Rover 45

Rover ha querido dar otra vuelta de tuerca a uno de sus tres modelos clásicos, el 45. Tras nueve años en el mercado y unos cuantos lavados de cara, la gama recibe una nueva actualización, principalmente estética y de equipamiento, para lograr estirar algo más la vida de este coche.

Rover 45
Rover 45

Los principales cambios se encuentran en la estética exterior e interior y se mejora el equipamiento de serie y las opciones disponibles. La berlina de la marca británica incluye paragolpes delanteros de nuevo diseño y una rejilla central más prominente, donde toma mayor importancia el nuevo logo de la marca, que se estrenó en el Streetwise. Los faros, al mismo tiempo, son ahora de doble lente, con los intermitentes integrados.Atrás, las modificaciones han sido de mayor índole. El paragolpes ha cambiado y es ahora más anguloso, lo que provoca que la matrícula varíe su posición. El diseño en esta zona es más limpio, con la ausencia de llave para la apertura del maletero (la apertura se realiza a través del mando) y la incorporación de un faldón trasero de nueva factura. El interior también recibe una actualización y se ha intentado “alegrar" algo la estética con la adopción de cuatro salidas de aire circulares en cromo y unas inserciones en madera en el salpicadero. Dada la gran competencia que se vive en el mundo del automóvil, a Rover no le ha quedado más remedio que incorporar de serie algunos elementos que no lo eran en la anterior generación y que son, hasta cierto punto, habituales en el segmento donde se mueve el 45. De esta manera, desde el equipamiento más básico, el Comfort, se incluyen los airbags delanteros y laterales, el climatizador automático, la radio con reproductor de CDs y mandos en el volante, el sistema de antibloqueo de los frenos (ABS) con distribución electrónica de la frenada (EBD) y diversos automatismos, como el cierre centralizado automático cuando iniciamos la marcha, el aviso de que nos hemos dejado alguna de las puertas abiertas cuando cerramos el coche o el “auto-relocking", un mecanismo por el que el coche se cierra si detecta que, tras abrirlo con el mando, no hemos abierto las puertas en 30 segundos. Lo triste es que los responsables de la marca no hayan decidido incorporar sin sobreprecio la rueda de repuesto convencional. Se monta rueda de "galleta" y hacerse con una convencional nos cuesta 105 euros. También aumentan las opciones a las que pueden acceder los potenciales clientes, sobre todo en elementos de confort: techo solar eléctrico, radio CD con MP3, cargador de CDs, llantas de aleación, navegador, tapicería de piel y control de crucero, entre otros. Algunos de éstos sí que se incluyen en equipamientos más elevados, como son el Classic y el Club. Lo que sigue sin ofrecerse es el control de estabilidad, un punto negro en un segmento en el que casi todos los modelos lo ofrecen, al menos como opción. Al volante, descubro que, a pesar del lavado de cara, el tiempo no pasa en vano para el Rover 45. Hay detalles que nos revelan que nos encontramos ante un coche veterano. La posición de algunos mandos, como el de las ventanillas (entre los asientos) o el de la regulación lumbar (bajo el asiento), así lo denotan.La mejor postura de conducción no se encuentra con facilidad, sobre todo para personas de una altura por encima de 1,80 m. Los asientos no bajan lo que cabría desear y uno, que sobrepasa la citada talla, queda con el volante (no regulable en profundidad) demasiado bajo. No es cómodo, ni mucho menos. La habitabilidad no destaca, ya que es algo estrecho y el espacio para las piernas resulta algo reducido. No tiene ninguna pega el maletero, con 370 litros de capacidad para la carrocería cinco puertas y con 470 litros para el sedán. Únicamente, por problemas de tiempo, tuve ocasión de conducir el 1.6 de 109 CV y me pareció un motor sin “chicha" abajo y arriba del cuentarrevoluciones, con unos medios más destacables. Por eso hay que echar mano al cambio con reiteración, una operación poco agradable por el tacto del mismo. Las suspensiones están calibradas para otorgar confort a los ocupantes, aunque, en mi impresión, se les ha ido la mano y han conseguido comodidad a costa de perder eficacia en el comportamiento, sobre todo en trazados sinuosos, donde la carrocería oscila más de lo que nos gustaría. La gama se completa con los ya conocidos 1.4 de 103 CV y el 2.0 de 150 CV en el apartado de motores de gasolina y el 2.0 D de 113 CV en cuanto a las mecánicas de gasóleo. Los precios de esta nueva generación, que ya se encuentra a la venta en los concesionarios de la marca británica, son los siguientes.

