Renault Clio 1.2 16V 3p quickshift Dynamique

El Clio es uno de los modelos más vendidos de la marca del rombo en nuestro país. En lo que va de año, se han matriculado 32.030 unidades. De ellas, un 2 por ciento (unas 640 unidades), según los cálculos de Renault, son con caja de cambios robotizada, es decir, con la transmisión Quickshift 5, que deparará a los conductores más de una agradable sorpresa.

Renault Clio 1.2 16V 3p quickshift Dynamique
Renault Clio 1.2 16V 3p quickshift Dynamique

El Citroën Saxo es uno de los tres rivales del Clio que podemos considerar puros. Esta afirmación se basa en que los datos que recogemos de este Saxo, del Micra y del Atos son los únicos realmente comparables con los del pequeño vehículo francés, ya que, como nuestro protagonista, incluyen de serie la caja de cambios automática. Contando con esto, el Saxo es el vehículo que más se aproxima por prestaciones y precio al Renault, aunque dispone de una cilindrada un tanto mayor: 1,4 litros frente a 1,2 litros del Clio. A favor de nuestro protagonista está el precio (aunque no es determinante, claro): 200 euros (un poco más de 33.000 pesetas) más barato. Sin embargo, lo que diferencia a uno de otro es el equipamiento, porque en el Clio se incluye de serie el sistema antibloqueo de frenos y el airbag de conductor que el Saxo equipa de manera opcional. El motor de ambos coches desarrolla 75 CV a 5.000 rpm, según los respectivos datos oficiales, pero el consumo del Saxo se dispara, si lo comparamos al de nuestro Clio: 10,5 litros a los 100 kilómetros en recorrido urbano frente a 7,6 litros; y 6,4 litros en carretera, frente a los 4,8 litros del pequeño Renault. Pese a que no dispone del mismo motor, sino de uno con una cilindrada ligeramente inferior, el Atos es el rival más serio frente al Clio, si sólo tenemos en cuenta el precio: 9.350 euros (cerca de 1,5 millones de pesetas) frente a los 12.304 (un poco más de 2 millones de pesetas) del Clio. En contra del Atos están sus 15 CV de potencia menos, su velocidad punta más baja y que no dispone ni de sistema antibloqueo de frenos ni de airbags de serie como el Clio. El consumo también penaliza en contra del Atos, que gasta 8,6 litros a los 100 kilómetros en ciudad y 5,7 litros en carretera frente a 7,6 y 4,8 litros, respectivamente, de nuestro protagonista. Tampoco coincide totalmente con los datos de nuestro Renault. De hecho, por precio se sale del tramo un poco, ya que cuesta 13.447 (2,5 millones de pesetas), pero hay que tener en cuenta que dispone de un motor un poco más potente (82 CV a 6.000 rpm) y de una cilindrada superior, 1,4 litros. El equipamiento del Nissan y del Renault, en los aspectos principales que hemos comparado, es el mismo. Ambos equipan de serie el ABS y los airbags de conductor y pasajero y para ambos la pintura metalizada es opcional: por unos 220 euros (algo menos de 40.000 pesetas). El coche italiano equipa un propulsor que ofrece 5 CV de potencia más que nuestro Clio e igual equipamiento de serie: airbag y antibloqueo de frenos. Las prestaciones entre ambos coches también son muy parecidas, aunque hay que tener en cuenta lo que hemos mencionado antes: el Fiat lleva la caja de cambios como elemento opcional y los datos pertenecen a la manual. Con todo, los consumos también son similares y el precio total se acerca bastante: 12.000 euros (2 millones de pesetas). Puestos a comprar, el Opel se sale de presupuesto, porque con la caja de cambios automática sale por 14.230 euros, lo que supone una diferencia de 2.130 euros (355.000 pesetas). El motor de este Corsa tiene mayor cilindrada (es un 1,4 litros), mayor potencia (80 CV frente a 75) y unas prestaciones ligeramente superiores: 180 kilómetros por hora de velocidad punta y una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 11,5 segundos. Los consumos, no obstante, también son superiores: 9,8 litros a los 100 kilómetros en carretera y 5,7 litros en ciudad, frente a los 7,6 y los 4,8 litros del Renault en los mismos trazados. