cabrio

La fabricación del Viggen se realiza en la misma factoría donde se produce el cabrio y el Porsche Boxster. El proceso de producción es bastante meticuloso y la terminación se cuida al máximo. Para quitar la capota basta pulsar el botón que acciona el mecanismo eléctrico y liberar los pestillos de cierre, que se sueltan con un mando único colocado en el centro. Esta maniobra se realiza con extrema facilidad, pues la palanca tiene unos brazos telescópicos que multiplican la fuerza que debemos realizar para abrir y cerrar los pestillos. Con el techo cerrado la sonoridad alcanza niveles muy razonables; además, el doble techo logra un interior más acogedor. En los asientos delanteros y traseros también se estampa el sello de las alas, que recuerda al avión que fabricaba Saab, el Viggen. Los delanteros son muy efectivos por sus reglajes eléctricos y la sujeción lateral que ofrecen. El precio del Saab Viggen Cabrio nos parece algo elevado si lo comparamos con el Viggen Coupé, pues hay dos millones de diferencia. Por lo que se refiere al equipamiento, incluye llantas de 17 pulgadas, asientos de cuero con reglaje eléctrico y calefactables, airbags delanteros y laterales, climatizador, volante deportivo y kit aerodinámico. La verdad es que el 9-3 Viggen Cabrio tiene un precio elevado: dos millones más por una capota, con las pérdidas de rigidez que ello supone, nos parecen demasiado.

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