Versión
Precio (euros)
Potencia
Rover 45 1.4 Comfort 4p
15.391
103 CV
Rover 45 1.6 Classic 4p
16.906
109 CV
Rover 45 2.0 Club 4p
22.070
150 CV
Rover 45 2.0D Comfort 4p
18.119
113 CV
Rover 45 2.0D Classic 4p
19.130
113 CV
Rover 45 2.0D Comfort 5p
17.664
113 CV
Rover 45 2.0D Classic 5p
18.674
113 CV
Los principales cambios se encuentran en la estética exterior e interior y se mejora el equipamiento de serie y las opciones disponibles. La berlina de la marca británica incluye paragolpes delanteros de nuevo diseño y una rejilla central más prominente, donde toma mayor importancia el nuevo logo de la marca, que se estrenó en el Streetwise. Los faros, al mismo tiempo, son ahora de doble lente, con los intermitentes integrados.Atrás, las modificaciones han sido de mayor índole. El paragolpes ha cambiado y es ahora más anguloso, lo que provoca que la matrícula varíe su posición. El diseño en esta zona es más limpio, con la ausencia de llave para la apertura del maletero (la apertura se realiza a través del mando) y la incorporación de un faldón trasero de nueva factura. El interior también recibe una actualización y se ha intentado “alegrar" algo la estética con la adopción de cuatro salidas de aire circulares en cromo y unas inserciones en madera en el salpicadero. Dada la gran competencia que se vive en el mundo del automóvil, a Rover no le ha quedado más remedio que incorporar de serie algunos elementos que no lo eran en la anterior generación y que son, hasta cierto punto, habituales en el segmento donde se mueve el 45. De esta manera, desde el equipamiento más básico, el Comfort, se incluyen los airbags delanteros y laterales, el climatizador automático, la radio con reproductor de CDs y mandos en el volante, el sistema de antibloqueo de los frenos (ABS) con distribución electrónica de la frenada (EBD) y diversos automatismos, como el cierre centralizado automático cuando iniciamos la marcha, el aviso de que nos hemos dejado alguna de las puertas abiertas cuando cerramos el coche o el “auto-relocking", un mecanismo por el que el coche se cierra si detecta que, tras abrirlo con el mando, no hemos abierto las puertas en 30 segundos. Lo triste es que los responsables de la marca no hayan decidido incorporar sin sobreprecio la rueda de repuesto convencional. Se monta rueda de "galleta" y hacerse con una convencional nos cuesta 105 euros. También aumentan las opciones a las que pueden acceder los potenciales clientes, sobre todo en elementos de confort: techo solar eléctrico, radio CD con MP3, cargador de CDs, llantas de aleación, navegador, tapicería de piel y control de crucero, entre otros. Algunos de éstos sí que se incluyen en equipamientos más elevados, como son el Classic y el Club. Lo que sigue sin ofrecerse es el control de estabilidad, un punto negro en un segmento en el que casi todos los modelos lo ofrecen, al menos como opción. Al volante, descubro que, a pesar del lavado de cara, el tiempo no pasa en vano para el Rover 45. Hay detalles que nos revelan que nos encontramos ante un coche veterano. La posición de algunos mandos, como el de las ventanillas (entre los asientos) o el de la regulación lumbar (bajo el asiento), así lo denotan.La mejor postura de conducción no se encuentra con facilidad, sobre todo para personas de una altura por encima de 1,80 m. Los asientos no bajan lo que cabría desear y uno, que sobrepasa la citada talla, queda con el volante (no regulable en profundidad) demasiado bajo. No es cómodo, ni mucho menos. La habitabilidad no destaca, ya que es algo estrecho y el espacio para las piernas resulta algo reducido. No tiene ninguna pega el maletero, con 370 litros de capacidad para la carrocería cinco puertas y con 470 litros para el sedán. Únicamente, por problemas de tiempo, tuve ocasión de conducir el 1.6 de 109 CV y me pareció un motor sin “chicha" abajo y arriba del cuentarrevoluciones, con unos medios más destacables. Por eso hay que echar mano al cambio con reiteración, una operación poco agradable por el tacto del mismo. Las suspensiones están calibradas para otorgar confort a los ocupantes, aunque, en mi impresión, se les ha ido la mano y han conseguido comodidad a costa de perder eficacia en el comportamiento, sobre todo en trazados sinuosos, donde la carrocería oscila más de lo que nos gustaría. La gama se completa con los ya conocidos 1.4 de 103 CV y el 2.0 de 150 CV en el apartado de motores de gasolina y el 2.0 D de 113 CV en cuanto a las mecánicas de gasóleo. Los precios de esta nueva generación, que ya se encuentra a la venta en los concesionarios de la marca británica, son los siguientes.
