Renault Clio 1.5 dCi / 65 Dynamique 5p

El restyling del Clio trae cambios estéticos relevantes, especialmente en el frontal. Sin embargo, lo que más destaca es el nuevo propulsor de 1,5 litros Diesel de inyección directa que es poco ruidosa, consume poco y va muy bien. Además, sigue conservando la agilidad para desenvolverse bien dentro y fuera del tráfico urbano y la gran facilidad de conducción en todo tipo de terreno que ya tenía su antecesor. En general un coche muy equilibrado.

Renault Clio 1.5 dCi / 65 Dynamique 5p
Renault Clio 1.5 dCi / 65 Dynamique 5p

En marcha, la sensación a la hora de conducir es bastante buena. La remodelación del bastidor ha sido buena, porque se ha conseguido un vehículo ágil, fácil de conducir y seguro; seguro porque es un coche que no te sorprende en sus reacciones. El tren trasero se insinúa muy ligeramente en las curvas a alta velocidad, lo que permite que erradiquemos el problema con rapidez, pero el aplomo general y la facilidad para controlar las reacciones son puntos a favor del nuevo bastidor, que incluso transmite hasta sensaciones racing por la dureza de la suspensión. La dirección, ahora de asistencia eléctrica y que no le resta potencia al motor, es muy precisa y permite poner el coche donde se pone el ojo, lo cual es una virtud. Las suspensiones, aunque son duras, como hemos dicho, no sacrifican el confort, aunque habrá quien las prefiera con algo más de recorrido.Lo único a tener más en cuenta en el lado negativo es el tacto del cambio. Los pasos de cuarta a quinta y de tercera a segunda están bastante duros y hay que ser bastante precisos para engarzar bien la marcha deseada. Además, para nuestro gusto, el recorrido de la quinta es algo largo, lo que obliga a alargar bastante el brazo o a tener éste muy largo. Por fortuna, los desarrollos están bien escogidos y los saltos entre marchas no son muy acusables. El tacto del freno, que incorpora ABS y SAFE (Sistema de Ayuda a la Frenada de Emergencia), también podemos incluirlo entre los puntos menos positivos, ya que no es muy mordiente y hasta que le pillas el “tranquillo" puede sorprenderte. Por suerte esto no supone mayor problema que el de unos kilómetros de adaptación porque las distancias de frenado están dentro de los márgenes apropiados para una versión así.