Porsche 911 Carrera y Carrera S

Cuarenta años no son nada. Bajo una estética más cercana a la de las generaciones anteriores, la marca alemana acaba de comercializar una nueva edición del 911 más tecnológico y deportivo que nunca. Dos versiones, Carrera y Carrera S, impresionan por prestaciones y comportamiento.

Porsche 911 Carrera y Carrera S
Porsche 911 Carrera y Carrera S

Uno de los aspectos que más criticaron los puristas en la anterior generación del 911 fue la evolución del diseño hacia unas formas poco convencionales en el frontal del Porsche 911 996 (que es como se conoce en código interno). Pero como reconocen abiertamente, “de los errores se aprende mucho" y han optado por rediseñar todo el frontal, en el que se incorporan los clásicos faros circulares que han caracterizado a las generaciones anteriores durante casi cuarenta años, ahora enmarcados con un bisel de tipo fibra de carbono. Los intermitentes y los faros antiniebla se integran en los paragolpes y las nuevas tomas de aire delanteras que confieren un aspecto más moderno y agresivo.Las aletas delanteras son ahora más prominentes para permitir la incorporación de neumáticos de mayor diámetro y sección (el Carrera S incorpora llantas de 19 pulgadas de serie), las lunas han sido rediseñadas y la parte posterior ha sido optimizada con un nuevo alerón posterior desplegable. Visto desde cualquier ángulo se reconoce como un 911, con se clásico aspecto musculoso, tenso y voluptuoso.Otros pequeños detalles se centran en los espejos retrovisores, con nuevos soportes de doble brazo o en las rediseñadas manecillas de apertura de puertas. Gracias a estas mejoras, la aerodinámica se ha optimizado considerablemente 0.28 para la variante Carrera y 0,29 para el Carrera S.En su interior también se han realizado importantes mejoras, aunque se mantiene el ambiente Porsche. Nuevo salpicadero y volante, relojes del cuadro de instrumentos de mayor tamaño y con una iluminación específica que mejora su visibilidad. Ahora los mandos se han agrupado alrededor de la consola central, con las funciones reorganizadas para audio, climatización, telefonía y navegación.Con la intención de mejorar la posición de conducción, los asientos van situados en una posición más baja y los pedales están más lejos del conductor. Como novedad, el volante puede regularse en altura y profundidad.La mecánica Bóxer (cilindros horizontales opuestos) de seis cilindros y 3,6 litros de capacidad se sigue manteniendo en el Carrera, pero ha sido evolucionado especialmente en el sistema de admisión para llegar a ofrecer 325 CV.En el caso del Carrera S se ha aumentado la cilindrada hasta 3,8 litros, con lo que la potencia asciende hasta 355 CV y el par motor a 400 Nm. Pero esto no se ha conseguido sólo con el aumento del diámetro de los cilindros, sino que, además, se ha modificado la gestión de admisión, distribución y Geometría de las cámaras de combustión.Dada la potencia que suministran las nuevas mecánicas del modelo, ha sido necesario acoplar una nueva caja de cambios manual de seis relaciones con mayores árboles de transmisión y engranajes, aunque el peso final no ha variado. En opción se sigue ofreciendo una caja Tiptronic S de cinco relaciones con mandos en el volante.Pero estas no son las únicas mejoras llevadas a cabo en el deportivo, el chasis ha sido optimizado para digerir el incremento de potencia efectuado en la nueva generación del 911, que a partir de ahora también unifica la denominación en los modelos, con la “S" para las variantes más deportivas, como ocurre con el Cayenne o con el Boxster. Así, se han modificado los apoyos de las ruedas, con lo que los anchos de vía han aumentado en 21 mm en el tren delantero y 54 en el trasero.La dirección también ha sido objeto de una puesta a punto, que ahora dispone de cremallera con sistema de desmultiplicación variable, lo que permite una mayor precisión a alta velocidad y un menor esfuerzo en los giros a la hora de efectuar maniobras.En opción se ofrecen dos nuevos sistemas de suspensión: PASM, Porsche Active Suspensión Management) y una suspensión deportiva sobre una carrocería 20 mm más baja, con diferencial trasero autoblocante. El sistema de suspensión activa es opcional en el Carrera y de serie en el S. Con este sistema se puede elegir el comportamiento de las suspensiones en modo confort o deportivo. Si el conductor ha elegido el modo normal, pero cambia su forma de conducir, el dispositivo cambia automáticamente a modo sport. Si se selecciona el modo deportivo, los amortiguadores modifican las leyes de funcionamiento y se vuelven más firmes en compresión y extensión y permiten un comportamiento más dinámico.Estas suspensiones activas están gobernadas por una centralita electrónica que actúa en función de diferentes parámetros de medición, de tal forma que es capaz de endurecer los amortiguadores de un lado para evitar la inclinación de la carrocería en las