Versión
Precio (euros)
Potencia
Rover 45 1.4 Comfort 4p
15.391
103 CV
Rover 45 1.6 Classic 4p
16.906
109 CV
Rover 45 2.0 Club 4p
22.070
150 CV
Rover 45 2.0D Comfort 4p
18.119
113 CV
Rover 45 2.0D Classic 4p
19.130
113 CV
Rover 45 2.0D Comfort 5p
17.664
113 CV
Rover 45 2.0D Classic 5p
18.674
113 CV
Los principales cambios se encuentran en la estética exterior e interior y se mejora el equipamiento de serie y las opciones disponibles. La berlina de la marca británica incluye paragolpes delanteros de nuevo diseño y una rejilla central más prominente, donde toma mayor importancia el nuevo logo de la marca, que se estrenó en el Streetwise. Los faros, al mismo tiempo, son ahora de doble lente, con los intermitentes integrados.Atrás, las modificaciones han sido de mayor índole. El paragolpes ha cambiado y es ahora más anguloso, lo que provoca que la matrícula varíe su posición. El diseño en esta zona es más limpio, con la ausencia de llave para la apertura del maletero (la apertura se realiza a través del mando) y la incorporación de un faldón trasero de nueva factura. El interior también recibe una actualización y se ha intentado “alegrar" algo la estética con la adopción de cuatro salidas de aire circulares en cromo y unas inserciones en madera en el salpicadero. Dada la gran competencia que se vive en el mundo del automóvil, a Rover no le ha quedado más remedio que incorporar de serie algunos elementos que no lo eran en la anterior generación y que son, hasta cierto punto, habituales en el segmento donde se mueve el 45. De esta manera, desde el equipamiento más básico, el Comfort, se incluyen los airbags delanteros y laterales, el climatizador automático, la radio con reproductor de CDs y mandos en el volante, el sistema de antibloqueo de los frenos (ABS) con distribución electrónica de la frenada (EBD) y diversos automatismos, como el cierre centralizado automático cuando iniciamos la marcha, el aviso de que nos hemos dejado alguna de las puertas abiertas cuando cerramos el coche o el “auto-relocking", un mecanismo por el que el coche se cierra si detecta que, tras abrirlo con el mando, no hemos abierto las puertas en 30 segundos. Lo triste es que los responsables de la marca no hayan decidido incorporar sin sobreprecio la rueda de repuesto convencional. Se monta rueda de "galleta" y hacerse con una convencional nos cuesta 105 euros. También aumentan las opciones a las que pueden acceder los potenciales clientes, sobre todo en elementos de confort: techo solar eléctrico, radio CD con MP3, cargador de CDs, llantas de aleación, navegador, tapicería de piel y control de crucero, entre otros. Algunos de éstos sí que se incluyen en equipamientos más elevados, como son el Classic y el Club. Lo que sigue sin ofrecerse es el control de estabilidad, un punto negro en un segmento en el que casi todos los modelos lo ofrecen, al menos como opción. Al volante, descubro que, a pesar del lavado de cara, el tiempo no pasa en vano para el Rover 45. Hay detalles que nos revelan que nos encontramos ante un coche veterano. La posición de algunos mandos, como el de las ventanillas (entre los asientos) o el de la regulación lumbar (bajo el asiento), así lo denotan.La mejor postura de conducción no se encuentra con facilidad, sobre todo para personas de una altura por encima de 1,80 m. Los asientos no bajan lo que cabría desear y uno, que sobrepasa la citada talla, queda con el volante (no regulable en profundidad) demasiado bajo. No es cómodo, ni mucho menos. La habitabilidad no destaca, ya que es algo estrecho y el espacio para las piernas resulta algo reducido. No tiene ninguna pega el maletero, con 370 litros de capacidad para la carrocería cinco puertas y con 470 litros para el sedán. Únicamente, por problemas de tiempo, tuve ocasión de conducir el 1.6 de 109 CV y me pareció un motor sin “chicha" abajo y arriba del cuentarrevoluciones, con unos medios más destacables. Por eso hay que echar mano al cambio con reiteración, una operación poco agradable por el tacto del mismo. Las suspensiones están calibradas para otorgar confort a los ocupantes, aunque, en mi impresión, se les ha ido la mano y han conseguido comodidad a costa de perder eficacia en el comportamiento, sobre todo en trazados sinuosos, donde la carrocería oscila más de lo que nos gustaría. La gama se completa con los ya conocidos 1.4 de 103 CV y el 2.0 de 150 CV en el apartado de motores de gasolina y el 2.0 D de 113 CV en cuanto a las mecánicas de gasóleo. Los precios de esta nueva generación, que ya se encuentra a la venta en los concesionarios de la marca británica, son los siguientes.