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. El Citroën Saxo es uno de los tres rivales del Clio que podemos considerar puros. Esta afirmación se basa en que los datos que recogemos de este Saxo, del Micra y del Atos son los únicos realmente comparables con los del pequeño vehículo francés, ya que, como nuestro protagonista, incluyen de serie la caja de cambios automática. Contando con esto, el Saxo es el vehículo que más se aproxima por prestaciones y precio al Renault, aunque dispone de una cilindrada un tanto mayor: 1,4 litros frente a 1,2 litros del Clio. A favor de nuestro protagonista está el precio (aunque no es determinante, claro): 200 euros (un poco más de 33.000 pesetas) más barato. Sin embargo, lo que diferencia a uno de otro es el equipamiento, porque en el Clio se incluye de serie el sistema antibloqueo de frenos y el airbag de conductor que el Saxo equipa de manera opcional. El motor de ambos coches desarrolla 75 CV a 5.000 rpm, según los respectivos datos oficiales, pero el consumo del Saxo se dispara, si lo comparamos al de nuestro Clio: 10,5 litros a los 100 kilómetros en recorrido urbano frente a 7,6 litros; y 6,4 litros en carretera, frente a los 4,8 litros del pequeño Renault. Pese a que no dispone del mismo motor, sino de uno con una cilindrada ligeramente inferior, el Atos es el rival más serio frente al Clio, si sólo tenemos en cuenta el precio: 9.350 euros (cerca de 1,5 millones de pesetas) frente a los 12.304 (un poco más de 2 millones de pesetas) del Clio. En contra del Atos están sus 15 CV de potencia menos, su velocidad punta más baja y que no dispone ni de sistema antibloqueo de frenos ni de airbags de serie como el Clio. El consumo también penaliza en contra del Atos, que gasta 8,6 litros a los 100 kilómetros en ciudad y 5,7 litros en carretera frente a 7,6 y 4,8 litros, respectivamente, de nuestro protagonista. Tampoco coincide totalmente con los datos de nuestro Renault. De hecho, por precio se sale del tramo un poco, ya que cuesta 13.447 (2,5 millones de pesetas), pero hay que tener en cuenta que dispone de un motor un poco más potente (82 CV a 6.000 rpm) y de una cilindrada superior, 1,4 litros. El equipamiento del Nissan y del Renault, en los aspectos principales que hemos comparado, es el mismo. Ambos equipan de serie el ABS y los airbags de conductor y pasajero y para ambos la pintura metalizada es opcional: por unos 220 euros (algo menos de 40.000 pesetas). El coche italiano equipa un propulsor que ofrece 5 CV de potencia más que nuestro Clio e igual equipamiento de serie: airbag y antibloqueo de frenos. Las prestaciones entre ambos coches también son muy parecidas, aunque hay que tener en cuenta lo que hemos mencionado antes: el Fiat lleva la caja de cambios como elemento opcional y los datos pertenecen a la manual. Con todo, los consumos también son similares y el precio total se acerca bastante: 12.000 euros (2 millones de pesetas). Puestos a comprar, el Opel se sale de presupuesto, porque con la caja de cambios automática sale por 14.230 euros, lo que supone una diferencia de 2.130 euros (355.000 pesetas). El motor de este Corsa tiene mayor cilindrada (es un 1,4 litros), mayor potencia (80 CV frente a 75) y unas prestaciones ligeramente superiores: 180 kilómetros por hora de velocidad punta y una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 11,5 segundos. Los consumos, no obstante, también son superiores: 9,8 litros a los 100 kilómetros en carretera y 5,7 litros en ciudad, frente a los 7,6 y los 4,8 litros del Renault en los mismos trazados. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. El Citroën Saxo es uno de los tres rivales del Clio que podemos considerar puros. Esta afirmación se basa en que los datos que recogemos de este Saxo, del Micra y del Atos son los únicos realmente comparables con los del pequeño vehículo francés, ya que, como nuestro protagonista, incluyen de serie la caja de cambios automática. Contando con esto, el Saxo es el vehículo que más se aproxima por prestaciones y precio al Renault, aunque dispone de una cilindrada un tanto mayor: 1,4 litros frente a 1,2 litros del Clio. A favor de nuestro protagonista está el precio (aunque no es determinante, claro): 200 euros (un poco más de 33.000 pesetas) más barato. Sin embargo, lo que diferencia a uno de otro es el equipamiento, porque en el Clio se incluye de serie el sistema antibloqueo de frenos y el airbag de conductor que el Saxo equipa de manera opcional. El motor de ambos