Renault Clio 1.5 dCi/100 Luxe Privilege 3p

Hemos realizado un descubrimiento muy interesante al volante del Clio con el nuevo motor 1.5 de 100 CV: no hace falta un súper deportivo para disfrutar intensamente de cada kilómetro. Descubre la cara más amable del dinamismo.

No sólo el propulsor se adapta a las necesidades de nuestro trayecto; también el comportamiento de este Clio queda definido según el terreno que pise. Ya nos había parecido aplomado en las carreteras de trazado rápido, donde las suspensiones tratan con dulzura a los ocupantes del vehículo, aunque sin mimos excesivos. La carrocería se sujeta y los baches no se transmiten al habitáculo; este compromiso mejora en los trazados retorcidos.Aquí, la efectividad de la amortiguación brilla con luz propia: este Renault no se inclina en exceso, se mantiene estable en todo momento y muestra un aplomo que hace que nos sintamos cada vez más cómodos al volante. Si a esto unimos unos neumáticos de sección ancha (185/55) con una adherencia más que notable, pronto descubriremos que la agilidad del modelo lo pone a la altura de contrincantes más poderosos. La dirección es bastante precisa, los frenos cumplen su cometido sin fisuras... Estamos ante uno de los Diesel prestacionales más equilibrados de su segmento. Lástima que no muestre esa ponderación en el apartado que más se mira en las mecánicas de gasóleo. El gasto medio de combustible es de 6,2 litros/100 kilómetros, según establece nuestro Centro Técnico; aunque no es excesivo, tampoco puede tacharse de moderado. La buena noticia es que no aumentará mucho más si nos proponemos exprimir la faceta deportiva de la mecánica. La mala es que el consumo se disparará hasta rondar los 8 l/100 km si circulamos por la ciudad.Un motor potente, un comportamiento deportivo y dócil, un aplomo que sale a relucir en cualquier situación... Si te estás preguntando cuánto cuesta hacerse con todo esto, te adelantamos que este Clio 1.5 dCi da una nueva muestra de su equilibro en el precio. Cierto, es la versión más cara tras los deportivos “de raza" de la gama, pero, aun así, su importe sigue siendo el más competitivo entre sus rivales (echa un vistazo a la pestaña correspondiente y lo comprobarás): por 14.500 euros obtendrás un vehículo con un equipamiento más que completo. No es broma; entre su dotación de serie se encuentran los airbags delanteros, de cortina y laterales, el ABS, el cierre centralizado con mando a distancia, el climatizador, los faros antiniebla, las llantas de aleación, el radio-CD... Esta extensa lista es la que acompaña el acabado Luxe Privilege, único (aparte de la Serie Especial Extreme, con detalles deportivos) al que puede asociarse la mecánica 1.5 Diesel de 100 CV. Sólo queda al arbitrio del comprador –y al de su cartera- la decisión de instalar los faros de xenón, el techo practicable eléctrico o el navegador, además del ESP. Puede merecer la pena desembolsar otros 650 euros y hacerse con este dispositivo: el precio del Clio seguirá siendo el más asequible de entre sus contrincantes y pocos de ellos pueden presumir de contar con el control de estabilidad entre su equipamiento.Nada ha cambiado en el interior de un modelo analizado en numerosas ocasiones. Conserva sus virtudes y defectos: el puesto de conducción es correcto y existe una buena visibilidad, el espacio no es amplio en las plazas traseras y abundan los plásticos en el salpicadero. La sencillez de sus acabados se agradece, ya que no hay elementos que distraigan de la conducción. Eso sí, no me cansaré de pedir una radio con un funcionamiento menos complejo: buscar la emisoras o cambiar de banda se parece mucho a un método ensayo/error...