Rover 45 1.6 Classic 5p

Los años no pasan en balde y, para enmascararlos, el Rover 45 ha recibido un reciente “lifting". Sin embargo, no esconde un interior que necesita modernizarse y unas líneas conocidas.

Rover 45 1.6 Classic 5p
Rover 45 1.6 Classic 5p

El Rover 45 saludó al verano con un ligero cambio de “look", consciente de que el lema “renovarse o morir" es especialmente importante para un modelo que supera los nueve años de vida.Aun así, no ha querido sorprender a sus seguidores con apuestas arriesgadas; su imagen elegante es uno de los valores que más atraen al público objetivo de la marca y se ha optado por resaltar este rasgo. Ahora, la parrilla toma protagonismo y acoge el nuevo emblema de la firma. Los faros son de doble lente, lo que estiliza el frontal y aporta algo de la agresividad que posee su “primo hermano", el MG ZS.Los retoques más importantes se han dejado para la zona posterior, donde incluso los ojos menos expertos repararán en el paragolpes de nuevo cuño y en la ausencia de cerradura para el portón del maletero. La apertura de éste se realiza mediante el mando a distancia, aunque también puede emplearse el botón que existe bajo el asiento del conductor. Recomendamos la primera opción, ya que la segunda nos obligará a adoptar posturas algo forzadas. Tendremos que acostumbrarnos, ya que el mando que abre el depósito de la gasolina se encuentra en el mismo lugar. Por suerte, no será necesario recurrir a él con excesiva frecuencia: ya te adelantamos que el consumo medio no llega a los 8 litros/100 km, según ha comprobado nuestro Centro Técnico.El moderado gasto de combustible obedece, en parte, a un motor de comportamiento tranquilo y suave que no se corresponde con el áspero ruido que llega al habitáculo (nuestras mediciones revelan 75,3 dB a 140 km/h). Si nos guiamos por el sonido, parece que la mecánica sube de vueltas a regañadientes o que realiza esfuerzos para mantener una velocidad de crucero aceptable. Lo cierto es que pasa por toda la franja del cuentarrevoluciones con relativa soltura gracias a un par máximo de 14,7 mkg que –según nuestro banco de rodillos- aparece a las 2.920 rpm, mucho antes de lo anunciado por la marca (14 mkg / 4.500 rpm es la cifra oficial). Esto permite al propulsor ofrecer un comportamiento similar a casi cualquier régimen: no hay recuperaciones ni aceleraciones brillantes –tarda 11,2 segundos en pasar de 0 a 100 km/h-, pero tendremos “cuerda" hasta la zona alta del cuentavueltas. Gracias a estas características, podremos rodar tranquilamente hasta que el terreno nos obligue a emplear el cambio. No resulta una tarea agradable: aunque los recorridos son cortos, el tacto es espeso, tosco. En nuestra unidad de pruebas, la inserción de la marcha atrás era una labor especialmente difícil; por suerte, un pitido indicaba el momento en el que –por fin- conseguíamos nuestro propósito.A pesar de su manejo poco agradecido, lo cierto es que la transmisión responde con la rapidez esperada y se convertirá en una aliada casi imprescindible a la hora de disminuir nuestro ritmo. El pedal correspondiente moviliza un conjunto de discos delanteros y tambores traseros que, ayudados por el ABS y por la distribución electrónica de la frenada, detiene el vehículo en 80 metros desde 140 km/h.Ni sus características ni su concepción indican que el Rover 45 esté pensado para lanzarse a recorrer carreteras complicadas; sin embargo, el carácter vivo del motor nos permitirá darnos ese capricho alguna vez. Lástima que la suspensión esté demasiado orientada a la comodidad de los ocupantes. Con un punto más de firmeza se conseguiría un comportamiento más aplomado en las curvas, donde aparece un ligero subviraje si forzamos un poco la situación. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que sistemas como el control de estabilidad o de tracción no están presentes, ni siquiera como opción, en este modelo, por lo que su actuación en este tipo de trazados puede tacharse de digna. Sus medidas, bastante equilibradas (la batalla es de 2,62 metros, mientras que las vías delantera y trasera cuentan, respectivamente, con 1,47 y ,146 metros) influyen positivamente en este apartado. Guiado sin aspavientos y sin ademanes bruscos, encontraremos rápidamente el equilibrio que necesita el Rover 45 para dar lo mejor de sí en cada trazado. El motor, con más carácter del que sugieren sus 1.600 cm3 de cilindrada, nos permitirá alguna que otra licencia. Ya habíamos indicado que el consumo no es excesivamente alto; las mediciones de nuestro Centro Técnico indican que este Rover se conforma con una media de 7,8 litros/100 kilómetros. Casi ninguno de sus rivales rebaja esta cifra, a pesar de contar con motores de arquitectura más moderna.

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