coches desarrolla 75 CV a 5.000 rpm, según los respectivos datos oficiales, pero el consumo del Saxo se dispara, si lo comparamos al de nuestro Clio: 10,5 litros a los 100 kilómetros en recorrido urbano frente a 7,6 litros; y 6,4 litros en carretera, frente a los 4,8 litros del pequeño Renault. Pese a que no dispone del mismo motor, sino de uno con una cilindrada ligeramente inferior, el Atos es el rival más serio frente al Clio, si sólo tenemos en cuenta el precio: 9.350 euros (cerca de 1,5 millones de pesetas) frente a los 12.304 (un poco más de 2 millones de pesetas) del Clio. En contra del Atos están sus 15 CV de potencia menos, su velocidad punta más baja y que no dispone ni de sistema antibloqueo de frenos ni de airbags de serie como el Clio. El consumo también penaliza en contra del Atos, que gasta 8,6 litros a los 100 kilómetros en ciudad y 5,7 litros en carretera frente a 7,6 y 4,8 litros, respectivamente, de nuestro protagonista. Tampoco coincide totalmente con los datos de nuestro Renault. De hecho, por precio se sale del tramo un poco, ya que cuesta 13.447 (2,5 millones de pesetas), pero hay que tener en cuenta que dispone de un motor un poco más potente (82 CV a 6.000 rpm) y de una cilindrada superior, 1,4 litros. El equipamiento del Nissan y del Renault, en los aspectos principales que hemos comparado, es el mismo. Ambos equipan de serie el ABS y los airbags de conductor y pasajero y para ambos la pintura metalizada es opcional: por unos 220 euros (algo menos de 40.000 pesetas). El coche italiano equipa un propulsor que ofrece 5 CV de potencia más que nuestro Clio e igual equipamiento de serie: airbag y antibloqueo de frenos. Las prestaciones entre ambos coches también son muy parecidas, aunque hay que tener en cuenta lo que hemos mencionado antes: el Fiat lleva la caja de cambios como elemento opcional y los datos pertenecen a la manual. Con todo, los consumos también son similares y el precio total se acerca bastante: 12.000 euros (2 millones de pesetas). Puestos a comprar, el Opel se sale de presupuesto, porque con la caja de cambios automática sale por 14.230 euros, lo que supone una diferencia de 2.130 euros (355.000 pesetas). El motor de este Corsa tiene mayor cilindrada (es un 1,4 litros), mayor potencia (80 CV frente a 75) y unas prestaciones ligeramente superiores: 180 kilómetros por hora de velocidad punta y una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 11,5 segundos. Los consumos, no obstante, también son superiores: 9,8 litros a los 100 kilómetros en carretera y 5,7 litros en ciudad, frente a los 7,6 y los 4,8 litros del Renault en los mismos trazados. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. El Citroën Saxo es uno de los tres rivales del Clio que podemos considerar puros. Esta afirmación se basa en que los datos que recogemos de este Saxo, del Micra y del Atos son los únicos realmente comparables con los del pequeño vehículo francés, ya que, como nuestro protagonista, incluyen de serie la caja de cambios automática. Contando con esto, el Saxo es el vehículo que más se aproxima por prestaciones y precio al Renault, aunque dispone de una cilindrada un tanto mayor: 1,4 litros frente a 1,2 litros del Clio. A favor de nuestro protagonista está el precio (aunque no es determinante, claro): 200 euros (un poco más de 33.000 pesetas) más barato. Sin embargo, lo que diferencia a uno de otro es el equipamiento, porque en el Clio se incluye de serie el sistema antibloqueo de frenos y el airbag de conductor que el Saxo equipa de manera opcional. El motor de ambos coches desarrolla 75 CV a 5.000 rpm, según los respectivos datos oficiales, pero el consumo del Saxo se dispara, si lo comparamos al de nuestro Clio: 10,5 litros a los 100 kilómetros en recorrido urbano frente a 7,6 litros; y 6,4 litros en carretera, frente a los 4,8 litros del pequeño Renault. Pese a que no dispone del mismo motor, sino de uno con una cilindrada ligeramente inferior, el Atos es el rival más serio frente al Clio, si sólo tenemos en cuenta el precio: 9.350 euros (cerca de 1,5 millones de pesetas) frente a los 12.304 (un poco más de 2 millones de pesetas) del Clio. En contra del Atos están sus 15 CV de potencia menos, su velocidad punta más baja y que no dispone