curvas.En el apartado de frenos, el Carrera S recibe un equipo de mayor potencia, con discos de 330 mm y pastillas de mayor tamaño y, en opción, frenos cerámicos de alto rendimiento.Uno de los aspectos que más criticaron los puristas en la anterior generación del 911 fue la evolución del diseño hacia unas formas poco convencionales en el frontal del Porsche 911 996 (que es como se conoce en código interno). Pero como reconocen abiertamente, “de los errores se aprende mucho" y han optado por rediseñar todo el frontal, en el que se incorporan los clásicos faros circulares que han caracterizado a las generaciones anteriores durante casi cuarenta años, ahora enmarcados con un bisel de tipo fibra de carbono. Los intermitentes y los faros antiniebla se integran en los paragolpes y las nuevas tomas de aire delanteras que confieren un aspecto más moderno y agresivo.Las aletas delanteras son ahora más prominentes para permitir la incorporación de neumáticos de mayor diámetro y sección (el Carrera S incorpora llantas de 19 pulgadas de serie), las lunas han sido rediseñadas y la parte posterior ha sido optimizada con un nuevo alerón posterior desplegable. Visto desde cualquier ángulo se reconoce como un 911, con se clásico aspecto musculoso, tenso y voluptuoso.Otros pequeños detalles se centran en los espejos retrovisores, con nuevos soportes de doble brazo o en las rediseñadas manecillas de apertura de puertas. Gracias a estas mejoras, la aerodinámica se ha optimizado considerablemente 0.28 para la variante Carrera y 0,29 para el Carrera S.En su interior también se han realizado importantes mejoras, aunque se mantiene el ambiente Porsche. Nuevo salpicadero y volante, relojes del cuadro de instrumentos de mayor tamaño y con una iluminación específica que mejora su visibilidad. Ahora los mandos se han agrupado alrededor de la consola central, con las funciones reorganizadas para audio, climatización, telefonía y navegación.Con la intención de mejorar la posición de conducción, los asientos van situados en una posición más baja y los pedales están más lejos del conductor. Como novedad, el volante puede regularse en altura y profundidad.La mecánica Bóxer (cilindros horizontales opuestos) de seis cilindros y 3,6 litros de capacidad se sigue manteniendo en el Carrera, pero ha sido evolucionado especialmente en el sistema de admisión para llegar a ofrecer 325 CV.En el caso del Carrera S se ha aumentado la cilindrada hasta 3,8 litros, con lo que la potencia asciende hasta 355 CV y el par motor a 400 Nm. Pero esto no se ha conseguido sólo con el aumento del diámetro de los cilindros, sino que, además, se ha modificado la gestión de admisión, distribución y Geometría de las cámaras de combustión.Dada la potencia que suministran las nuevas mecánicas del modelo, ha sido necesario acoplar una nueva caja de cambios manual de seis relaciones con mayores árboles de transmisión y engranajes, aunque el peso final no ha variado. En opción se sigue ofreciendo una caja Tiptronic S de cinco relaciones con mandos en el volante.Pero estas no son las únicas mejoras llevadas a cabo en el deportivo, el chasis ha sido optimizado para digerir el incremento de potencia efectuado en la nueva generación del 911, que a partir de ahora también unifica la denominación en los modelos, con la “S" para las variantes más deportivas, como ocurre con el Cayenne o con el Boxster. Así, se han modificado los apoyos de las ruedas, con lo que los anchos de vía han aumentado en 21 mm en el tren delantero y 54 en el trasero.La dirección también ha sido objeto de una puesta a punto, que ahora dispone de cremallera con sistema de desmultiplicación variable, lo que permite una mayor precisión a alta velocidad y un menor esfuerzo en los giros a la hora de efectuar maniobras.En opción se ofrecen dos nuevos sistemas de suspensión: PASM, Porsche Active Suspensión Management) y una suspensión deportiva sobre una carrocería 20 mm más baja, con diferencial trasero autoblocante. El sistema de suspensión activa es opcional en el Carrera y de serie en el S. Con este sistema se puede elegir el comportamiento de las suspensiones en modo confort o deportivo. Si el conductor ha elegido el modo normal, pero cambia su forma de conducir, el dispositivo cambia automáticamente a modo sport. Si se selecciona el modo deportivo, los amortiguadores modifican las leyes de funcionamiento y se vuelven más firmes en compresión y extensión y permiten un comportamiento más dinámico.Estas suspensiones activas están gobernadas por una centralita electrónica que actúa en función de diferentes parámetros de medición, de tal forma que es capaz de endurecer los amortiguadores de un lado para evitar la inclinación de la carrocería en las curvas.En el apartado de frenos, el Carrera S recibe un equipo de mayor potencia, con discos de 330 mm y pastillas de mayor tamaño y, en opción, frenos cerámicos de alto rendimiento.

Los mejores vídeos