Renault Clio 1.5 dCi/105 Confort Dynamic

La tercera generación del Clio propone “volver a empezar": mejora todos los aspectos de sus predecesores y evoluciona para adaptarse a las tendencias del segmento. Ahora es más grande, está mejor acabado y su comportamiento sube muchos enteros.

Renault Clio 1.5 dCi/105 Confort Dynamic
Renault Clio 1.5 dCi/105 Confort Dynamic

La tercera generación del Clio ha pasado por el gimnasio y ha aprovechado muy bien el tiempo invertido allí. No sólo ha ganado en musculatura: cuenta con más agilidad, es más rápido y se ha acostumbrado a una dieta muy sana para nuestros bolsillos, ya que su consumo es muy contenido. El motor que anima a nuestra unidad de pruebas es el ya conocido 1.5 dCi con 106 CV... oficiales. Cuando lo hemos sometido a la implacable dictadura del banco de rodillos, nos ha sorprendido gratamente con una potencia y un par superiores a los anunciados por la marca. Contamos con un propulsor que se muestra rotundo entre las 2.000 y las 4.000 vueltas, proporcionando una aceleración y unas recuperaciones mejores que en la anterior generación del modelo, pese a los 130 kilos que ha ganado el Clio III. El equipamiento de seguridad es responsable, en buena parte, de este aumento de peso, que ni siquiera penaliza los consumos: el gasto medio de combustible se queda en 6,2 litros cada 100 kilómetros, 0,1 litros menos que en su predecesor. Con esta reserva de potencia bajo nuestro pie derecho (aparece de forma casi lineal, neutra, aunque se deja sentir una pequeña “patada" que nos recuerda sutilmente el trabajo del turbo), no será necesario estar excesivamente atentos al cambio, de seis velocidades. De momento, sólo la mecánica Diesel más potente se asociará a esta caja, la primera desarrollada conjuntamente para la alianza Renault-Nissan. El escalonamiento de las marchas es muy acertado (los desarrollos se han acortado ligeramente) y contamos con una sexta útil; no sólo está ahí para descargar los consumos y mitigar el ruido del motor. Cuando la empleemos, aún ganaremos velocidad. En realidad, estos aspectos ya los habíamos señalado en la anterior generación del modelo. La nueva los corrobora, los aumenta y les da su toque personal en forma de afinado chasis. De hecho, serviría de poco contar con el agradable funcionamiento de la mecánica y de la caja de cambios si no pudiéramos asociarlo a una de las plataformas mejor pulidas que hemos visto en el segmento. Renault ha empleado un centro de gravedad bajo, una batalla larga y unas vías amplias (de 1,47 metros). El resultado es una combinación ganadora en cualquier terreno: el nuevo Clio tiene una pisada franca (reforzada por unos neumáticos 195/50, sobre llanta de 16 pulgadas), transmite aplomo y en el paso por curva no hay rival que le gane. Casi deseamos una suspensión aún más firme, que incremente el decidido dinamismo del modelo.Por ahora, el propulsor de gasóleo con 106 CV es el más potente de la gama. En primavera llegará una nueva mecánica de gasolina, con dos litros y 140 CV de potencia, que equipará a la versión Sport del Clio.El esquema empleado en la amortiguación –McPherson delante y eje torsional detrás- deriva directamente del Mégane y calca, por lo tanto, su exquisito equilibrio entre comodidad y agilidad. Sin embargo, el Clio muestra maneras tan buenas que pronto querremos que la carrocería se sujete un poco más, para que la balanza se decante hacia el último apartado. Lástima que en este conjunto no acompañe la dirección asistida eléctrica, que no deja sentir con total fidelidad lo que ocurre entre las ruedas y el asfalto. En su descargo diremos que ha mejorado respecto a la del Mégane y que no es tan “pastosa", aunque desearíamos mayor precisión. Cuenta con un diámetro de giro de 10,7 metros, lo que la convierte en una gran aliada a la hora de callejear en la ciudad. A menos que lo queramos como segundo coche, no será éste el terreno que más pisará el Clio. Pronto saldremos a realizar viajes largos y, si puede ser por carreteras serpenteantes, mejor que mejor.

LO MEJOR
LO PEOR

* Comportamiento en curvas
* Habitáculo
* Respuesta del motor

* Dirección “pastosa"
* Ausencia de regulación en profundidad del volante
* Precio algo elevado