ni de sistema antibloqueo de frenos ni de airbags de serie como el Clio. El consumo también penaliza en contra del Atos, que gasta 8,6 litros a los 100 kilómetros en ciudad y 5,7 litros en carretera frente a 7,6 y 4,8 litros, respectivamente, de nuestro protagonista. Tampoco coincide totalmente con los datos de nuestro Renault. De hecho, por precio se sale del tramo un poco, ya que cuesta 13.447 (2,5 millones de pesetas), pero hay que tener en cuenta que dispone de un motor un poco más potente (82 CV a 6.000 rpm) y de una cilindrada superior, 1,4 litros. El equipamiento del Nissan y del Renault, en los aspectos principales que hemos comparado, es el mismo. Ambos equipan de serie el ABS y los airbags de conductor y pasajero y para ambos la pintura metalizada es opcional: por unos 220 euros (algo menos de 40.000 pesetas). El coche italiano equipa un propulsor que ofrece 5 CV de potencia más que nuestro Clio e igual equipamiento de serie: airbag y antibloqueo de frenos. Las prestaciones entre ambos coches también son muy parecidas, aunque hay que tener en cuenta lo que hemos mencionado antes: el Fiat lleva la caja de cambios como elemento opcional y los datos pertenecen a la manual. Con todo, los consumos también son similares y el precio total se acerca bastante: 12.000 euros (2 millones de pesetas). Puestos a comprar, el Opel se sale de presupuesto, porque con la caja de cambios automática sale por 14.230 euros, lo que supone una diferencia de 2.130 euros (355.000 pesetas). El motor de este Corsa tiene mayor cilindrada (es un 1,4 litros), mayor potencia (80 CV frente a 75) y unas prestaciones ligeramente superiores: 180 kilómetros por hora de velocidad punta y una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 11,5 segundos. Los consumos, no obstante, también son superiores: 9,8 litros a los 100 kilómetros en carretera y 5,7 litros en ciudad, frente a los 7,6 y los 4,8 litros del Renault en los mismos trazados. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. El Citroën Saxo es uno de los tres rivales del Clio que podemos considerar puros. Esta afirmación se basa en que los datos que recogemos de este Saxo, del Micra y del Atos son los únicos realmente comparables con los del pequeño vehículo francés, ya que, como nuestro protagonista, incluyen de serie la caja de cambios automática. Contando con esto, el Saxo es el vehículo que más se aproxima por prestaciones y precio al Renault, aunque dispone de una cilindrada un tanto mayor: 1,4 litros frente a 1,2 litros del Clio. A favor de nuestro protagonista está el precio (aunque no es determinante, claro): 200 euros (un poco más de 33.000 pesetas) más barato. Sin embargo, lo que diferencia a uno de otro es el equipamiento, porque en el Clio se incluye de serie el sistema antibloqueo de frenos y el airbag de conductor que el Saxo equipa de manera opcional. El motor de ambos coches desarrolla 75 CV a 5.000 rpm, según los respectivos datos oficiales, pero el consumo del Saxo se dispara, si lo comparamos al de nuestro Clio: 10,5 litros a los 100 kilómetros en recorrido urbano frente a 7,6 litros; y 6,4 litros en carretera, frente a los 4,8 litros del pequeño Renault. Pese a que no dispone del mismo motor, sino de uno con una cilindrada ligeramente inferior, el Atos es el rival más serio frente al Clio, si sólo tenemos en cuenta el precio: 9.350 euros (cerca de 1,5 millones de pesetas) frente a los 12.304 (un poco más de 2 millones de pesetas) del Clio. En contra del Atos están sus 15 CV de potencia menos, su velocidad punta más baja y que no dispone ni de sistema antibloqueo de frenos ni de airbags de serie como el Clio. El consumo también penaliza en contra del Atos, que gasta 8,6 litros a los 100 kilómetros en ciudad y 5,7 litros en carretera frente a 7,6 y 4,8 litros, respectivamente, de nuestro protagonista. Tampoco coincide totalmente con los datos de nuestro Renault. De hecho, por precio se sale del tramo un poco, ya que cuesta 13.447 (2,5 millones de pesetas), pero hay que tener en cuenta que dispone de un motor un poco más potente (82 CV a 6.000 rpm) y de una cilindrada superior, 1,4 litros. El equipamiento del Nissan y del Renault, en los aspectos principales que hemos comparado, es el mismo. Ambos equipan de serie