Renault Mégane Coupé 2.0

Con el nuevo motor de inyección directa para el Mégane, Renault ha conseguido conjugar en un solo modelo, el carácter deportivo y prestacional que se espera de un coupé con un consumo y un grado de emisiones sumamente bajos en condiciones de utilización turística.

Renault Mégane Coupé 2.0
Renault Mégane Coupé 2.0

El nuevo motor que incorpora el Mégane Coupé 2.0 viene a sustituir al dos litros, cuya potencia nominal de 150 CV es en lo único que supera al actual y que, como ya veremos más adelante, tampoco en la práctica es superior en esa magnitud al moderno. La nueva mecánica, de código interno F5R, está basada precisamente en el motor de 1.998 cm3 —F7R—, pero con unas importantes modificaciones centradas fundamentalmente en el sistema de inyección y en la culata. El primer motor de inyección directa de gasolina GDi de Mitsubishi aplica la teoría denominada de mezcla estratificada que, de manera muy resumida, se puede definir como un sistema en el que el llenado del cilindro se produce en dos fases. En la primera se introduce una pequeña cantidad de mezcla, cuando el pistón está todavía en la fase de descenso y cuya proporción estequiométrica llega a alcanzar valores de 60:1 —la mezcla estequiométrica ideal está en torno a los 14:1, es decir 14 partes de aire por una de gasolina—. Con esa proporción, la mezcla no puede detonar, pero se utiliza para refrigerar las paredes del cilindro. En una segunda fase de inyección se procura introducir una mezcla con mayor proporción de gasolina, esta vez en la fase ascendente del pistón, la forma de su cabeza favorece que la mayor parte de la gasolina se concentre en las proximidades de la bujía produciéndose una correcta ignición del conjunto. Este motor denominado de “mezcla pobre" —baja proporción de gasolina— tiene el inconveniente de elevar la temperatura de la cámara y producir una enorme cantidad de óxidos de nitrógeno al haber mucha presencia de oxígeno, lo que obliga a utilizar un catalizador especifico para evitar ese tipo de emisiones. Renault se ha decidido para su motor de inyección directa por el segundo camino, denominado de “carga homogénea", en el que para evitar la acumulación de oxígeno y reducir la temperatura de la cámara se emplea un sistema de recirculación de gases de escape que inunda la cámara de gases inertes en la fase de admisión, circunstancia que, además, permite trabajar con relaciones de compresión más elevadas. En este caso alcanzan 12,5:1 y favorecen la obtención de elevados valores de par. El rendimiento absoluto declarado de 140 CV es 10 menor que el del motor anterior. Sin embargo, el par específico obtenido en el nuevo IDE es muy superior, con un valor absoluto de casi 21 mkg, es decir más de 10 mkg por litro. Una cifra que tan sólo llegaban a alcanzar los motores dos litros del Kadett/Astra y que pensábamos no llegar a ver de nuevo en un motor atmosférico. La mano de Renault Sport, encargados de diseñar y desarrollar este nuevo motor se pone de manifiesto en estos brillantes resultados. Pero la cosa no se queda sólo en cifras. En la práctica, este Mégane proporciona un extraordinario agrado de conducción. La respuesta es sumamente contundente a partir de las 3.000 vueltas y se estira con eficacia hasta por encima de las 6.000, lo que proporciona un amplio margen de utilización y autoriza la práctica de una conducción deportiva sin concesiones. Esta característica ha permitido a los responsables de Renault dotar al nuevo Mégane IDE de un grupo final algo más largo, sin que este extremo condicione su respuesta, aunque ayuda ligeramente a reducir el consumo.

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