Versión
Precio (euros)
Potencia
Rover 45 1.4 Comfort 4p
15.391
103 CV
Rover 45 1.6 Classic 4p
16.906
109 CV
Rover 45 2.0 Club 4p
22.070
150 CV
Rover 45 2.0D Comfort 4p
18.119
113 CV
Rover 45 2.0D Classic 4p
19.130
113 CV
Rover 45 2.0D Comfort 5p
17.664
113 CV
Rover 45 2.0D Classic 5p
18.674
113 CV
Los principales cambios se encuentran en la estética exterior e interior y se mejora el equipamiento de serie y las opciones disponibles. La berlina de la marca británica incluye paragolpes delanteros de nuevo diseño y una rejilla central más prominente, donde toma mayor importancia el nuevo logo de la marca, que se estrenó en el Streetwise. Los faros, al mismo tiempo, son ahora de doble lente, con los intermitentes integrados.Atrás, las modificaciones han sido de mayor índole. El paragolpes ha cambiado y es ahora más anguloso, lo que provoca que la matrícula varíe su posición. El diseño en esta zona es más limpio, con la ausencia de llave para la apertura del maletero (la apertura se realiza a través del mando) y la incorporación de un faldón trasero de nueva factura. El interior también recibe una actualización y se ha intentado “alegrar" algo la estética con la adopción de cuatro salidas de aire circulares en cromo y unas inserciones en madera en el salpicadero. Dada la gran competencia que se vive en el mundo del automóvil, a Rover no le ha quedado más remedio que incorporar de serie algunos elementos que no lo eran en la anterior generación y que son, hasta cierto punto, habituales en el segmento donde se mueve el 45. De esta manera, desde el equipamiento más básico, el Comfort, se incluyen los airbags delanteros y laterales, el climatizador automático, la radio con reproductor de CDs y mandos en el volante, el sistema de antibloqueo de los frenos (ABS) con distribución electrónica de la frenada (EBD) y diversos automatismos, como el cierre centralizado automático cuando iniciamos la marcha, el aviso de que nos hemos dejado alguna de las puertas abiertas cuando cerramos el coche o el “auto-relocking", un mecanismo por el que el coche se cierra si detecta que, tras abrirlo con el mando, no hemos abierto las puertas en 30 segundos. Lo triste es que los responsables de la marca no hayan decidido incorporar sin sobreprecio la rueda de repuesto convencional. Se monta rueda de "galleta" y hacerse con una convencional nos cuesta 105 euros. También aumentan las opciones a las que pueden acceder los potenciales clientes, sobre todo en elementos de confort: techo solar eléctrico, radio CD con MP3, cargador de CDs, llantas de aleación, navegador, tapicería de piel y control de crucero, entre otros. Algunos de éstos sí que se incluyen en equipamientos más elevados, como son el Classic y el Club. Lo que sigue sin ofrecerse es el control de estabilidad, un punto negro en un segmento en el que casi todos los modelos lo ofrecen, al menos como opción. Al volante, descubro que, a pesar del lavado de cara, el tiempo no pasa en vano para el Rover 45. Hay detalles que nos revelan que nos encontramos ante un coche veterano. La posición de algunos mandos, como el de las ventanillas (entre los asientos) o el de la regulación lumbar (bajo el asiento), así lo denotan.La mejor postura de conducción no se encuentra con facilidad, sobre todo para personas de una altura por encima de 1,80 m. Los asientos no bajan lo que cabría desear y uno, que sobrepasa la citada talla, queda con el volante (no regulable en profundidad) demasiado bajo. No es cómodo, ni mucho menos. La habitabilidad no destaca, ya que es algo estrecho y el espacio para las piernas resulta algo reducido. No tiene ninguna pega el maletero, con 370 litros de capacidad para la carrocería cinco puertas y con 470 litros para el sedán. Únicamente, por problemas de tiempo, tuve ocasión de conducir el 1.6 de 109 CV y me pareció un motor sin “chicha" abajo y arriba del cuentarrevoluciones, con unos medios más destacables. Por eso hay que echar mano al cambio con reiteración, una operación poco agradable por el tacto del mismo. Las suspensiones están calibradas para otorgar confort a los ocupantes, aunque, en mi impresión, se les ha ido la mano y han conseguido comodidad a costa de perder eficacia en el comportamiento, sobre todo en trazados sinuosos, donde la carrocería oscila más de lo que nos gustaría. La gama se completa con los ya conocidos 1.4 de 103 CV y el 2.0 de 150 CV en el apartado de motores de gasolina y el 2.0 D de 113 CV en cuanto a las mecánicas de gasóleo. Los precios de esta nueva generación, que ya se encuentra a la venta en los concesionarios de la marca británica, son los siguientes.
Versión
Precio (euros)
Potencia
Rover 45 1.4 Comfort 4p
15.391
103 CV
Rover 45 1.6 Classic 4p
16.906
109 CV
Rover 45 2.0 Club 4p
22.070
150 CV
Rover 45 2.0D Comfort 4p
18.119
113 CV
Rover 45 2.0D Classic 4p
19.130
113 CV
Rover 45 2.0D Comfort 5p
17.664
113 CV
Rover 45 2.0D Classic 5p
18.674
113 CV