el ABS y los airbags de conductor y pasajero y para ambos la pintura metalizada es opcional: por unos 220 euros (algo menos de 40.000 pesetas). El coche italiano equipa un propulsor que ofrece 5 CV de potencia más que nuestro Clio e igual equipamiento de serie: airbag y antibloqueo de frenos. Las prestaciones entre ambos coches también son muy parecidas, aunque hay que tener en cuenta lo que hemos mencionado antes: el Fiat lleva la caja de cambios como elemento opcional y los datos pertenecen a la manual. Con todo, los consumos también son similares y el precio total se acerca bastante: 12.000 euros (2 millones de pesetas). Puestos a comprar, el Opel se sale de presupuesto, porque con la caja de cambios automática sale por 14.230 euros, lo que supone una diferencia de 2.130 euros (355.000 pesetas). El motor de este Corsa tiene mayor cilindrada (es un 1,4 litros), mayor potencia (80 CV frente a 75) y unas prestaciones ligeramente superiores: 180 kilómetros por hora de velocidad punta y una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 11,5 segundos. Los consumos, no obstante, también son superiores: 9,8 litros a los 100 kilómetros en carretera y 5,7 litros en ciudad, frente a los 7,6 y los 4,8 litros del Renault en los mismos trazados. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. El Citroën Saxo es uno de los tres rivales del Clio que podemos considerar puros. Esta afirmación se basa en que los datos que recogemos de este Saxo, del Micra y del Atos son los únicos realmente comparables con los del pequeño vehículo francés, ya que, como nuestro protagonista, incluyen de serie la caja de cambios automática. Contando con esto, el Saxo es el vehículo que más se aproxima por prestaciones y precio al Renault, aunque dispone de una cilindrada un tanto mayor: 1,4 litros frente a 1,2 litros del Clio. A favor de nuestro protagonista está el precio (aunque no es determinante, claro): 200 euros (un poco más de 33.000 pesetas) más barato. Sin embargo, lo que diferencia a uno de otro es el equipamiento, porque en el Clio se incluye de serie el sistema antibloqueo de frenos y el airbag de conductor que el Saxo equipa de manera opcional. El motor de ambos coches desarrolla 75 CV a 5.000 rpm, según los respectivos datos oficiales, pero el consumo del Saxo se dispara, si lo comparamos al de nuestro Clio: 10,5 litros a los 100 kilómetros en recorrido urbano frente a 7,6 litros; y 6,4 litros en carretera, frente a los 4,8 litros del pequeño Renault. Pese a que no dispone del mismo motor, sino de uno con una cilindrada ligeramente inferior, el Atos es el rival más serio frente al Clio, si sólo tenemos en cuenta el precio: 9.350 euros (cerca de 1,5 millones de pesetas) frente a los 12.304 (un poco más de 2 millones de pesetas) del Clio. En contra del Atos están sus 15 CV de potencia menos, su velocidad punta más baja y que no dispone ni de sistema antibloqueo de frenos ni de airbags de serie como el Clio. El consumo también penaliza en contra del Atos, que gasta 8,6 litros a los 100 kilómetros en ciudad y 5,7 litros en carretera frente a 7,6 y 4,8 litros, respectivamente, de nuestro protagonista. Tampoco coincide totalmente con los datos de nuestro Renault. De hecho, por precio se sale del tramo un poco, ya que cuesta 13.447 (2,5 millones de pesetas), pero hay que tener en cuenta que dispone de un motor un poco más potente (82 CV a 6.000 rpm) y de una cilindrada superior, 1,4 litros. El equipamiento del Nissan y del Renault, en los aspectos principales que hemos comparado, es el mismo. Ambos equipan de serie el ABS y los airbags de conductor y pasajero y para ambos la pintura metalizada es opcional: por unos 220 euros (algo menos de 40.000 pesetas). El coche italiano equipa un propulsor que ofrece 5 CV de potencia más que nuestro Clio e igual equipamiento de serie: airbag y antibloqueo de frenos. Las prestaciones entre ambos coches también son muy parecidas, aunque hay que tener en cuenta lo que hemos mencionado antes: el Fiat lleva la caja de cambios como elemento opcional y los datos pertenecen a la manual. Con todo, los consumos también son similares y el precio total se acerca bastante: 12.000 euros (2 millones de pesetas). Puestos a comprar, el Opel se sale de presupuesto, porque con la caja de cambios automática sale por 14.230 euros, lo que supone una diferencia de 2.130 euros (355.000 pesetas). El motor de este Corsa tiene mayor cilindrada (es un 1,4 litros), mayor potencia (80 CV frente a 75) y unas prestaciones ligeramente superiores: 180 kilómetros por hora de velocidad punta y una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 11,5 segundos. Los consumos, no obstante, también son superiores: 9,8 litros a los 100 kilómetros en carretera y 5,7 litros en ciudad, frente a los 7,6 y los 4,8 litros del Renault en los mismos trazados. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. El Citroën Saxo es uno de los tres rivales del Clio que podemos considerar puros. Esta afirmación se basa en que los datos que recogemos de este Saxo, del Micra y del Atos son los únicos realmente comparables con los del pequeño vehículo francés, ya que, como nuestro protagonista, incluyen de serie la caja de cambios automática. Contando con esto, el Saxo es el vehículo que más se aproxima por prestaciones y precio al Renault, aunque dispone de una cilindrada un tanto mayor: 1,4 litros frente a 1,2 litros del Clio. A favor de nuestro protagonista está el precio (aunque no es determinante, claro): 200 euros (un poco más de 33.000 pesetas) más barato. Sin embargo, lo que diferencia a uno de otro es el equipamiento, porque en el Clio se incluye de serie el sistema antibloqueo de frenos y el airbag de conductor que el Saxo equipa de manera opcional. El motor de ambos coches desarrolla 75 CV a 5.000 rpm, según los respectivos datos oficiales, pero el consumo del Saxo se dispara, si lo comparamos al de nuestro Clio: 10,5 litros a los 100 kilómetros en recorrido urbano frente a 7,6 litros; y 6,4 litros en carretera, frente a los 4,8 litros del pequeño Renault. Pese a que no dispone del mismo motor, sino de uno con una cilindrada ligeramente inferior, el Atos es el rival más serio frente al Clio, si sólo tenemos en cuenta el precio: 9.350 euros (cerca de 1,5 millones de pesetas) frente a los 12.304 (un poco más de 2 millones de pesetas) del Clio. En contra del Atos están sus 15 CV de potencia menos, su velocidad punta más baja y que no dispone ni de sistema antibloqueo de frenos ni de airbags de serie como el Clio. El consumo también penaliza en contra del Atos, que gasta 8,6 litros a los 100 kilómetros en ciudad y 5,7 litros en carretera frente a 7,6 y 4,8 litros, respectivamente, de nuestro protagonista. Tampoco coincide totalmente con los datos de nuestro Renault. De hecho, por precio se sale del tramo un poco, ya que cuesta 13.447 (2,5 millones de pesetas), pero hay que tener en cuenta que dispone de un motor un poco más potente (82 CV a 6.000 rpm) y de una cilindrada superior, 1,4 litros. El equipamiento del Nissan y del Renault, en los aspectos principales que hemos comparado, es el mismo. Ambos equipan de serie el ABS y los airbags de conductor y pasajero y para ambos la pintura metalizada es opcional: por unos 220 euros (algo menos de 40.000 pesetas). El coche italiano equipa un propulsor que ofrece 5 CV de potencia más que nuestro Clio e igual equipamiento de serie: airbag y antibloqueo de frenos. Las prestaciones entre ambos coches también son muy parecidas, aunque hay que tener en cuenta lo que hemos mencionado antes: el Fiat lleva la caja de cambios como elemento opcional y los datos pertenecen a la manual. Con todo, los consumos también son similares y el precio total se acerca bastante: 12.000 euros (2 millones de pesetas). Puestos a comprar, el Opel se sale de presupuesto, porque con la caja de cambios automática sale por 14.230 euros, lo que supone una diferencia de 2.130 euros (355.000 pesetas). El motor de este Corsa tiene mayor cilindrada (es un 1,4 litros), mayor potencia (80 CV frente a 75) y unas prestaciones ligeramente superiores: 180 kilómetros por hora de velocidad punta y una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 11,5 segundos. Los consumos, no obstante, también son superiores: 9,8 litros a los 100 kilómetros en carretera y 5,7 litros en ciudad, frente a los 7,6 y los 4,8 litros del Renault en los mismos trazados. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. El Citroën Saxo es uno de los tres rivales del Clio que podemos considerar puros. Esta afirmación se basa en que los datos que recogemos de este Saxo, del Micra y del Atos son los únicos realmente comparables con los del pequeño vehículo francés, ya que, como nuestro protagonista, incluyen de serie la caja de cambios automática. Contando con esto, el Saxo es el vehículo que más se aproxima por prestaciones y precio al Renault, aunque dispone de una cilindrada un tanto mayor: 1,4 litros frente a 1,2 litros del Clio. A favor de nuestro protagonista está el precio (aunque no es determinante, claro): 200 euros (un poco más de 33.000 pesetas) más barato. Sin embargo, lo que diferencia a uno de otro es el equipamiento, porque en el Clio se incluye de serie el sistema antibloqueo de frenos y el airbag de conductor que el Saxo equipa de manera opcional. El motor de ambos coches desarrolla 75 CV a 5.000 rpm, según los respectivos datos oficiales, pero el consumo del Saxo se dispara, si lo comparamos al de nuestro Clio: 10,5 litros a los 100 kilómetros en recorrido urbano frente a 7,6 litros; y 6,4 litros en carretera, frente a los 4,8 litros del pequeño Renault. Pese a que no dispone del mismo motor, sino de uno con una cilindrada ligeramente inferior, el Atos es el rival más serio frente al Clio, si sólo tenemos en cuenta el precio: 9.350 euros (cerca de 1,5 millones de pesetas) frente a los 12.304 (un poco más de 2 millones de pesetas) del Clio. En contra del Atos están sus 15 CV de potencia menos, su velocidad punta más baja y que no dispone ni de sistema antibloqueo de frenos ni de airbags de serie como el Clio. El consumo también penaliza en contra del Atos, que gasta 8,6 litros a los 100 kilómetros en ciudad y 5,7 litros en carretera frente a 7,6 y 4,8 litros, respectivamente, de nuestro protagonista. Tampoco coincide totalmente con los datos de nuestro Renault. De hecho, por precio se sale del tramo un poco, ya que cuesta 13.447 (2,5 millones de pesetas), pero hay que tener en cuenta que dispone de un motor un poco más potente (82 CV a 6.000 rpm) y de una cilindrada superior, 1,4 litros. El equipamiento del Nissan y del Renault, en los aspectos principales que hemos comparado, es el mismo. Ambos equipan de serie el ABS y los airbags de conductor y pasajero y para ambos la pintura metalizada es opcional: por unos 220 euros (algo menos de 40.000 pesetas). El coche italiano equipa un propulsor que ofrece 5 CV de potencia más que nuestro Clio e igual equipamiento de serie: airbag y antibloqueo de frenos. Las prestaciones entre ambos coches también son muy parecidas, aunque hay que tener en cuenta lo que hemos mencionado antes: el Fiat lleva la caja de cambios como elemento opcional y los datos pertenecen a la manual. Con todo, los consumos también son similares y el precio total se acerca bastante: 12.000 euros (2 millones de pesetas). Puestos a comprar, el Opel se sale de presupuesto, porque con la caja de cambios automática sale por 14.230 euros, lo que supone una diferencia de 2.130 euros (355.000 pesetas). El motor de este Corsa tiene mayor cilindrada (es un 1,4 litros), mayor potencia (80 CV frente a 75) y unas prestaciones ligeramente superiores: 180 kilómetros por hora de velocidad punta y una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 11,5 segundos. Los consumos, no obstante, también son superiores: 9,8 litros a los 100 kilómetros en carretera y 5,7 litros en ciudad, frente a los 7,6 y los 4,8 litros del Renault en los mismos trazados. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas. Comparten motorización el Skoda, el Seat y el VW: se trata de un propulsor de 1,4 litros de cilindrada que desarrolla una potencia de 75 CV a 5.000 vueltas. Los tres vehículos equipan de serie el airbag y sólo el Ibiza equipa también de serie el sistema antibloqueo de frenos. En el Fabia, este sistema cuesta 440 euros y en el Polo, 400 euros (alrededor de las 70.000 pesetas). Para los tres modelos, la pintura metalizada es opcional y cuesta desde los 200 euros del Polo a los 225 euros del Fabia (unas 40.000 pesetas). En el precio de la caja de cambios sí que hay diferencias, en el Polo cuesta 1.120 euros; en el Ibiza cuesta 1.260 euros y en el Fabia sale por 2.150 euros, es decir, un tramo entre las 186.000 y las 357.000 pesetas.